La plata ha vuelto a registrar una jornada negra, poniendo fin a su recuperación con un descenso en la sesión del 17% hasta los 73 dólares la onza. El metal precioso ha sufrido una histórica caída de casi el 40% desde los máximos de hace una semana y no termina de encontrar suelo. Un componente clave en la subida de precios de los últimos meses en los metales preciosos es el impulso especulativo en China, al que se ha añadido la agitación geopolítica y las preocupaciones sobre la independencia del banco central estadounidense.
El metal precioso no encuentra freno, sujeto a los vaivenes de los inversores en China
La plata ha vuelto a registrar una jornada negra, poniendo fin a su recuperación con un descenso en la sesión del 17% hasta los 73 dólares la onza. El metal precioso ha sufrido una histórica caída de casi el 40% desde los máximos de hace una semana y no termina de encontrar suelo. Un componente clave en la subida de precios de los últimos meses en los metales preciosos es el impulso especulativo en China, al que se ha añadido la agitación geopolítica y las preocupaciones sobre la independencia del banco central estadounidense.
El repunte se detuvo abruptamente a finales de la semana pasada, con la plata registrando su mayor caída diaria de la historia el viernes y el oro sufriendo su mayor caída desde 2013. “En mi opinión, la especulación excesiva y exuberante en China está causando estragos en el proceso de fijación de precios del oro”, escribió el jueves Ross Norman, director ejecutivo de Metals Daily, en una nota. La volatilidad de los metales preciosos se alimenta a sí misma, dijo, alejada del mercado real.
Una ola de compras por parte de especuladores chinos —desde inversores individuales hasta grandes fondos de capital que se aventuran en las materias primas— ha estado detrás del aumento de precio en los metales, desde el cobre hasta la plata, hasta nuevos récords durante el mes pasado. El único fondo del país dedicado exclusivamente a la plata llevó incluso a la gestora a enviar advertencias de riesgo casi a diario y a suspender las suscripciones.
Los inversores de otros lugares también acumularon grandes posiciones en metales preciosos a lo largo de enero, incluyendo entradas en ETF o fondos cotizados en Bolsa, algunos de ellos apalancados, además de opciones de compra en los mercados de futuros. La caída, que Cuando los precios cayeron durante la jornada bursátil del viernes, se desencadenó una cascada de ventas, y los precios han seguido siendo excepcionalmente volátiles desde entonces.
La repentina y fuerte caída de los metales preciosos también pesó sobre el ánimo de los mercados de metales básicos, con el cobre cayendo hasta un 1,5% y situándose por debajo de los 13.000 dólares la tonelada este jueves. Mientras tanto, el oro al contado cayó hasta un 3,5% en una jornada de negociación agitada. La plata siempre ha sido más volátil que el oro, debido a su menor tamaño de mercado. Aun así, las recientes oscilaciones destacan por su magnitud y velocidad, con movimientos de precios amplificados por fuertes entradas especulativas y un menor volumen de operaciones en el mercado extrabursátil.
Las fuertes oscilaciones de los metales preciosos han hecho que los bancos tengan dificultades para operar con los inversores, ya que mantener posiciones largas o cortas, incluso de forma temporal, se ha convertido en algo arriesgado. Los precios más altos también han tensado los límites de crédito asignados a las mesas de negociación de metales preciosos, según los operadores. La menor actividad contribuye a una mayor volatilidad y significa que las actividades en los mercados de derivados pueden tener un impacto desmesurado en los precios.
La excepcional volatilidad es perjudicial a largo plazo para los metales preciosos, afirmó Norman, un veterano del mercado. A medida que los inversores, joyeros y usuarios industriales se alejan de un mercado que “parece más un casino”, afirmó, “en poco tiempo el panorama del comercio de lingotes se verá completamente desolado, como un paisaje lunar”.
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