Hace unos meses, los accionistas de Easyjet parecían atrapados con una acción varada en tierra mientras sobrevolaban una nube de gastos de capital. Ahora están sentados en la sala VIP con dos pretendientes que les ofrecen cubos de dinero. El grupo de capital privado Apollo Global Management, que el viernes superó a la inversora crediticia Castlelake con una propuesta de 5.700 millones de libras (6.700 millones de euros), se ha puesto por delante, y quizá en más de un sentido.
El consejo de la aerolínea ve en este capital privado un actor más conocido, con historial en el sector
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos
El consejo de la aerolínea ve en este capital privado un actor más conocido, con historial en el sector

Hace unos meses, los accionistas de Easyjet parecían atrapados con una acción varada en tierra mientras sobrevolaban una nube de gastos de capital. Ahora están sentados en la sala VIP con dos pretendientes que les ofrecen cubos de dinero. El grupo de capital privado Apollo Global Management, que el viernes superó a la inversora crediticia Castlelake con una propuesta de 5.700 millones de libras (6.700 millones de euros), se ha puesto por delante, y quizá en más de un sentido.
La aerolínea naranja opera en un terreno intermedio entre la ultraeconómica Ryanair y la aerolínea de bandera prémium British Airways, propiedad de IAG. Sus acciones llevaban años hundiéndose incluso antes de que la guerra de Irán las golpeara con otra caída de un cuarto de su valor. Luego, a finales de mayo, Castlelake, una gestora alternativa con sede en Minneapolis, anunció que estudiaba presentar una oferta. Tras varias propuestas rechazadas, la aspirante e Easyjet dijeron el domingo que habían alcanzado un acuerdo de principio a 690 peniques por acción.
Pero las acciones de esta seguían cotizando por debajo de los 600 peniques el jueves, mientras los inversores sopesaban los numerosos obstáculos prácticos para cerrar la operación. Una cuestión era qué haría el fundador Stelios Haji-Ioannou, cuya familia posee alrededor de un 15% del capital. Otra, cómo navegaría cualquier nuevo propietario las normas de la Unión Europea, que exigen que las aerolíneas del bloque estén controladas por ciudadanos comunitarios.
Apollo ha irrumpido ahora en escena con sus propias respuestas a algunas de esas preguntas. A juzgar solo por los comunicados publicados, parece tener resueltos más flecos por ahora. Además de ofrecer un 4% más en efectivo, el gigante estadounidense del capital privado también propone permitir que algunos accionistas de Easyjet mantengan una participación en un nuevo vehículo con derecho a voto, y ha señalado expresamente que el acuerdo de licencia de marca con EasyGroup, de Haji-Ioannou, continuará, con unos royalties que se espera que aumenten. Eso debería ser una buena noticia para el fundador y podría elevar las probabilidades de ganárselo.
En materia regulatoria, Castlelake dijo que se comprometería a hacer “los mejores esfuerzos posibles” para obtener las autorizaciones, mientras que Apollo habló de tomar “todos los pasos necesarios” para satisfacer las condiciones específicas de la UE y de “los mejores esfuerzos posibles” para el resto.
En términos más generales, el consejo de Easyjet puede considerar que con Apollo se sabe mejor a qué atenerse. Como Castlelake, tiene mucha experiencia en financiación aeronáutica. Pero también cuenta con un historial más amplio como propietaria y operadora de aerolíneas, como con la estadounidense de bajo coste Sun Country, donde mejoró el margen de ebitda. Por eso, el argumento de venta de Apollo ante el consejo probablemente se centrará en el crecimiento, una gestión más ajustada y mantener el negocio unido.
Para ser justos, Castlelake podría tener los mismos planes en mente. Y la pregunta clave para quien gane la puja será cómo financiar de forma más creativa un aluvión de compras de aviones que amenaza con dejar el flujo de caja de Easyjet en terreno claramente negativo. Los analistas de Morgan Stanley calculan que recurrir a fórmulas más creativas de venta con arrendamiento posterior podría disparar la rentabilidad de la inversión de una compra apalancada. Tanto Apollo como Castlelake están bien preparadas para la ingeniería financiera y las operaciones respaldadas por activos. Pero, tal como están las cosas, Apollo parece la más cerca de tener el privilegio de poner esas destrezas a prueba.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
