Comenta Hugo Albornoz, fundador de la promotora de festivales Sharemusic!, que hace una década tenía que viajar a Bélgica en busca de equipos electrónicos porque en España escaseaban debido a la cada vez más amplia oferta de festivales. Hoy, asegura, eso ha cambiado “gracias a lo que ha crecido el sector y a todo el tejido empresarial que se ha creado para poder dar servicio a los festivales”, según explica en el nuevo capítulo de El poder de las empresas, el pódcast de los que hacen, de Banco Sabadell.
El sector de los conciertos y festivales de música en España está en auge: bate récords de organización y de recaudación y da empleo a 28.000 personas de manera directa y a más de 75.000 indirectamente. Dos promotores analizan el momento y repasan los desafíos a los que se enfrentan: la burbuja y la supervivencia de las salas pequeñas
Sharemusic!
Hugo Albornoz Cofundador y consejero delegado
Promotora española que crea y gestiona festivales y conciertos como ‘Love the 90’s’ o ‘I love Reggaeton’
NBL Música
Fran PereaFundador
Actor, cantante y compositor malagueño con una larga carrera artística, además de productor y empresario cultural
Comenta Hugo Albornoz, fundador de la promotora de festivales Sharemusic!, que hace una década tenía que viajar a Bélgica en busca de equipos electrónicos porque en España escaseaban debido a la cada vez más amplia oferta de festivales. Hoy, asegura, eso ha cambiado “gracias a lo que ha crecido el sector y a todo el tejido empresarial que se ha creado para poder dar servicio a los festivales”, según explica en el nuevo capítulo de El poder de las empresas, el pódcast de los que hacen, de Banco Sabadell.
El sector de la música en directo en España cuenta con grandes profesionales que trabajan todo el año y con un extenso catálogo de artistas españoles y extranjeros. Su evolución es un referente internacional en este tipo de espectáculos. “Somos una potencia y tenemos que quitarnos el complejo”, celebra el empresario. “Y Madrid es la puerta a Europa para todo el mundo latino”, añade, en referencia a artistas como Bad Bunny y Shakira, que este año han decidido fijar residencias musicales de una o dos semanas en la capital.
Pero la buena salud de la que goza este ámbito económico no le exime de retos que afrontar, como la reventa especulativa, las estafas con entradas falsas o la desaparición de las pequeñas salas de conciertos, un fenómeno que se ha acentuado tras la pandemia y que pone en peligro, como señala Fran Perea, coprotagonista del pódcast, el lugar donde nacen muchos artistas. “Me preocupa que se pierda la cultura de sala”, asegura. La conversación sirve para entrever las fortalezas y los desafíos de una industria en auge, que no deja de batir récords cada año.
Las cifras de la industria musical
Una industria en crecimiento. La recaudación de la música en directo por venta de entradas aumenta cada año. En 2025, facturó un 11,2% más. Además, movilizó 5.812 millones de euros de manera indirecta sumando el gasto en hostelería, transporte y alojamiento. La industria de la música grabada también sigue en ascenso. Este mercado, que abarca la venta de vinilos, cd y el streaming, se incrementó en 2025 un 13,7% respecto al año anterior, de manera que continúa su ascenso desde que en 2013 registrara su cifra más baja.
Dominada por las pymes. No existen datos oficiales sobre el número concreto de empresas, pero la Asociación de Promotores Musicales (APM), principal patronal del sector, cuenta con un centenar de compañías asociadas que organizan más de 10.000 conciertos al año. La mayoría son pequeñas y medianas empresas (pymes).
“Llevo 10 años oyendo que hay una burbuja en el mundo de los festivales, pero ahora la sobresaturación de lo digital hace que tenga más valor que nunca la conexión humana”
Hugo Albornoz, fundador de Sharemusic!
