La tormenta del miércoles dejó lluvia y vientos fuertes, pero los vidrieros de Paysandú son claros: los robos ya no dependen del clima. Diego Diez, de Vidriería Diez, recuerda que tiempo atrás sí había una relación más marcada entre temporales y robos. Ya no. «Ahora tenemos robos continuamente, en cualquier situación. Ya no esperan a que haya algún tipo de problema climático», señaló. Relató que hace poco atravesaron una racha de unos 20 días con un robo diferente casi todos los días, con métodos variados: baldosas, herramientas especiales, varillas para descalzar puertas de blindex. En su propio local, una puerta de blindex de casi tres metros fue descalzada y los delincuentes tomaron un celular en cuestión de segundos. Ocurrió esa misma noche en que la Policía había recorrido la zona y Diez había visto todo tranquilo. «Los robos son prácticamente express», resumió. Carlos Amengual, de Vidriería Amengual, suma el factor ruido: «Roban cuando hay ruido, alguna distracción. Puede ser la tormenta, algún festejo o algún partido». Y agrega que los responsables se repiten: «Algunos son detenidos, pero después vuelven a la carga». Carlos Dorn confirma que la tormenta del miércoles dejó robos, pero matiza: «A veces pasan, otras veces no nos roban, otras veces sí». Los tres coinciden en lo esencial: el temporal puede aportar una oportunidad adicional, pero la actividad delictiva continúa también cuando el tiempo está despejado. Las alarmas y las cámaras no la detienen. El tiempo disponible para cometer el robo es demasiado corto. → Leer más
La tormenta del miércoles dejó lluvia y vientos fuertes, pero los vidrieros de Paysandú son claros: los robos ya no dependen del clima. Diego Diez, de Vidriería Diez, recuerda que tiempo atrás sí había una relación más marcada entre temporales y robos. Ya no. «Ahora tenemos robos continuamente, en cualquier situación. Ya no esperan a que haya algún tipo de problema climático», señaló. Relató que hace poco atravesaron una racha de unos 20 días con un robo diferente casi todos los días, con métodos variados: baldosas, herramientas especiales, varillas para descalzar puertas de blindex. En su propio local, una puerta de blindex de casi tres metros fue descalzada y los delincuentes tomaron un celular en cuestión de segundos. Ocurrió esa misma noche en que la Policía había recorrido la zona y Diez había visto todo tranquilo. «Los robos son prácticamente express», resumió. Carlos Amengual, de Vidriería Amengual, suma el factor ruido: «Roban cuando hay ruido, alguna distracción. Puede ser la tormenta, algún festejo o algún partido». Y agrega que los responsables se repiten: «Algunos son detenidos, pero después vuelven a la carga». Carlos Dorn confirma que la tormenta del miércoles dejó robos, pero matiza: «A veces pasan, otras veces no nos roban, otras veces sí». Los tres coinciden en lo esencial: el temporal puede aportar una oportunidad adicional, pero la actividad delictiva continúa también cuando el tiempo está despejado. Las alarmas y las cámaras no la detienen. El tiempo disponible para cometer el robo es demasiado corto. → Leer más
La tormenta del miércoles dejó lluvia y vientos fuertes, pero los vidrieros de Paysandú son claros: los robos ya no dependen del clima. Diego Diez, de Vidriería Diez, recuerda que tiempo atrás sí había una relación más marcada entre temporales y robos. Ya no. «Ahora tenemos robos continuamente, en cualquier situación. Ya no esperan a que haya algún tipo de problema climático», señaló. Relató que hace poco atravesaron una racha de unos 20 días con un robo diferente casi todos los días, con métodos variados: baldosas, herramientas especiales, varillas para descalzar puertas de blindex. En su propio local, una puerta de blindex de casi tres metros fue descalzada y los delincuentes tomaron un celular en cuestión de segundos. Ocurrió esa misma noche en que la Policía había recorrido la zona y Diez había visto todo tranquilo. «Los robos son prácticamente express», resumió. Carlos Amengual, de Vidriería Amengual, suma el factor ruido: «Roban cuando hay ruido, alguna distracción. Puede ser la tormenta, algún festejo o algún partido». Y agrega que los responsables se repiten: «Algunos son detenidos, pero después vuelven a la carga». Carlos Dorn confirma que la tormenta del miércoles dejó robos, pero matiza: «A veces pasan, otras veces no nos roban, otras veces sí». Los tres coinciden en lo esencial: el temporal puede aportar una oportunidad adicional, pero la actividad delictiva continúa también cuando el tiempo está despejado. Las alarmas y las cámaras no la detienen. El tiempo disponible para cometer el robo es demasiado corto. → Leer más
