El Banco de España ha revelado este martes que solo un tercio de las reservas de oro del Estado se custodian en Madrid. Unas 94 sobre un total de 281. Ni siquiera están en la icónica cámara acorazada que la institución tiene a 35 metros de profundidad —bajo su sede principal, en la plaza de Cibeles—, sino en otra ubicación del edificio, “porque la cámara está en obras”. El resto de los 22.500 lingotes se reparte entre otras plazas financieras mundiales: un tercio en el Banco de Inglaterra, en Londres, donde también se custodia la cuota que a España le toca aportar para el balance del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés). El resto se reparte en otras plazas, incluida la Reserva Federal de Nueva York.
Las cámaras acorazadas de la entidad acogen un tercio de las reservas estratégicas; Londres custodia otra tercera parte y el resto se reparte en otras plazas
El Banco de España ha revelado este martes que solo un tercio de las reservas de oro del Estado se custodian en Madrid. Unas 94 sobre un total de 281. Ni siquiera están en la icónica cámara acorazada que la institución tiene a 35 metros de profundidad —bajo su sede principal, en la plaza de Cibeles—, sino en otra ubicación del edificio, “porque la cámara está en obras”. El resto de los 22.500 lingotes se reparte entre otras plazas financieras mundiales: un tercio en el Banco de Inglaterra, en Londres, donde también se custodia la cuota que a España le toca aportar para el balance del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés). El resto se reparte en otras plazas, incluida la Reserva Federal de Nueva York.
Ahora, la gran preocupación de los políticos es si las reservas nacionales de oro están a salvo de los vaivenes de la geopolítica. En 2022, la congelación de los activos rusos en el exterior tras la invasión de Ucrania hizo saltar las alarmas en algunas economías emergentes. El régimen de Maduro, en Venezuela, vio cómo la justicia británica negaba la repatriación de las reservas en 2022, aunque ahora el deshielo entre Washington y Caracas (tras el apresamiento de Nicolás Maduro) podría reactivar el traslado del metal precioso.
En todo caso, para los países de la UE el punto de inflexión ha sido el deterioro de la relación entre Estados Unidos y los socios europeos. La Casa Blanca ha aplicado aranceles y restricciones a diversos movimientos comerciales. ¿Está seguro el oro de España en una cámara de un banco de Nueva York? ¿Podría incautarlo Donald Trump? Hace tres semanas, el Gobierno de Países Bajos respondía a estas preguntas con hechos, al movilizar una parte de sus reservas de oro desde Estados Unidos y Canadá al Reino Unido, debido a la inestabilidad mundial. Francia y Alemania ya habían hecho movimientos recientes en este mismo sentido.
En Madrid, el gobernador del Banco de España ha descartado que la institución que dirige se haya planteado recuperar parte del oro que ahora está en el extranjero. “No estamos pensando en hacer ningún movimiento”, ha explicado en un evento financiero. España es dueña de nueve millones de onzas troy (281 toneladas) que ahora valen unos 33.000 millones de euros. En 2007, justo antes de que empezase la gran crisis financiera mundial, España vendió el 32% de sus reservas, 134 toneladas. En ese momento, una tonelada de oro valía 16 millones de euros, mientras que hoy tiene un valor de 120 millones de euros.
España seguirá, pues, con buena parte de su oro dentro de las fronteras de Estados Unidos. La Reserva Federal de Nueva York es el mayor centro mundial de custodia de oro, con 6.300 toneladas. El Banco de Inglaterra custodia, por su parte, unas 5.000 toneladas.
Fascinación dorada
El oro del Banco de España siempre ha activado el imaginario colectivo. Desde su traslado a Rusia durante la Guerra Civil —el conocido como ‘oro de Moscú’—, hasta su almacenamiento en una cámara que podría inundarse con dos arroyos naturales si se intenta robar. Para las nuevas generaciones, ese icono se fijó con la tercera temporada de la serie La Casa de Papel, cuando El Profesor (Álvaro Morte) y su banda lograban extraer toneladas del metal precioso al ritmo frenético que marcaba Nairobi (Alba Flores): —“¡Como en una ‘rave’ de ‘pocholos: ‘chiki-pum, chiki-pum!”—.
El gobernador del Banco de España, el de verdad, José Luis Escrivá, es muy consciente de la fascinación que despierta este tesoro nacional enterrado. “Hace unos años visité la cámara acorazada con el creador de la serie, Álex Pina, y me reconoció que es totalmente imposible de robar”, ha explicado.

La cámara del tesoro se construyó entre 1934 y 1936, durante las obras de ampliación del edificio del Banco de España. Sus puertas acorazadas y refractarias, algunas con un peso superior a 14 toneladas, constituyen uno de sus elementos más distintivos. Fueron fabricadas por la firma estadounidense Coffres-Forts York, empresa que ya había elaborado puertas similares para entidades financieras como la Reserva Federal de Nueva York, el Banco de Tokio o el Royal Bank de Canadá.
Hoy en día, esa cámara del oro está en obras para poder abrirla al público en 2028. El Banco de España tiene en marcha una importante reforma para poder crear un museo donde se exponga buena parte de su colección numismática y de obras de arte (que incluye cuadros de Goya). Mientras tanto, un tercio de los lingotes propiedad del Estado español se almacena en otra localización secreta del edificio. “Cuando la cámara pueda visitarse, igual dejamos algún lingote para dar ambiente”, bromea el gobernador Escrivá.
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