
Un petróleo que se resiste a bajar, el repunte de las rentabilidades de la deuda y una economía europea que empieza a dar señales de desaceleración dibujan un escenario poco propicio para los activos de riesgo. Pese a ello, los inversores mantienen el optimismo: confían en que la situación en Oriente Próximo se encauce, que el impacto en la economía global sea limitado y que las empresas logren capear el entorno adverso.
La fortaleza de la tecnología y la expectativa de estabilidad en tipos sostienen el ‘rally’ pese al deterioro económico en Europa y la tensión en los bonos
La esperanza de los inversores de que haya un avance en las conversaciones de paz entre EE UU e Irán pese a desacuerdos en cuestiones claves, lleva este viernes a las Bolsas a decantarse por las subidas, con el permiso del precio del petróleo, que avanza el 2%. La preocupación de los inversores sigue siendo el casi cierre del Estrecho de Ormuz, una arteria crítica para el suministro energético mundial, que ha disparado los precios del petróleo y ha modificado las perspectivas de los tipos de interés globales debido a las preocupaciones inflacionarias.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que se habían observado “algunas señales positivas” en las conversaciones para poner fin a la guerra de casi tres meses en Oriente Medio, pero persisten las diferencias sobre las reservas de uranio de Teherán y el control de la vía marítima, lo que permite a las Bolsas cotizar al alza este viernes. En Europa, el Ibex avanza un 0,5% en la última jornada de la semana y supera los 18.000 puntos. Dentro del selectivo, Solaria, Indra y Acciona destacan entre los puestos más alcistas. La otra cara de la moneda es para Puig que cae más del 14% tras anunciar anoche la ruptura de las negociaciones de fusión con Estée Lauder. En Europa, los princiales índices registran ganancias similares a las del español. Las ganancias tienen su continuidad al otro lado del Atlántico. Wall Street inicia la jornada con avances de más del 0.5%. Mientras el Dow Jones pelea por repetir la experiencia de ayer y marcar nuevos máximos, el S&P 500 pone rumbo a su octava semana consencutiva al alza, su mejor racha desde 2023.
En los mercados asiáticos, el Nikkei de Japón cierra con un repunte del 2,74% gracias, en parte, al impulso de las acciones tecnológicas. En este mercado, las acciones de Kawasaki Heavy Industries subieron hasta el 12%, el mayor incremento desde el 9 de febrero, tras el anuncio de la compañía de colaborar con la empresa tecnológica estadounidense Nvidia y otras en tecnología de robots con inteligencia artificial física.
Las acciones tecnológicas se han disparado este año, a medida que los inversores se han volcado en empresas consideradas proveedores clave para la expansión mundial de la IA. Este impulso ha ayudado a los mercados a hacer caso omiso del conflicto en Oriente Medio, lo que ha llevado a las acciones a máximos históricos.
Los operadores bursátiles también persiguen ahora una gama más amplia de empresas beneficiarias, ya que el uso generalizado de la IA genera demanda de hardware más allá de los chips más avanzados que empresas como TSM fabrican para Nvidia. Los temas que surgen de la creciente escasez de memoria y los avances en robótica también están atrayendo la demanda.
“Es un momento muy, muy emocionante”, afirmó Jonathan Curtis, gestor de carteras de renta variable de Franklin Templeton, en Bloomberg TV. “Somos muy optimistas en general con respecto a la categoría y no creemos que los mercados estén descontando lo que sucederá más adelante”, dijo, añadiendo que cuando las empresas empiecen a aplicar la tecnología de IA en sus negocios, esto les permitirá obtener mejores resultados.
Los precios del petróleo suben este viernes, tras caer ayer ya que los mensajes contradictorios sobre las conversaciones mantienen a los inversores en vilo. Se mantienen muy por encima de los niveles previos a la guerra, donde se espera que permanezcan incluso si se anuncia una resolución. Los futuros del crudo brent suben un 2% y superan los 104 dólares por barril, pero se encaminan a una caída del 6% en la semana. Por su parte, los futuros del West Texas Intermediate (WTI) de EE UU avanzan un 1,66% hasta los 98,01 dólares.
Las prolongadas interrupciones en el suministro de energía, a medida que la guerra se prolonga, amenazan con repercutir en los precios a nivel mundial, lo que impulsa a los operadores a descontar subidas de tipos de interés en los mercados desarrollados y emergentes.
Los mercados ahora están descontando posibles subidas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EE UU para finales de año, frente a las expectativas de dos recortes de tipos antes de la guerra. “Estamos viendo una relación inusualmente fuerte entre los precios del petróleo y Las tasas globales reflejan lo generalizado y transfronterizo que se ha vuelto este shock”, asegura Mitch Reznick, Jefe de Renta Fija de Federated Hermes, recoge Reuters.
“Lo que inicialmente parecía ser un cambio en las expectativas de inflación ahora se está reflejando directamente en la inflación real, lo que refuerza la opinión de que los bancos centrales deberán mantener una política monetaria más restrictiva durante más tiempo para restaurar la estabilidad de precios”.
Esto ha elevado los rendimientos de los bonos del Tesoro e impulsado el dólar, que también se beneficia de la demanda de refugio seguro. El euro avanza hasta los 1,1614 dólares.
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