
La incertidumbre generada durante días por una lona gigante en la Plaza de Castilla de Madrid ha encontrado respuesta. Telefónica, bajo su marca comercial Movistar, ha desvelado este lunes que la campaña “Vuelve a contestar ¿sí?” constituye el eje de comunicación para el lanzamiento de un nuevo sistema de seguridad de red. Esta ofensiva tecnológica busca restaurar la confianza del usuario en las llamadas de voz, un canal amenazado por el incremento sistémico del spam y el fraude telefónico en España.
La operadora lanza su “escudo digital” contra las llamadas molestas y neutraliza 15 millones de intentos de fraude al mes
La incertidumbre generada durante días por una lona gigante en la Plaza de Castilla de Madrid ha encontrado respuesta. Telefónica, bajo su marca comercial Movistar, ha desvelado este lunes que la campaña “Vuelve a contestar ¿sí?” constituye el eje de comunicación para el lanzamiento de un nuevo sistema de seguridad de red. Esta ofensiva tecnológica busca restaurar la confianza del usuario en las llamadas de voz, un canal amenazado por el incremento sistémico del spam y el fraude telefónico en España.
Con el lanzamiento de la campaña “Vuelve a contestar ¿sí?”, Movistar busca adelantarse a esa estandarización, proporcionando a sus clientes una herramienta de defensa inmediata contra el acoso telefónico, según sus promotores. La campaña multimedia que acompaña este lanzamiento estará presente durante todo el mes de abril en televisión, radio, prensa y medios digitales, tras el éxito de la estrategia de intriga desplegada en el centro de la capital.
El despliegue, que la operadora define como un “escudo digital”, se apoya en una infraestructura capaz de procesar y filtrar millones de comunicaciones antes de que lleguen al terminal del cliente. Según datos facilitados por la compañía, el sistema ya ha bloqueado más de 190 millones de llamadas fraudulentas en territorio nacional desde marzo de 2025, lo que representa una eficacia del 97% en la detección de tráfico malicioso.
El fin del anonimato
La pieza central de esta estrategia es la funcionalidad Llamadas spam. A diferencia de soluciones anteriores basadas en listas negras estáticas, este desarrollo utiliza modelos predictivos que analizan el comportamiento de la red en tiempo real. Cuando una llamada entra en el circuito de Movistar, el sistema evalúa si el número de origen presenta patrones típicos de telemarketing agresivo o envíos masivos.
Si la red identifica una coincidencia, el usuario recibe una advertencia visual directamente en la pantalla de su dispositivo móvil. Esta señalización permite al cliente recuperar el control sobre su comunicación, decidiendo de forma informada si desea descolgar o ignorar la entrada. El servicio es automático y gratuito, y se ha activado por defecto para la práctica totalidad de la base de clientes de la operadora, eliminando la barrera de la configuración manual.
Desde el pasado 30 de marzo, Movistar ha dado un paso adicional al permitir el bloqueo total. A través de la aplicación Mi Movistar o de los canales de atención al cliente (tiendas y 1004), los usuarios pueden optar por que estas llamadas ni siquiera produzcan señal de audio, desapareciendo del flujo de interrupciones diarias del terminal.
La escala de la operación responde a una problemática de dimensiones industriales. Telefónica neutraliza actualmente una media de 500.000 llamadas fraudulentas al día. Esto supone un volumen mensual de 15 millones de intentos de conexión que son interceptados por los cortafuegos de la red antes de prosperar.
Estas cifras incluyen la neutralización de ataques de spoofing (suplantación de identidad de números legítimos) y técnicas de numeración manipulada. Asimismo, los algoritmos están diseñados para detectar de forma instantánea el wangiri, o técnica de llamada perdida, que busca incentivar la devolución de la llamada a números de tarificación especial con fines de estafa.
Óscar Candiles, director de ingresos de Telefónica España, vinculó este lanzamiento a la competitividad de la marca en términos de fiabilidad. “Estamos conformando un escudo digital para brindar tranquilidad a los clientes frente a posibles amenazas y comunicaciones molestas”, afirmó el ejecutivo en un comunicado, subrayando que la red de Movistar aspira a diferenciarse por su capacidad de filtrado proactivo.
La implementación técnica de este sistema de aviso en pantalla se apoya en la tecnología VoLTE (Voice over LTE). Esta arquitectura permite enviar paquetes de datos y metadatos de señalización de forma simultánea a la llamada de voz. Por este motivo, para que el usuario pueda visualizar la advertencia de “Spam” en su terminal, es imprescindible que el dispositivo cuente con cobertura 4G o 5G en el momento de recibir la comunicación.
Este desarrollo sitúa a Telefónica en una posición competitiva similar a la de otros operadores del mercado, como MásOrange, que recientemente implementó soluciones similares en colaboración con la firma tecnológica Hiya. Sin embargo, Movistar enfatiza que su integración se realiza de forma nativa en su infraestructura de red, lo que optimiza la latencia en la detección y evita la instalación de software de terceros.
Contexto regulatorio
La ofensiva de Movistar no ocurre en un vacío legal. Se inscribe en el marco del Plan Antiestafas impulsado por el Gobierno en marzo de 2025. Según cifras del Ministerio de Transformación Digital, la acción conjunta de los operadores en España ha logrado bloquear 169,5 millones de llamadas y 10,4 millones de SMS fraudulentos en el último año.
El escenario para el spam comercial cambiará drásticamente a finales de este verano con la entrada en vigor del prefijo 400. Esta medida gubernamental obligará a que todas las llamadas comerciales o de atención al cliente se realicen exclusivamente bajo esta numeración. En ese momento, la red de Movistar —junto con la del resto de operadores— podrá bloquear de forma sistemática cualquier comunicación comercial que intente saltarse este prefijo utilizando números convencionales.
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