Turbulencias para Volotea. La Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado (AGCM) de Italia ha comunicado este jueves el inicio de una investigación sobre la aerolínea española de bajo coste. El motivo es que el supervisor ha detectado un presunto caso de prácticas anticompetitivas a raíz del sobreprecio de hasta 14 euros por billete que la compañía empezó a implementar a mediados de abril ante la subida de los carburantes provocada por la guerra de Israel y EE UU contra Irán.
La compañía empezó a cobrar hasta 14 euros extra a sus clientes a raíz de la guerra de Israel y EE UU contra Irán, y avisaba siete días antes del vuelo
Turbulencias para Volotea. La Autoridad Garante de la Competencia y el Mercado (AGCM) de Italia ha comunicado este jueves el inicio de una investigación sobre la aerolínea española de bajo coste. El motivo es que el supervisor ha detectado un presunto caso de prácticas anticompetitivas a raíz del sobreprecio de hasta 14 euros por billete que la compañía empezó a implementar a mediados de abril ante la subida de los carburantes provocada por la guerra de Israel y EE UU contra Irán.
Bautizado por la aerolínea como Compromiso de viaje justo, el mecanismo fue catalogado por la empresa como “una medida excepcional y temporal diseñada por Volotea para proteger a los viajeros y garantizar la estabilidad operativa, minimizando el impacto en un entorno global en constante evolución”. Sin embargo, a ojos de las autoridades italianas, se trata de “un ajuste unilateral del precio del billete que infringe las normas de protección de los consumidores”.
“La medida consiste en un mecanismo para ajustar el precio de los billetes, tanto al alza como a la baja, para reflejar las fluctuaciones del precio del petróleo brent. Siete días antes del despegue, la aerolínea informa a los consumidores de cuánto tienen que pagar de más para poder usar el billete que habían adquirido previamente, lo que implica un pago extra que va desde los seis euros como mínimo hasta 14 euros como máximo por pasajero y vuelo, basándose en los últimos datos disponibles del coste del brent“, detalla la AGCM en su comunicado.
Los clientes pueden cambiar sus vuelos hasta cuatro horas antes de su salida, sin coste adicional, o cancelar su reserva y recibir un reembolso completo en forma de un bono para gastar en la propia Volotea. Sin embargo, según refiere la AGCM, si los pasajeros no pagan el ajuste de tarifa, su reserva de vuelo es cancelada y pierden el derecho a la devolución.
Pese a que el mecanismo contempla en teoría la posibilidad de que en caso de que los precios del petróleo bajen se produzca un reembolso en el coste del billete, en la práctica, basándose en los rangos de ajuste fijados actualmente por la compañía especificados en su página web y en la evolución del precio del brent, desde el inicio del conflicto no se ha producido ningún ajuste a la baja. Para que Volotea haga un reembolso a través de este mecanismo, el brent debe bajar de 65,01 dólares; para no aplicar un sobrecoste, el barril no debe superar los 75 dólares. Desde la fecha en la que Volotea empezó a aplicar esta política, el 16 de marzo, el barril de brent no ha bajado de 90 dólares.
“De un lado, el mecanismo puede llevar a los consumidores a adquirir un vuelo basándose en información incompleta y engañosa: el precio mostrado en el momento de la compra. Por otro lado, puede ejercer presión cuando, a falta de poco tiempo para el viaje, los consumidores tienen que elegir entre pagar el ajuste o replantear su vuelo, siendo así inducidos a aceptar la tarifa”, concluye el comunicado de la ACGM.
A finales del pasado mes de mayo, Facua cargó contra la inacción del Ministerio de Consumo español frente a este cambio en las tarifas introducido por Volotea. Un mes después de haber interpuesto una denuncia en el Ministerio contra el mecanismo de ajuste de precio de la aerolínea, Consumo no se había pronunciado públicamente al respecto. Por ahora, tampoco lo ha hecho.
“Limitar temporalmente la aplicación de esta cláusula a situaciones extraordinarias puede terminar provocando que la aerolínea la elimine en situaciones en las que el barril de crudo comience su bajada de precios, por lo que el supuesto descuento del que podrían beneficiarse los usuarios sería engañoso. Así, Volotea aplicaría el mecanismo mientras los precios estén altos, cobrando a los usuarios que ya tienen sus billetes comprados un recargo de entre 6 y 14 euros, pero nunca en sentido contrario”, criticaba en su comunicado la asociación de consumidores.
En su comunicado de mediados de abril sobre la medida, Volotea afirmaba que desde su implementación, el 97% de los clientes había optado por confirmar su viaje y seguir adelante con sus planes. “Este alto nivel de aceptación demuestra que la iniciativa está alineada con las expectativas de nuestros clientes y ofrece una alternativa justa a los incrementos de precios fijos”, defendió la empresa.
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