
Este martes ha sido el estreno de la nueva dupla que ha quedado a los mandos de Indra tras la crisis de gobernanza vivida en el primer semestre: Ángel Simón, como presidente no ejecutivo, y Josep Maria Recasens, el nuevo consejero delegado. Ambos han intervenido en la junta de accionistas que la compañía ha celebrado en su sede de Alcobendas (Madrid), con discursos que han puesto el acento en el nuevo plan estratégico, que deberá posicionar a Indra de cara a los grandes contratos militares europeos que se desarrollarán en los próximos años. La nueva hoja de ruta, sin embargo, se retrasará unos meses respecto a las previsiones que la compañía había compartido en abril, cuando se informó que estaría para después del verano —en ese entonces, José Vicente de los Mozos todavía era el CEO y habían transcurrido unos pocos días desde el nombramiento de Simón—.
El director financiero de la compañía señala que la empresa necesita más tiempo y que confían en poder tenerlo listo antes de terminar 2026
Este martes ha sido el estreno de la nueva dupla que ha quedado a los mandos de Indra tras la crisis de gobernanza vivida en el primer semestre: Ángel Simón, como presidente no ejecutivo, y Josep Maria Recasens, el nuevo consejero delegado. Ambos han intervenido en la junta de accionistas que la compañía ha celebrado en su sede de Alcobendas (Madrid), con discursos que han puesto el acento en el nuevo plan estratégico, que deberá posicionar a Indra de cara a los grandes contratos militares europeos que se desarrollarán en los próximos años. La nueva hoja de ruta, sin embargo, se retrasará unos meses respecto a las previsiones que la compañía había compartido en abril, cuando se informó que estaría para después del verano —en ese entonces, José Vicente de los Mozos todavía era el CEO y habían transcurrido unos pocos días desde el nombramiento de Simón—.
“Anunciaremos la fecha exacta cuando estemos preparados, hemos tenido cambios relevantes en las últimas semanas y, por eso, creemos conveniente tomarnos más tiempo para el plan estratégico. Los trabajos de preparación ya han comenzado y esperamos que se presente antes de terminar el año”, ha dicho el director financiero de Indra, Miguel Forteza, en respuesta a la pregunta de un accionista. Por su parte, Recasens, con experiencia en este tipo de proyectos —viene de ser el máximo directivo de la estrategia del grupo Renault a nivel mundial— ha adelantado que el nuevo plan estratégico será “ambicioso en sus objetivos y realista en sus hipótesis”.
“Indra es una empresa que tiene capacidades únicas en España y en Europa, que opera en sectores críticos para la seguridad y que se encuentra en un momento en el que las decisiones marcarán la posición de la compañía en la próxima década. Creo en el proyecto y que puedo aportar a él. El objetivo es que Indra tenga un mayor valor dentro de tres años que el que tiene hoy”, ha añadido el nuevo consejero delegado.
Por otro lado, Simón, que también ha incidido en la importancia de este nuevo plan, ha añadido que el sector de la defensa en España está aún muy atomizado y que se necesita “consolidar el mercado de la defensa en torno a empresas con la talla suficiente para actuar de catalizadores de la inversión”. El presidente deja abierta así la puerta a nuevas adquisiciones en un momento en el que la integración con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) quedó aparcada tras la salida de Escribano de la presidencia de Indra por su enfrentamiento con Moncloa —el Estado es el principal accionista de la tecnológica con el 28%—.
El nuevo consejero delegado de la compañía, Josep Maria Recasens, que se sumó a mitad de mes proveniente del grupo Renault, ha dejado claro que la prioridad de su mandato será asegurar la capacidad de entrega de Indra. “En la industria tecnológica y de defensa la credibilidad se demuestra entregando (…) Buscamos la excelencia en la ejecución”, ha indicado en su primer discurso frente a la prensa y los accionistas desde su nombramiento. Las palabras de Recasens apuntan directamente a los varios megacontratos que Defensa le asignó a la compañía el año pasado, como la artillería sobre ruedas y cadenas (contratos que lidera junto a Escribano, por un valor conjunto de 7.240 millones); el vehículo lanzapuentes o los blindados anfibios para la Infantería de Marina, entre otros. Todo ello ha llevado a la compañía a disparar un 122% la cartera de pedidos de Indra en 2025, hasta los 16.083 millones.
Para responder a estos contratos, Indra ha firmado alianzas con Hanwha, Iveco Defence Vehicles y negocia con Rheinmetall con el objetivo de que estas le proporcionen las plataformas, las cuales luego tendrían que ser reconvertidas a las necesidades de las Fuerzas Armadas en instalaciones españolas. Además, como informó este medio la semana pasada, Indra negocia con Santa Bárbara (filial de la estadounidense General Dynamics) para crear una empresa conjunta que aúne las capacidades de la industria militar terrestre nacional. Dicha alianza supondría, a su vez, el fin del conflicto judicial por los contratos de artillería.
Otro punto en el que Indra deberá poner el acento es en la capacidad de entrega de Tess Defence (la unión temporal de empresas que lidera y de la que forman parte Santa Bárbara, Escribano y Sapa), la cual tendría que entregar 138 unidades del blindado sobre ruedas Dragón este año, tal y como acordó con Defensa. Sin embargo, Simón señaló en una entrevista con este medio que la empresa llegaría a las 100 unidades. Si bien es un incumplimiento, en Tess valoran que esta unión de compañías esté comenzando a dar salida a los Dragón, de los que Defensa encargó 348 unidades a cambio de 2.500 millones. El plazo de entrega de todas las unidades caduca en 2028.
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