
La corrección en las tecnológicas y el repunte de las expectativas de tipos de interés han puesto fin a la racha alcista de Wall Street. En una de las semanas de mayor convulsión geopolítica desde el último alto el fuego, los inversores asumen que la ansiada tregua será más difícil de lo previsto. El retraso en la reapertura del estrecho de Ormuz agota la paciencia del mercado.
El sólido empleo en EE UU refuerza las expectativas de subidas de tipos y enfría el apetito por la renta variable. El selectivo español se aleja de los 18.500 puntos
Resulta difícil de encajar, pero el apetito por el riesgo parece no conocer límites. Pese a que el conflicto en Oriente Próximo sigue enquistado y la tecnología —uno de los principales motores del mercado en los últimos meses— empieza a perder impulso, los inversores continúan comprando acciones. En una jornada de movimientos contenidos en las Bolsas europeas, el selectivo español se desmarca de la tónica general. Con apenas tres valores en negativo y el apoyo de pesos pesados como Inditex, que trata de prolongar su buen momento de resultados, el Ibex acelera y avanza más de un 1%. Este empuje ha permitido a la Bolsa española rozar, por momentos, los 18.500 puntos. De mantener este tono hasta el cierre, el índice firmaría un nuevo máximo histórico. No obstante, el récord intradía se sitúa actualmente en los 18.573 puntos.
La robustez del mercado español contrasta con la prudencia que impera a nivel global. Los inversores se mantienen cautelosos mientras persisten los riesgos en Oriente Próximo debido a que las conversaciones de paz entre EE UU e Irán están en punto muerto. Además, el repunte tecnológico pierde fuelle, lo que ha provocado fuertes caídas en las Bolsas asiáticas. El descenso ha sido especialmente notable en el mercado surcoreano, con gran presencia de empresas de semiconductores. El índice Kospi se desplomó un 5,5%. El Nikkei de Japón cedió un 1,2%. Wall Street rompe su racha alcista y hace una pausa. La corrección de las tecnológicas, unida a un informe de empleo que da argumentos para que la Reserva Federal no solo mantenga los tipos estables, sino que los eleve a final de año. Las probabilidades de subidas de las tasas en diciembre alcanzan ya más del 60%. Con este telón de fondo, Wall Street registra descensos en entorno del 1%.
Corea ha sido uno de los mayores beneficiarios del optimismo en torno a la IA, por lo que los decepcionantes resultados de Broadcom han llevado a los inversores a reducir el riesgo en toda la cadena de semiconductores. El problema no es que la demanda de IA haya desaparecido, sino que las expectativas se habían vuelto extremadamente altas, e incluso las buenas cifras ya no son suficientes a menos que las previsiones sigan mejorando.
Por otro lado, en el frente bélico, la milicia Hezbolá, respaldada por Irán, rechazó un nuevo alto el fuego en el Líbano el jueves e Israel dijo que no retiraría las tropas del país, socavando los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump para detener los combates allí y llegar a un acuerdo de paz con Teherán.
Los precios del petróleo bajan ligeramente este viernes, ya que los operadores esperan mayor claridad sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque se encaminaban a una ganancia semanal, dado que las hostilidades de principios de semana habían generado preocupación por una crisis energética prolongada.
Los futuros del petróleo brent se mantienen estables alrededor de los 95 dólares el barril y se encaminan a subir más del 3% en la semana. Kristian Kerr, jefe de estrategia macroeconómica de LPL Financial, dijo que los mercados estaban subestimando las complejidades que implica restablecer el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz a niveles de antes de la guerra, incluso si Washington y Teherán llegan a un memorando de entendimiento.
“Cualquier aumento temprano en barriles probablemente provenga del crudo ya producido, incluido el crudo que se encuentra en buques varados o flotantes y cargamentos iraníes en almacenamiento, en lugar de un reinicio sostenido en la producción o exportaciones”, afirmó. “En otras palabras, se trata más de eliminar los cuellos de botella existentes que de inflar la base de suministro”, añadió.
La incertidumbre ha mantenido elevados los costes energéticos, y los últimos datos mostraron que la inflación en la zona euro se aceleró en mayo, lo que llevó a los mercados a descontar una subida de tipos de interés de 25 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo (BCE) la próxima semana.
La atención se centra ahora en los datos de empleo no agrícola de EE UU, muy esperados y que se publicarán más tarde. Las previsiones del mercado apuntan a un sólido aumento de 85.000 puestos de trabajo, manteniendo la tasa de desempleo estable en el 4,3%. Un dato más positivo probablemente reduciría aún más las probabilidades de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal.
Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
Feed MRSS-S Noticias
