La voz que habla en nombre del colectivo de aerolíneas con actividad en España ha advertido esta mañana de un periodo de máxima incertidumbre para los márgenes de las compañías, el precio de los billetes, el comportamiento de la demanda y el coste del queroseno. Todo por el conflicto en Oriente Próximo y sus impactos económicos en empresas y particulares. El presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, ha puesto cifras a la apuesta del sector aéreo por España y vuelve a presupuestarse crecimiento en medio de la tormenta. La capacidad reservada en aeropuertos de la red de Aena para la temporada de invierno que comenzó ayer, y que alcanza hasta final de marzo, crece un 5,5%, hasta los 146 millones de plazas ofertadas.
La asociación ALA cifra la reserva de capacidad hasta final de marzo en 146 millones de asientos, un 5,5% más que en la pasada temporada de invierno, pero no hay visibilidad sobre la demanda, el precio del queroseno y cómo se trasladará a los billetes o a los márgenes de las aerolíneas
La voz que habla en nombre del colectivo de aerolíneas con actividad en España ha advertido esta mañana de un periodo de máxima incertidumbre para los márgenes de las compañías, el precio de los billetes, el comportamiento de la demanda y el coste del queroseno. Todo por el conflicto en Oriente Próximo y sus impactos económicos en empresas y particulares. El presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, ha puesto cifras a la apuesta del sector aéreo por España y vuelve a presupuestarse crecimiento en medio de la tormenta. La capacidad reservada en aeropuertos de la red de Aena para la temporada de invierno que comenzó ayer, y que alcanza hasta final de marzo, crece un 5,5%, hasta los 146 millones de plazas ofertadas.
Pese a esta declaración de intenciones del sector, hay señales de posible enfriamiento: en verano se ha apreciado ya un deterioro en los factores de ocupación de los aviones que se mueven hacia o desde este país, y pueden entrar en juego reducciones en los programas de las aerolíneas en respuesta a los altos precios del combustible. Los niveles de ejecución de la capacidad prevista está más en el aire que nunca, según ha dejado entrever Gándara.
Después de que el tráfico real haya crecido en la temporada de verano, con 54,8 millones de viajeros en vuelos domésticos (+2,7%), hasta 118,6 millones en operaciones intraeuropeas (+5,5%) y 18,1 millones de pasajeros en el segmento intercontinental, el camino se pone cada vez más difícil para las aerolíneas. “Las empresas afrontaron el pasado verano con coberturas sobre el precio del combustible que llegaban al 80% de las necesidades, pero para el próximo verano muchas están entre el 15% y el 40%. Es imposible predecir qué pasará”, ha dicho el presidente de ALA. En una reunión con medios de comunicación se ha remarcado el deterioro que están sufriendo los márgenes de las compañías al tiempo que hay miembros de la asociación, como Ryanair, que vaticinan encarecimientos a la vista en el precio de los billetes del orden del 20%. ALA no entra en si las aerolíneas seguirán penalizando la rentabilidad, como cree que ha sucedido en los últimos meses, o si volar será más caro que en el pasado.
Por aeropuertos, para este invierno destaca el salto en la capacidad prevista por las aerolíneas en Madrid-Barajas, del 9,7%, mientras que en Barcelona-El Prat el alza es del 1,9% sobre una base menor tanto de oferta como de tráfico. La sorpresa está en el 0,1% que crece la capacidad reservada (medida en asientos) en los aeropuertos canarios de Aena, mientras que en Baleares se da un aumento del 4,4% y las plazas andaluzas elevan un 5,6% el volumen de plazas previstas hasta final de marzo.
Hasta el mes de septiembre se han alcanzado 257 millones de viajeros en España, lo que representa un incremento del 4,1% respecto al mismo periodo de 2025. Gándara ha reconocido que las expectativas son positivas y espera nuevo récord de viajeros, pero con las mayores cautelas a corto y medio plazo: “Estamos ante un escenario propicio para alcanzar cifras récord de tráfico aéreo al cierre de este ejercicio. Sin embargo, este contexto está marcado por la incertidumbre derivada de las tensiones geopolíticas y del fuerte encarecimiento del queroseno, cuyo diferencial de precio frente al del crudo (crack spread) se ha disparado. Esta situación está reduciendo drásticamente los márgenes de beneficio de las aerolíneas a escala global, sin que podamos ver cuánto tiempo se prolongará”.
En un contexto de difícil gestión para el sector, ALA demanda apoyo de los gobiernos y de la Comisión Europea en la senda hacia la descarbonización por tratarse de un coste añadido al del queroseno. Su doble petición es que se incentive el consumo y producción de combustible sostenible de aviación (SAF), al tiempo que debe contenerse el precio del mecanismo ETS de compensación de emisiones y elevarse el premio al uso de SAF mediante asignaciones gratuitas de emisiones. La revisión del sistema ETS en el seno de la CE, en proceso legislativo, prevé 110 millones de derechos de emisión hasta 2040 sobre los 20 millones actuales que se repartirían hasta 2030, pero el sector aéreo ve imprescindible multiplicar este Fondo de Derechos hasta los 500 millones para compensar el sobrecoste al que están obligadas las aerolíneas por el reglamento Refuel EU. El SAF biológico es estre tres y cuatro veces más caro que el queroseno, ha recordado Gándara, y el sintético no está disponible pero podría llegar a precios hasta ocho veces más caros que el fuel de aviación.
Con el barril de petróleo asentado sobre los 120 dólares y el de queroseno con un diferencial al alza de unos 75 dólares, el sector desconoce qué parte de la subida del fuel se mantendrá incluso cuando se normalice la situación en Oriente Próximo. El gasto en combustible representa casi un tercio de los costes operativos de cualquier compañía aérea. Por ello se advierte desde ALA que la presión creciente del ETS y del SAF amenazan la competitividad y el acceso de muchos bolsillos a este modo de transporte. El problema, dice el colectivo, es claro en países como España, con economías altamente dependientes del turismo.
El SAF está llamado a reducir en un 80% a un 100% las emisiones de CO2 de la aviación, pudiéndose mezclar con queroseno convencional sin necesidad de adaptar los aviones. El mandato europeo para 2005 era de un 2% de uso de SAF sobre la carga total de combustible, lo que ha sido superado con un 2,8%. Lo que se avecina es un salto hasta el 6% en 2030, al 20% en 2035 y al 70% de uso de combustible sostenible en 2050. Javier Gándara ha hablado del compromiso del sector con la transición ecológica, pero también ha reclamado que no se busque esa meta a costa de la sostenibilidad económica.
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