Profundo pesar causó en las últimas horas el fallecimiento de Leandro Ribeiro Dos Santos, el joven oriundo de Artigas que en junio de 2016 protagonizó un grave siniestro de tránsito en Paysandú y que, como consecuencia de las severas lesiones sufridas, quedó cuadripléjico. Desde entonces inició una extensa y difícil lucha junto a su familia, marcada por tratamientos, campañas solidarias y un permanente esfuerzo por mejorar su calidad de vida. La historia de Leandro conmovió a la comunidad sanducera y a lectores de EL TELEGRAFO, medio que acompañó las iniciativas impulsadas por familiares, amigos y allegados para ayudarlo. Una de las últimas campañas tenía como objetivo conseguir un moderno dispositivo de comunicación alternativa denominado Irisbond, que le permitiría interactuar con familiares y amigos mediante el movimiento ocular. El accidente ocurrió pasadas las 22 del 1º de junio de 2016. Leandro circulaba en motocicleta por bulevar Artigas al sur, a bordo de una Baccio X3M matrícula ICB 108, llevando casco protector. Al llegar al cruce con Canelones, colisionó con un Volkswagen Escarabajo, conducido por un hombre de 41 años que se desplazaba hacia el este. Tras impactar contra el paragolpes delantero izquierdo del automóvil, la motocicleta sufrió la quebradura de la horquilla, circunstancia que resultó determinante en la gravedad de las lesiones. Ribeiro terminó a varios metros del punto de impacto y debió ser trasladado de urgencia. Aquella noche había visitado a su hermana Natalia, con quien vivió durante varios años en Paysandú. «Cuando lo despedí en la puerta le dije que al llegar a la casa de la novia, con quien tenía un bebé de seis meses, me escribiera como siempre hacía. Me dijo que me quedara tranquila, que no le iba a pasar nada y se fue», recordó tiempo atrás. Al notar que no llegaba ningún mensaje y que tampoco atendía las llamadas, Natalia comenzó a preocuparse. Recorrió distintos lugares hasta que finalmente decidió concurrir al hospital, donde recibió la noticia de que su hermano había sufrido un grave accidente y debía ser trasladado de urgencia al CTI de Tacuarembó. «Fueron horas interminables», relató entonces. Un año después del hecho, la Justicia Penal dispuso el procesamiento sin prisión del conductor del automóvil por la presunta comisión de un delito de lesiones gravísimas culposas. Como medida sustitutiva se le impuso arresto domiciliario nocturno durante seis meses y la prohibición de conducir por el plazo de un año. La familia de Leandro siempre reclamó justicia y sostuvo que el caso dejó consecuencias devastadoras. Durante casi una década, Leandro enfrentó enormes dificultades físicas derivadas de la cuadriplejia, acompañado incondicionalmente por sus seres queridos y por muchas personas que colaboraron en campañas solidarias, rifas y beneficios. La noticia de su fallecimiento generó una enorme tristeza entre quienes siguieron de cerca su historia de lucha y resiliencia, convertida con el paso de los años en un símbolo de fortaleza y perseverancia. → Leer más
Profundo pesar causó en las últimas horas el fallecimiento de Leandro Ribeiro Dos Santos, el joven oriundo de Artigas que en junio de 2016 protagonizó un grave siniestro de tránsito en Paysandú y que, como consecuencia de las severas lesiones sufridas, quedó cuadripléjico. Desde entonces inició una extensa y difícil lucha junto a su familia, marcada por tratamientos, campañas solidarias y un permanente esfuerzo por mejorar su calidad de vida. La historia de Leandro conmovió a la comunidad sanducera y a lectores de EL TELEGRAFO, medio que acompañó las iniciativas impulsadas por familiares, amigos y allegados para ayudarlo. Una de las últimas campañas tenía como objetivo conseguir un moderno dispositivo de comunicación alternativa denominado Irisbond, que le permitiría interactuar con familiares y amigos mediante el movimiento ocular. El accidente ocurrió pasadas las 22 del 1º de junio de 2016. Leandro circulaba en motocicleta por bulevar Artigas al sur, a bordo de una Baccio X3M matrícula ICB 108, llevando casco protector. Al llegar al cruce con Canelones, colisionó con un Volkswagen Escarabajo, conducido por un hombre de 41 años que se desplazaba hacia el este. Tras impactar contra el paragolpes delantero izquierdo del automóvil, la motocicleta sufrió la quebradura de la horquilla, circunstancia que resultó determinante en la gravedad de las lesiones. Ribeiro terminó a varios metros del punto de impacto y debió ser trasladado de urgencia. Aquella noche había visitado a su hermana Natalia, con quien