Las fortalezas
Una escena efervescente y atractiva para el público y para las marcas
Número creciente de festivales. Se estima que cada año se celebran en torno a 800 festivales de música por todo el país y se prevé que este 2026 esta cifra se supere. Este auge responde, de acuerdo con la APM, a un clima cálido y estable, que permite desarrollar eventos al aire libre durante gran parte del año, y al apoyo de muchos municipios a la cultura.
Festivales más multitudinarios
Gran escaparate para las marcas. La popularidad de los festivales y conciertos ha sido un polo de atracción para las marcas. Empresas de sectores como la alimentación y bebidas, las telecomunicaciones, la banca o la automoción aportan recursos económicos que impulsan el crecimiento y la sostenibilidad de estos eventos.
Consolidación de grandes promotoras profesionales. Durante las últimas tres décadas las empresas del sector han ido ganando experiencia y capacidad de gestión, lo que ha contribuido a una mayor profesionalización de la industria.
Gran variedad de espacios y de calidad. España cuenta con una red extensa de recintos, como estadios, auditorios y espacios feriales, donde congregar de manera segura y eficiente a miles de personas. El Movistar Arena, antiguo Palacio de los Deportes de Madrid, es el segundo recinto del mundo por el número de entradas vendidas, de acuerdo con la clasificación World 200 World Arenas, de la revista estadounidense de referencia mundial para la industria de la música en directo. Solo lo supera el Yokohama Arena, en Japón y se sitúa por delante de espacios emblemáticos como el Madison Square Garden de Nueva York. El Palau Sant Jordi, en Barcelona, es el otro recinto español presente en la lista, en el puesto 69.
“Creamos festivales con un fuerte arraigo local e intentamos, además, dejar cada espacio mejor de como lo encontramos”
Hugo Albornoz, fundador de Sharemusic!
Los retos y desafíos
De la lucha contra la reventa especulativa y el fraude a la pérdida de salas
Frenar el cierre de salas de conciertos. Las salas pequeñas son el eslabón más frágil de la industria. El auge de los festivales y los grandes conciertos está cambiando los hábitos de los consumidores, que dejan de ir a estos espacios tradicionales. También asfixia a estos locales el aumento de los alquileres y los costes de los suministros.
Impulsar la internacionalización. La industria española cuenta con ventajas para expandirse por el mundo, especialmente por Latinoamérica, asegura la APM, gracias al idioma compartido y los vínculos culturales, pero muchas empresas musicales siguen teniendo una presencia internacional muy limitada.
Luchar contra la venta de entradas fraudulenta. La estafa en la compra de entradas representa una amenaza para los consumidores y para la reputación de la industria. Debido a la alta demanda en conciertos y festivales, los delincuentes utilizan páginas web falsas para engañar a los compradores. También ofertan sus tickets falsos en redes sociales y páginas web de compraventa. La víctima descubre el engaño muy tarde, cuando intenta acceder al recinto, instante en el que es imposible recuperar el dinero o disfrutar del evento.
Luchar contra la reventa especulativa. El lucro con la reventa se ha convertido en uno de los principales desafíos de la industria musical. Los especuladores utilizan sistemas automatizados para adquirir gran cantidad de entradas en segundos y venderlas después a precios muy superiores. Esta práctica dificulta el acceso del público a los grandes conciertos, distorsiona el mercado y erosiona la relación entre artistas y seguidores.
Avanzar en sostenibilidad ambiental. La música en directo demanda un alto consumo energético y de agua y genera gran cantidad de residuos. Los organizadores de festivales y grandes conciertos llevan décadas buscando soluciones de ahorro y reutilización, planes de gestión hídrica y de concienciación del público, pero estas acciones son cada vez más necesarias para garantizar su sostenibilidad a medida que aumenta el número de espectáculos, el volumen de público y se vuelven más extremas las condiciones climáticas, como olas de calor o sequías.
“Me da cierta pena que desaparezca el tejido que soportaba la clase media de la música: En las salas puedes probar cosas”
Fran Perea, músico y empresario
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