Los trabajadores del fabricante de automóviles Hyundai Motor han iniciado un paro parcial de tres días por el fracaso de las negociaciones salariales. Su sindicato exige primas más elevadas tras los acuerdos históricos alcanzados en las empresas de semiconductores y reclama garantías de que la inteligencia artificial y los robots no destruirán puestos de trabajo. Las acciones de la compañía cayeron un 2,95% en Bolsa de Corea.
Los sindicatos del país asiático reclaman una prima por resultados y la seguridad de los ingresos
Los trabajadores del fabricante de automóviles Hyundai Motor han iniciado un paro parcial de tres días por el fracaso de las negociaciones salariales. Su sindicato exige primas más elevadas tras los acuerdos históricos alcanzados en las empresas de semiconductores y reclama garantías de que la inteligencia artificial y los robots no destruirán puestos de trabajo. Las acciones de la compañía cayeron un 2,95% en Bolsa de Corea.
Los empleados de producción del mayor fabricante de automóviles de Corea del Sur dejarán de trabajar dos horas antes del final previsto de sus turnos hasta el miércoles, después de que las negociaciones salariales de la semana pasada concluyeran sin acuerdo. Los líderes sindicales tienen previsto volver a reunirse el jueves para debatir los próximos pasos, al tiempo que continúan las negociaciones entre ambas partes.
El principal punto de fricción en las conversaciones de este año gira en torno a una reivindicación histórica del sindicato: asegurar una prima por resultados equivalente al 30% del beneficio neto consolidado del año anterior. Durante décadas, esta exigencia fue considerada simplemente una posición de partida en la negociación, pero ha cobrado fuerza después de que los gigantes tecnológicos Samsung Electronics Co. y SK Hynix Inc. concedieran recientemente a sus trabajadores del sector de los chips cuantiosas bonificaciones para compartir los beneficios extraordinarios generados por el auge de la inteligencia artificial.
Los trabajadores de Hyundai Motor también están en pie de guerra frente a la automatización y el auge de los robots humanoides. El fabricante de automóviles planea desplegar su robot humanoide Atlas en sus fábricas para realizar tareas repetitivas y de gran volumen, como la preparación y suministro de componentes para vehículos, a partir de 2028 en Estados Unidos, antes de incorporarlo a labores de montaje más complejas hacia 2030.
El sindicato está presionando a la dirección para que garantice la seguridad de los ingresos mediante negociaciones formales antes de cualquier despliegue de los robots Atlas. También reclama un sistema de salario mensual completo que proteja los ingresos fijos frente a una eventual reducción de las horas de trabajo humanas provocada por la automatización. Además, los representantes de los trabajadores piden elevar la edad de jubilación de 60 a 65 años para permitir que los empleados permanezcan más tiempo en activo.
Más allá de las remuneraciones básicas, el sindicato exige aumentar las bonificaciones regulares hasta el 800% del salario mensual, frente al 750% actual, así como una subida del salario base de 149.600 wones (unos 100 dólares).
Durante las negociaciones de la semana pasada, Hyundai ofreció un incremento del salario base de 89.000 wones, una prima extraordinaria por resultados equivalente al 350% del salario más 10 millones de wones, además de 15 acciones de la compañía. El sindicato rechazó la propuesta al considerar que no cumplía sus expectativas.
Según la agencia Yonhap News, el paro podría generar pérdidas de producción superiores a 18.700 millones de wones por hora. Durante una huelga escalonada similar el año pasado, un total de 16 horas de paros parciales provocó una reducción estimada de la producción de unas 7.000 unidades, lo que supuso para la compañía más de 300.000 millones de wones en ingresos perdidos, calculados sobre la base del precio medio de los vehículos.
La interrupción de tres días tiene una importancia especialmente elevada porque Corea del Sur sigue siendo el principal centro logístico de la red de fabricación de Hyundai, representando cerca de la mitad de sus ventas globales anuales. Con más de un millón de vehículos fabricados localmente destinados a la exportación cada año, cualquier cuello de botella prolongado en el país podría afectar rápidamente a las cadenas de suministro y a las existencias de los concesionarios de la compañía en todo el mundo.
Hyundai no quiso pronunciarse sobre el impacto inmediato de la huelga, pero Choi Yeong Il, responsable de la producción nacional, calificó algunas de las demandas de los trabajadores de irrazonables y advirtió contra el uso de medidas de presión sindical para imponer exigencias relacionadas con el reparto de beneficios. “Las huelgas anteriores no han generado más que pérdidas irreversibles de producción, reducción de salarios y duras críticas por parte de nuestros clientes y de la opinión pública”, afirmó en un comunicado el viernes. Choi añadió que la empresa no hará concesiones ni compensará los salarios perdidos como consecuencia de la huelga.
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