
El Gobierno ha aprobado este martes un Real Decreto que pretende poner fin a más de dos décadas de retraso en la implantación de la radio digital en España. La nueva normativa establece las condiciones para extender las emisiones mediante tecnología DAB+, que permitirá recibir las emisoras de radio con mayor calidad y ofrecer nuevos servicios, y fija obligaciones de cobertura para los operadores de ámbito estatal. El objetivo es impulsar una transición que otros países europeos iniciaron hace años y que en España no ha conseguido despegar frente al predominio de la frecuencia modulada (FM).
RTVE deberá cubrir al 80% de la población en un plazo de 30 meses. La norma no contempla el apagón de la FM
El Gobierno ha aprobado este martes un Real Decreto que pretende poner fin a más de dos décadas de retraso en la implantación de la radio digital en España. La nueva normativa establece las condiciones para extender las emisiones mediante tecnología DAB+, que permitirá recibir las emisoras de radio con mayor calidad y ofrecer nuevos servicios, y fija obligaciones de cobertura para los operadores de ámbito estatal. El objetivo es impulsar una transición que otros países europeos iniciaron hace años y que en España no ha conseguido despegar frente al predominio de la frecuencia modulada (FM).
La nueva norma amplía de forma directa las obligaciones del servicio público de radiodifusión asignado a Radio Televisión Española (RTVE). El operador público deberá alcanzar progresivamente una cobertura del 80% de la población en un plazo máximo de 30 meses. Dentro de este mismo calendario, la cobertura deberá abarcar al 70% de las poblaciones con más de 25.000 habitantes y al 70% de la red de autopistas y autovías del Estado.
Para los operadores privados de ámbito estatal, la adopción de la tecnología DAB+ se integrará en un bloque de frecuencias específico manteniendo sus obligaciones de cobertura actuales, según el texto normativo. El proceso de reorganización no contempla la apertura de nuevos canales libres ni la convocatoria de concursos para licencias adicionales. Asimismo, el marco regulatorio no fija una fecha de apagón analógico para la Frecuencia Modulada (FM) ni para la Onda Media (OM), de modo que ambas tecnologías continuarán operativas.
En el ámbito autonómico y local, la transición se estructurará de forma gradual. En una primera fase, los operadores regionales podrán incorporar la tecnología de manera voluntaria e independiente. Posteriormente, cada comunidad autónoma tendrá la potestad de dictar la fecha en la que las emisiones de su red territorial deban realizarse obligatoriamente bajo la tecnología DAB+.
Desde el punto de vista técnico, los operadores de red no requerirán el despliegue de nueva infraestructura de transmisión ni la aplicación de fases de apagado gradual del estándar anterior (DAB). La transición exigirá únicamente la adaptación de los codificadores de señal para emitir bajo el estándar DAB+, que utiliza el códec MPEG-4 HE AAC V2 en la banda de frecuencia comprendida entre los 88 y los 108 MHz.
La migración normativa busca equiparar la infraestructura de radiodifusión española con la Directiva Europea del Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas, en vigor desde diciembre de 2020, que exige la inclusión de receptores DAB+ en todos los vehículos nuevos comercializados en la Unión Europea. La tecnología añade además funcionalidades de seguridad pública como el Sistema de Alerta Automática de Seguridad (ASA), diseñado para transmitir avisos de emergencia delimitados geográficamente, junto con metadatos de texto e imagen en receptores compatibles.
El decreto aprobado busca solventar el estancamiento regulatorio del sector, originado con el primer plan técnico de 1999 y la posterior revisión de junio de 2011, cuyas metas quedaron paralizadas por la falta de incentivos económicos y la prioridad otorgada por las cadenas privadas al desarrollo del audio distribuido por internet. Mientras países europeos como Noruega completaron el apagón de la FM en 2017 o Suiza mantiene un calendario programado de apagado analógico, el mercado español carece por el momento de una fecha definitiva para el cierre de las emisiones FM.
La implantación de la radio digital también obligará a los oyentes a adaptar parte de sus equipos para acceder a las nuevas emisiones. Los receptores convencionales que solo captan FM y onda media no pueden sintonizar DAB+, por lo que será necesario disponer de una radio compatible o incorporar un adaptador, en el caso de los equipos de sonido y los vehículos que no estén preparados. La transición, sin embargo, no exigirá cambios inmediatos, ya que el decreto no contempla el apagón de la FM y ambas tecnologías convivirán durante un periodo sin fecha de finalización. En los automóviles, la adaptación está más avanzada, puesto que la normativa europea exige que los vehículos nuevos comercializados desde diciembre de 2020 que incorporen radio dispongan de recepción digital terrestre.
La nueva tecnología permitirá recibir las emisoras sin necesidad de conexión a Internet ni consumo de datos móviles y mejorará la estabilidad de la señal frente a las interferencias y los ruidos habituales de la FM. Mientras que en la radio analógica la calidad del sonido se degrada progresivamente cuando la recepción empeora, en DAB+ se mantiene limpia mientras exista suficiente cobertura, aunque puede sufrir cortes o desaparecer cuando la señal cae por debajo de un determinado nivel. Los receptores compatibles también podrán mostrar información adicional, como el nombre del programa, el título de las canciones, imágenes y datos de la emisora, además de incorporar sistemas de alertas de emergencia geolocalizadas.
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