
La higiene personal es esencial para mantener una buena salud física y mental. Hábitos diarios como ducharse, lavarse las manos, cepillarse los dientes y cambiarse de ropa no solo contribuyen a prevenir enfermedades, sino también a reforzar la propia imagen y la autoestima. De la convicción de que la falta de acceso a ropa limpia y a una higiene adecuada no es solo una carencia material, sino una barrera para la inclusión social nace el proyecto de voluntariado We Care que ha puesto en marcha Ilunion TextilCare en colaboración con El Corte Inglés y Mensajeros de la Paz, dirigido a personas en riesgo de pobreza o exclusión social. La iniciativa combina el acceso a servicios básicos de higiene y ropa con acciones de acompañamiento y orientación laboral.
Ilunion TextilCare pone en marcha el proyecto de voluntariado corporativo We Care en colaboración con Mensajeros de la Paz y El Corte Inglés para proporcionar higiene, ropa y orientación laboral a la población vulnerable
La higiene personal es esencial para mantener una buena salud física y mental. Hábitos diarios como ducharse, lavarse las manos, cepillarse los dientes y cambiarse de ropa no solo contribuyen a prevenir enfermedades, sino también a reforzar la propia imagen y la autoestima. De la convicción de que la falta de acceso a ropa limpia y a una higiene adecuada no es solo una carencia material, sino una barrera para la inclusión social nace el proyecto de voluntariado We Care que ha puesto en marcha Ilunion TextilCare en colaboración con El Corte Inglés y Mensajeros de la Paz, dirigido a personas en riesgo de pobreza o exclusión social. La iniciativa combina el acceso a servicios básicos de higiene y ropa con acciones de acompañamiento y orientación laboral.
Beatriz Cañizares, directora de sostenibilidad y excelencia de Ilunion TextilCare, explica que We Care “es un itinerario de cuidados integral que consta de diferentes servicios”. Primero, la higiene personal, por el cual los beneficiarios “pueden ir a nuestros vestuarios a tomar una ducha y asearse”. Para ello se les suministra una bolsa de aseo con todo lo necesario. Luego, lavado y secado de ropa que tengan los beneficiarios, “que es lo que conecta directamente esta iniciativa con nuestro negocio, con lo que somos como compañía”. La ropa se distribuye en sacos de rejilla con bridas de colores para identificar a quien pertenece cada uno. Después, “también tenemos una tienda solidaria donde todas las prendas han sido donadas por El Corte Inglés”. Cada persona puede escoger hasta cinco prendas para vestirse de forma integral, desde calzado o ropa interior hasta ropa de abrigo, e incluso toallas y sábanas. La tienda cuenta con un probador, que permite que la experiencia sea completa.
El itinerario finaliza en un espacio común para conversar mientras toman algo de alimento y bebidas, “donde surge ese momento de compartir, ese momento de escucha. Yo creo que es el momento central de lo que es el proyecto de voluntariado, porque el objetivo en realidad no es solo darles servicios de higiene, sino el poder escucharles, el poder acompañarles, que se fomente esa conexión entre beneficiarios y nuestros voluntarios”, destaca Cañizares.
Turnos reducidos
El programa se inició el 27 de noviembre del año pasado en las instalaciones que Ilunion TextilCare tiene en el distrito de Vallecas de Madrid, y se desarrolla una vez al mes; por necesidades de organización, normalmente se realiza los miércoles de la última semana del mes. El itinerario se lleva a cabo con grupos reducidos, de un máximo de seis personas, repartidos en dos turnos de entre dos y tres personas, con el fin de ofrecer una atención cercana y personalizada. Los beneficiarios son seleccionados por Mensajeros de la Paz y miembros de la organización acompañan a estos en su itinerario.
Desde que arrancó la iniciativa se han atendido a unas 20 personas, se han lavado en torno a 280 kilos de ropa y se han entregado cerca de 100 prendas. La meta es consolidar el programa como un pilar de apoyo recurrente a personas en situación de vulnerabilidad en España, con una previsión de 24 jornadas anuales que permitan beneficiar a 120 personas al año.
“Sabemos que este objetivo tan ambicioso no podíamos hacerlo solos, ni mucho menos, sino que si queríamos amplificar el impacto debíamos ir de la mano de otras organizaciones que nos ayudaran a canalizarlo y, sobre todo, que tuvieran experiencia. Y por ello, gracias a Mensajeros de la Paz y a El Corte Inglés este proyecto, que era un sueño, se ha hecho realidad”, destaca la directora de sostenibilidad de Ilunion TextilCare.
David López Pachón, director general de Ilunion TextilCare, señala que la intención es hacer escalable el proyecto y extenderlo a otras provincias. “Ilunion TextilCare es la división de gestión textil del grupo Ilunion. Nosotros tenemos en España 43 centros ahora mismo de estas características, más o menos grandes. Lavamos principalmente ropa de hospitales, hoteles y cocina industrial”, describe López Pachón. “Aprovechando la infraestructura de los 43 centros queremos, con Mensajeros de la Paz y los partners que se han sumado, como El Corte Inglés, intentar escalar el proyecto a las diferentes ciudades españoles. Valladolid es un centro que nos permite escalarlo rápidamente y es la siguiente propuesta [posiblemente para junio]. Pero tenemos Granada, Valencia, Sevilla… diferentes centros susceptibles de poder escalar el proyecto. Y hay dos centros fuera, que también la idea sería hacer algo muy similar, que están en Bogotá y en Medellín (Colombia)”, adelanta el director general de la compañía.
López Pachón comenta que si se tratara solo lavar la ropa, “podríamos dar el servicio prácticamente dentro de nuestro proceso y luego devolverlo al usuario. Pero al ser la experiencia completa, utilizando también la ducha, dar la oportunidad de que la gente pueda tomar un café, incluso vivir la experiencia de compra –sin llegar a comprar–, ese viaje se tiene que hacer en la propia infraestructura. Para mí es más como la semilla de inicio de un proyecto mucho mayor, con mayor dimensión, porque nuestra voluntad es esa, intentar llegar al máximo de beneficiarios posible”.
Voluntariado
Al hilo de esta reflexión, Ana López de San Román, directora de ética, sostenibilidad y alianzas de Ilunion, destaca que “estamos hablando todo el tiempo de los beneficiarios, a los que nos dirigimos y para los que está pensado el proyecto, pero este proyecto no deja de ser un reto de voluntariado corporativo. Y esa es una mirada interna, que se queda también en la casa. Nosotros somos un poco también catalizadores de la solidaridad de nuestras personas, de nuestros equipos, y eso yo creo que es una parte significativa de este proyecto We Care”.
El padre Ángel, presidente de Mensajeros de la Paz, remarca la importancia de la unión entre las empresas y las asociaciones. “Mientras muchos se pelean por sus ideas, estamos viendo cómo nos unimos en trabajar por los demás. La sociedad está llena de buena gente. Y si encima nos unimos para hacer un bien o para que la gente sea un poco más feliz… Nadie sabe lo que es cuando uno está muy sucio, cuando no tiene donde lavarse, encontrar un lugar donde asearse, encontrar prendas limpias y prendas nuevas”.
“Generalmente hemos creído que la caridad era dar lo que nos sobra y estamos equivocados. La caridad es dar de lo que tenemos. Y esto lo está haciendo muy bien las instituciones en esta iniciativa. Es un proyecto que es precioso y que además hay que darlo a conocer”, reflexiona el padre Ángel.
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