
Polymarket, uno de los mayores mercados de predicciones de Estados Unidos, se ha convertido en un instrumento al alcance de todos para tratar de lucrarse adivinando si ocurrirá un evento futuro o cómo y cuándo se producirá. Las apuestas sobre un alto el fuego entre EE UU e Irán no son una excepción: han movilizado más de 170 millones de dólares y se han convertido en las mayores apuestas geopolíticas en la corta historia de los mercados de predicción. Pero las ganancias se concentraron en unas pocas cuentas anónimas, creadas recientemente, que embolsaron cientos de miles de dólares alimentando una vez más las sospechas sobre uso de información privilegiada en la platafoma.
Estas operaciones movieron más de 170 millones de dólares. Una pocas cuentas anónimas creadas recientemente se embolsaron 480.000 dólares
Polymarket, uno de los mayores mercados de predicciones de Estados Unidos, se ha convertido en un instrumento al alcance de todos para tratar de lucrarse adivinando si ocurrirá un evento futuro o cómo y cuándo se producirá. Las apuestas sobre un alto el fuego entre EE UU e Irán no son una excepción: han movilizado más de 170 millones de dólares y se han convertido en las mayores apuestas geopolíticas en la corta historia de los mercados de predicción. Pero las ganancias se concentraron en unas pocas cuentas anónimas, creadas recientemente, que embolsaron cientos de miles de dólares alimentando una vez más las sospechas sobre uso de información privilegiada en la platafoma.
Este miércoles, la firma de análisis de blockchain Lookonchain, señaló que tres cuentas creadas recientemente lograron más de 480.000 dólares en beneficios al apostar por un alto el fuego antes del 7 de abril y vender sus posiciones a precios elevados, reporta Bloomberg. Pero las dudas de que estos mercados están amañados no son nuevas. Unos días antes del ataque de Estados Unidos sobre Venezuela, un usuario anónimo apostó a que la operación militar era inminente y ganó más de 400.000 euros con la inversión realizada pocas horas antes de que Trump aprobara la operación. Pese a ello, la plataforma no detectó irregularidades. Tampoco lo hizo cuando los usuarios intentaron predecir la ofensiva estadounidense en Irán: en esa ocasión seis cuentas, que se abrieron menos de 24 horas antes, ganaron más de 1,2 millones de dólares por predecir con éxito la fecha de los ataques.
Estos episodios ponen de manifiesto el problema que supone el crecimiento exponencial de estos mercados cuya regulación es poco clara. Kalshi es la mayor plataforma de predicciones en EE UU con el 91% de cuota de mercado, frente al 3% de su rival, Polymarket. Fundada en 2018, ha sido valorada recientemente en 22.000 millones de dólares: el volumen total de negociación en la plataforma ha subido de los 100 millones hace un año a más de 3.000 millones hoy en día, según un informe de Bank of America, convertiéndose así en una de las compañías no relacionada directamente con la IA de más rápido crecimiento.
Las sospechas sobre el uso de información privilegiada no han pasado desapercibidas y se ha intensificado el escrutinio político sobre estas plataformas. Como reporta el mismo informe de BofA, actualmente hay cuatro proyectos de ley en el Congreso que apuntan a poner coto al uso de información privilegiada en los mercados de predicción y otros dos proyectos adicionales centrados en limitar los mercados que pueden ofrecerse debido a riesgos para la seguridad nacional. Ambas plataformas han intentado frenar el uso de información privilegiada a medida que aumenta su popularidad; han firmado acuerdos con terceros para vigilar este problema y han endurecido sus normas para definir con claridad cuando una apuesta se considera basada en información no pública.
No obstante, el funcionamiento de estos mercados hace que detectar estas operaciones no sea tan sencillo. Los usuarios pueden apostar en Polymarket desde múltiples cuentas y de forma anónima, ya que la plataforma no realiza comprobaciones de identidad, aunque su actividad sí es visible tanto en el sitio web como en la blockchain. De hecho, un estudio académico reciente de la Escuela de Derecho de Columbia y la Universidad de Haifa recogido por Bloomberg analizó el registro de blockchain de Polymarket en busca de patrones compatibles con el uso de información no pública, señalando transacciones que generaron beneficios de unos 143 millones de dólares en dos años. No obstante, advirtieron de que las operaciones sincronizadas no constituyen una prueba definitiva de acceso privilegiado.
Más allá del uso de información privilegiada, también hay otro problema estructural: aunque las plataformas suelen funcionar con preguntas cerradas de “sí o no”, muchos hechos reales —especialmente relacionados con política o conflictos— no encajan en esa lógica binaria. Esto ha generado una serie de disputas que obligaron a congelar las apuestas, dejando a los operadores sin poder cobrar hasta que no se resuelva la disputa.
Por ejemplo, algunos operadores han argumentado que el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán encajaría en un “alto táctico temporal”, que no contaría según las normas establecidas por Polymarket como un alto el fuego oficial. Otros, en cambio, han señalado una declaración del ministro de Exteriores iraní,Abbas Araghchi, en la que afirmaba que Irán suspendería sus “operaciones defensivas”, aunque que no descartaba maniobras ofensivas.
Pese a las sospechas, este mercado nunca para. Y tras las predicciones sobre el posible alto el fuego ya hay nuevas apuestas en las plataformas. Una de las más activas ahora es cuándo Trump anunciará el fin de las operaciones militares contra Irán. Un 81% apunta que será el próximo 30 de junio. En Kalshi, hay quien apuesta sobre un posible acuerdo nuclear entre EE UU e Irán: un 53% apunta que será antes de 2027.
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