Dos miembros del consejo de gobierno del Banco Central Europeo han asegurado este jueves que es demasiado pronto para subir los costes de endeudamiento este mes, ante la reunión del banco de la próxima semana, ya que las consecuencias completas del conflicto con Irán siguen sin estar claras. “Deberíamos esperar”, dijo el miércoles el gobernador del banco central de Grecia, Yannis Stournaras, citando “la incertidumbre y las expectativas de que esta guerra pueda terminar pronto”. Una opinión que fue compartida por su homólogo lituano, Gediminas Simkus, quien afirmó que, aunque no descarta subidas este año, “soy de la opinión de que realmente no deberíamos aumentar los tipos de interés en la próxima reunión de política monetaria”.
Los malos datos económicos de la eurozona restan urgencia al banco para endurecer la política
Los malos datos económicos de la eurozona restan urgencia al banco para endurecer la política


Dos miembros del consejo de gobierno del Banco Central Europeo han asegurado este jueves que es demasiado pronto para subir los costes de endeudamiento este mes, ante la reunión del banco de la próxima semana, ya que las consecuencias completas del conflicto con Irán siguen sin estar claras. “Deberíamos esperar”, dijo el miércoles el gobernador del banco central de Grecia, Yannis Stournaras, citando “la incertidumbre y las expectativas de que esta guerra pueda terminar pronto”. Una opinión que fue compartida por su homólogo lituano, Gediminas Simkus, quien afirmó que, aunque no descarta subidas este año, “soy de la opinión de que realmente no deberíamos aumentar los tipos de interés en la próxima reunión de política monetaria”.
Las declaraciones llegan justo antes del período de silencio de una semana que precede a las decisiones del BCE sobre tipos, y son las más explícitas sobre lo que podría decidir el banco el 30 de abril. También este jueves, aunque de forma algo más sutil, le letón Martin Kazaks se manifestó en el mismo sentido en declaraciones al diario Financial Times. “No tenemos prisa”, aseguró, “nos podemos permitir aún el lujo de recabar datos y formar nuestro punto de vista”.
La semana se ha saldado con malos datos económicos a consecuencia de la guerra de Irán. Alemania ha recortado a la mitad (del 1% al 0,5%) la previsión de crecimiento del año. Y este jueves el indicador de gestores de compras PMI ha caído por debajo de los 50 puntos por primera vez desde 2024, con un descenso muy marcado en el sector servicios.
La presidenta Christine Lagarde dijo esta semana que la duración de los combates en Oriente Próximo y la magnitud de los efectos indirectos de la energía sobre la inflación general están dificultando los esfuerzos para definir una respuesta. “En realidad nadie sabe cuánto durará la situación y, para la semana que viene, dudo que vayamos a tener claridad al respecto”, dijo el miércoles el economista jefe del BCE, Philip Lane. “Hasta que sepamos mejor cuánto va a durar esta guerra, es realmente difícil saber si esto va a resultar ser una fase temporal o un choque mucho mayor para la economía europea”.
Aunque los mercados están casi plenamente convencidos de que el BCE se mantendrá sin cambios la próxima semana, todavía están descontando dos subidas de un cuarto de punto del tipo de depósito en 2026, que lo llevarían al 2,5%. Con la inflación encaminándose hacia el 3%, los operadores ven una probabilidad del 85% de un movimiento en junio. Por separado, el austriaco Martin Kocher dijo que todavía no puede predecir el resultado de la próxima reunión. Dado el rápido desarrollo de los acontecimientos en Oriente Próximo, “aunque todavía queda una semana, en realidad sería demasiado pronto para decir qué decisión se tomará allí“, dijo a los periodistas en Viena.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Feed MRSS-S Noticias
