Christopher Nolan estrenó La Odisea el 17 de julio con una apuesta que pocos directores se atreverían a sostener en 2026: ni un solo plano generado por computadora. La decisión, más allá de ser un dato curioso, se convirtió en el eje de buena parte de las lecturas críticas de la película, que además cosechó el recibimiento más favorable de toda su carrera. La película se rodó por completo sin CGI (gráficos generados por computadora), apoyándose en efectos prácticos como marionetas y animatrónicos, con localizaciones reales en Grecia, Escocia, Islandia, Italia y Marruecos. El cíclope Polifemo, por ejemplo, no nació de una computadora: era una marioneta gigante suspendida de hilos dentro de una cueva griega, mientras que los lestrigones, los gigantes caníbales, se lograron mediante perspectivas forzadas y actores de distinta altura. La transformación de los marineros en cerdos por obra de Circe también fue artesanal: Samantha Morton, quien interpreta a la hechicera, contó a Vanity Fair que el equipo construyó cerdos animatrónicos que ella misma manipulaba durante el rodaje de esa escena. El propio Nolan enmarcó esta decisión como una continuidad de su filosofía de toda la vida. Su compromiso con las técnicas prácticas por sobre el CGI extensivo no es nuevo: ya se había manifestado desde «The Dark Knight«, pasando por hacer crecer 500 acres de maíz real para «Interstellar». En La Odisea llevó esa idea a un extremo mayor, según reconoció ante productores: «Fuimos a todo el mundo para hacer esta película porque es La Odisea. Les alegrará saber lo difícil que fue para nosotros, porque se supone que debía serlo. Esa es la naturaleza de la historia». El rodaje demandó 91 días y llevó al equipo a seis países, cargando pesadas y voluminosas cámaras IMAX por mar y montaña. La crítica premió esa artesanía. El resultado comercial también acompañó: para mediados de agosto, la película ya había superado los 500 millones de dólares de recaudación mundial, tras un arranque igualmente sólido en su primer fin de semana. Foto: Universal Pictures Lo que Homero tenía y Nolan decidió no contar Ninguna adaptación de un poema de 2.800 años puede ser literal, y Nolan tomó decisiones narrativas que alteran el espíritu de ciertos pasajes. El cineasta altera el orden de algunos episodios, resume otros y elimina escenas que en el original aportan matices sobre la profundidad psicológica de Odiseo. Entre las ausencias más comentadas está la escala en el país de los feacios: en el poema, Ulises relata sus aventuras retrospectivamente ante el rey Alcínoo, pero en la película ese recurso de flashback lo asume la ninfa Calipso, interpretada por Charlize Theron, que retiene al héroe amnésico durante siete años hasta que empieza a recordar, una diferencia sustancial frente al Ulises de Homero, que nunca pierde la memoria. También se recorta el ingenio verbal de Polifemo: Nolan elude el episodio en que Uli
Christopher Nolan estrenó La Odisea el 17 de julio con una apuesta que pocos directores se atreverían a sostener en 2026: ni un solo plano generado por computadora. La decisión, más allá de ser un dato curioso, se convirtió en el eje de buena parte de las lecturas críticas de la película, que además cosechó
Christopher Nolan estrenó La Odisea el 17 de julio con una apuesta que pocos directores se atreverían a sostener en 2026: ni un solo plano generado por computadora. La decisión, más allá de ser un dato curioso, se convirtió en el eje de buena parte de las lecturas críticas de la película, que además cosechó el recibimiento más favorable de toda su carrera.La película se rodó por completo sin CGI (gráficos generados por computadora), apoyándose en efectos prácticos como marionetas y animatrónicos, con localizaciones reales en Grecia, Escocia, Islandia, Italia y Marruecos. El cíclope Polifemo, por ejemplo, no nació de una computadora: era una marioneta gigante suspendida de hilos dentro de una cueva griega, mientras que los lestrigones, los gigantes caníbales, se lograron mediante perspectivas forzadas y actores de distinta altura.La transformación de los marineros en cerdos por obra de Circe también fue artesanal: Samantha Morton, quien interpreta a la hechicera, contó a Vanity Fair que el equipo construyó cerdos animatrónicos que ella misma manipulaba durante el rodaje de esa escena.El propio Nolan enmarcó esta decisión como una continuidad de su filosofía de toda la vida. Su compromiso con las técnicas prácticas por sobre el CGI extensivo no es nuevo: ya se había manifestado desde «The Dark Knight«, pasando por hacer crecer 500 acres de maíz real para «Interstellar».En La Odisea llevó esa idea a un extremo mayor, según reconoció ante productores: «Fuimos a todo el mundo para hacer esta película porque es La Odisea. Les alegrará saber lo difícil que fue para nosotros, porque se supone que debía serlo. Esa es la naturaleza de la historia». El rodaje demandó 91 días y llevó al equipo a seis países, cargando pesadas y voluminosas cámaras IMAX por mar y montaña.La crítica premió esa artesanía. El resultado comercial también acompañó: para mediados de agosto, la película ya había superado los 500 millones de dólares de recaudación mundial, tras un arranque igualmente sólido en su primer fin de semana.Foto: Universal PicturesLo que Homero tenía y Nolan decidió no contarNinguna adaptación de un poema de 2.800 años puede ser literal, y Nolan tomó decisiones narrativas que alteran el espíritu de ciertos pasajes. El cineasta altera el orden de algunos episodios, resume otros y elimina escenas que en el original aportan matices sobre la profundidad psicológica de Odiseo.Entre las ausencias más comentadas está la escala en el país de los feacios: en el poema, Ulises relata sus aventuras retrospectivamente ante el rey Alcínoo, pero en la película ese recurso de flashback lo asume la ninfa Calipso, interpretada por Charlize Theron, que retiene al héroe amnésico durante siete años hasta que empieza a recordar, una diferencia sustancial frente al Ulises de Homero, que nunca pierde la memoria. También se recorta el ingenio verbal de Polifemo: Nolan elude el episodio en que Ulises se pr
