La fusión de Bankinter con su filial digital, Evo, contaba con un suculento regalo para el quinto banco español. Le permitirá rebajar la factura fiscal que abonará en este ejercicio de 2026 gracias a los créditos fiscales que ha acumulado Evo durante años de pérdidas continuadas, según indican las cuentas anuales del banco.
Las cuentas consignan que la entidad pagó cero euros en impuesto a la banca
Las cuentas consignan que la entidad pagó cero euros en impuesto a la banca


La fusión de Bankinter con su filial digital, Evo, contaba con un suculento regalo para el quinto banco español. Le permitirá rebajar la factura fiscal que abonará en este ejercicio de 2026 gracias a los créditos fiscales que ha acumulado Evo durante años de pérdidas continuadas, según indican las cuentas anuales del banco.
Bankinter anunció en el verano de 2024 la fusión con Evo Banco. Había adquirido esa enseña en 2019 al fondo de inversión Apollo junto a la financiera irlandesa Avantmoney, con la que han creado un banco en Irlanda, uno de sus vectores de crecimiento en los últimos tiempos. Evo nació como una filial de NCG, tras el rescate público, que acabó siendo vendida al fondo estadounidense. Tras años en manos de la entidad que pilota Gloria Ortiz, una de las primeras decisiones que tomó la banquera como nueva consejera delegada de la entidad, en sustitución de María Dolores Dancausa, fue subsuimirla en el grupo. La operación requirió la autorización del Consejo de Ministros y fue inscrita en el Registro Mercantil el pasado 1 de abril. Los clientes de Evo pasaron a utilizar Bankinter el pasado 1 de julio. Fue la misma fecha en la que absorbió también la sociedad adquirida en Irlanda.
Entonces, el banco justificó la decisión para aprovechar las sinergias entre ambas firmas y potenciar la transformación digital del grupo, de modo que Evo se convertiría en motor de la transformación digital del banco. La fusión se ejecutó el verano pasado, de modo que los clientes y trabajadores se integraron entonces en Bankinter. Más allá de las mejoras operativas y en la rentabilidad de todo el grupo, la decisión tenía también una ventaja fiscal que ahora se desvela.
En virtud a este proceso, Bankinter ha recocido en su último informe financiero que a 31 de diciembre ha anulado las bases imponibles negativas que arrastraba Evo Banco en el momento de la fusión. Esto permitirá al grupo aminorar su base imponible en 20,46 millones de euros, que se verá reflejada en la factura que abone en este 2026. En el pasado ejercicio, Bankinter registró una base imponible de 1.131 millones de euros y pagó en impuestos 445 millones.
Entre 2023 y 2018, Evo Banco solo obtuvo beneficios en dos ejercicios (2020 y 2018), de acuerdo a sus cuentas anuales. La normativa contable permite a las empresas en los años en que registren pérdidas reducir los impuestos que paguen en ejercicios posteriores, cuando obtengan beneficios. Esto se llaman créditos fiscales y es uno de los incentivos que mueve a algunas compañías a adquirir o fusionarse con entidades que han pasado varios ejercicios en números rojos.
Impuesto a la banca
La factura fiscal de Bankinter cuenta con otras sorpresas. La entidad pagó cero euros en concepto del impuesto a la banca y previsiblemente hará lo mismo en el próximo ejercicio. En 2024, con el anterior gravamen, abonó 95 millones de euros al fisco.
Ya lo avisó la consejera delegada a principios del ejercicio y así lo ha confirmado la entidad también en sus cuentas anuales. El Gobierno aprobó a finales de 2024 una nueva tasa al sector, con un nuevo diseño. El impuesto anterior imponía el pago del 4,8% a quienes obtuviesen unos ingresos por margen de interés y comisiones por encima de los 800 millones. Fue introducido en 2022, al calor de la subida de los tipos de interés para contener el alza de la inflación por la Guerra en Ucrania, y con una duración de dos años. Para actualizarlo por dos años más, realizó un nuevo diseño en el que la tasa se elevaba en las entidades con margen de interés y comisiones más altos.
Bankinter, con unos 3.000 millones de intereses y comisiones, debe pagar un 4,8% de los ingresos. Además, la normativa establece una deducción de hasta el 25% por el pago de Sociedades. Esto supondría que Bankinter pagase en este ejercicio unos 55 millones, si bien las deducciones aplicadas pueden situarse por encima de los 70 millones. Esto deja la factura por este impuesto en cero euros. Esto no ha provocado que Ortiz se ahorre críticas a la tasa. Las asociaciones del sector —la Asociación Española de Banca (AEB) y Ceca— han presentado recurso contra el impuesto. Esperan también a que se resuelva el contencioso con el anterior impuesto, el aprobado en 2022.
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