vivió durante varios años en Paysandú. «Cuando lo despedí en la puerta le dije que al llegar a la casa de la novia, con quien tenía un bebé de seis meses, me escribiera como siempre hacía. Me dijo que me quedara tranquila, que no le iba a pasar nada y se fue», recordó tiempo atrás. Al notar que no llegaba ningún mensaje y que tampoco atendía las llamadas, Natalia comenzó a preocuparse. Recorrió distintos lugares hasta que finalmente decidió concurrir al hospital, donde recibió la noticia de que su hermano había sufrido un grave accidente y debía ser trasladado de urgencia al CTI de Tacuarembó. «Fueron horas interminables», relató entonces. Un año después del hecho, la Justicia Penal dispuso el procesamiento sin prisión del conductor del automóvil por la presunta comisión de un delito de lesiones gravísimas culposas. Como medida sustitutiva se le impuso arresto domiciliario nocturno durante seis meses y la prohibición de conducir por el plazo de un año. La familia de Leandro siempre reclamó justicia y sostuvo que el caso dejó consecuencias devastadoras. Durante casi una década, Leandro enfrentó enormes dificultades físicas derivadas de la cuadriplejia, acompañado incondicionalmente por sus seres queridos y por muchas personas que colaboraron en campañas solidarias, rifas y beneficios. La noticia de su fallecimiento generó una enorme tristeza entre quienes siguieron de cerca su historia de lucha y resiliencia, convertida con el paso de los años en un símbolo de fortaleza y perseverancia. → Leer más
Profundo pesar causó en las últimas horas el fallecimiento de Leandro Ribeiro Dos Santos, el joven oriundo de Artigas que en junio de 2016 protagonizó un grave siniestro de tránsito en Paysandú y que, como consecuencia de las severas lesiones sufridas, quedó cuadripléjico. Desde entonces inició una extensa y difícil lucha junto a su familia, marcada por tratamientos, campañas solidarias y un permanente esfuerzo por mejorar su calidad de vida. La historia de Leandro conmovió a la comunidad sanducera y a lectores de EL TELEGRAFO, medio que acompañó las iniciativas impulsadas por familiares, amigos y allegados para ayudarlo. Una de las últimas campañas tenía como objetivo conseguir un moderno dispositivo de comunicación alternativa denominado Irisbond, que le permitiría interactuar con familiares y amigos mediante el movimiento ocular. El accidente ocurrió pasadas las 22 del 1º de junio de 2016. Leandro circulaba en motocicleta por bulevar Artigas al sur, a bordo de una Baccio X3M matrícula ICB 108, llevando casco protector. Al llegar al cruce con Canelones, colisionó con un Volkswagen Escarabajo, conducido por un hombre de 41 años que se desplazaba hacia el este. Tras impactar contra el paragolpes delantero izquierdo del automóvil, la motocicleta sufrió la quebradura de la horquilla, circunstancia que resultó determinante en la gravedad de las lesiones. Ribeiro terminó a varios metros del punto de impacto y debió ser trasladado de urgencia. Aquella noche había visitado a su hermana Natalia, con quien vivió durante varios años en Paysandú. «Cuando lo despedí en la puerta le dije que al llegar a la casa de la novia, con quien tenía un bebé de seis meses, me escribiera como siempre hacía. Me dijo que me quedara tranquila, que no le iba a pasar nada y se fue», recordó tiempo atrás. Al notar que no llegaba ningún mensaje y que tampoco atendía las llamadas, Natalia comenzó a preocuparse. Recorrió distintos lugares hasta que finalmente decidió concurrir al hospital, donde recibió la noticia de que su hermano había sufrido un grave accidente y debía ser trasladado de urgencia al CTI de Tacuarembó. «Fueron horas interminables», relató entonces. Un año después del hecho, la Justicia Penal dispuso el procesamiento sin prisión del conductor del automóvil por la presunta comisión de un delito de lesiones gravísimas culposas. Como medida sustitutiva se le impuso arresto domiciliario nocturno durante seis meses y la prohibición de conducir por el plazo de un año. La familia de Leandro siempre reclamó justicia y sostuvo que el caso dejó consecuencias devastadoras. Durante casi una década, Leandro enfrentó enormes dificultades físicas derivadas de la cuadriplejia, acompañado incondicionalmente por sus seres queridos y por muchas personas que colaboraron en campañas solidarias, rifas y beneficios. La noticia de su fallecimiento generó una enorme tristeza entre quienes siguieron de cerca su historia de lucha y resiliencia, convertida con el paso de los años en un símbolo de fortaleza y perseverancia. → Leer más
