ACS da un paso más en su negocio de infraestructuras digitales en Australia. La filial de la constructora española en el país oceánico, Cimic, ha anunciado este lunes que su unidad UGL ha sido seleccionada para participar en el desarrollo de la fase inicial de la Plataforma Australiana de Infraestructura Digital (ADIP, por sus siglas en inglés), que costará alrededor de los 500 millones de dólares australianos (308 millones de euros). El proyecto, cuyo objetivo es crear una red de fibra óptica, es considerado estratégico por Canberra para respaldar la demanda de inteligencia artificial, nube y centros de datos.
UGL, empresa de la compañía, colaborará en la fase inicial de un proyecto de la empresa australiana Vocus para desplegar fibra óptica con un coste que ronda los 308 millones
UGL, empresa de la compañía, colaborará en la fase inicial de un proyecto de la empresa australiana Vocus para desplegar fibra óptica con un coste que ronda los 308 millones

ACS da un paso más en su negocio de infraestructuras digitales en Australia. La filial de la constructora española en el país oceánico, Cimic, ha anunciado este lunes que su unidad UGL ha sido seleccionada para participar en el desarrollo de la fase inicial de la Plataforma Australiana de Infraestructura Digital (ADIP, por sus siglas en inglés), que costará alrededor de los 500 millones de dólares australianos (308 millones de euros). El proyecto, cuyo objetivo es crear una red de fibra óptica, es considerado estratégico por Canberra para respaldar la demanda de inteligencia artificial, nube y centros de datos.
En concreto, el contrato establece que UGL ejecute un programa de trabajos preliminares centrado en apoyar el desarrollo de la primera ruta propuesta que conectará Sídney con Melbourne (unos 715 kilómetros aproximadamente). Esta fase, cuyo inicio está previsto para este mismo agosto, incluye topografía, diseño, ingeniería, validación del campo, gestión de las partes interesadas y modelización de costes. Todo ello como paso previo a la construcción de la red.
La ADIP es la apuesta a largo plazo de Vocus, una de las principales empresas australianas de telecomunicaciones, para tender fibra submarina, interurbana y metropolitana de alta capacidad a través de Australia y la región de Asia-Pacífico, que sea capaz de sostener la creciente demanda de conectividad ligada a la IA y a los centros de datos, en especial a los hiperescalares.
El consejero delegado de Cimic, Jason Spears, ha defendido que “una infraestructura digital fiable y de alta capacidad es cada vez más crucial para el crecimiento económico y la productividad de Australia”. A su vez, Sam Goldsmith, director general de UGL ha apuntado a que el acuerdo “amplía el papel de UGL en el futuro digital del país”. Por parte del cliente, el director de tecnología de Vocus, Nikos Katinakis, ha enmarcado el proyecto en una iniciativa para anticiparse a la demanda de IA con el objetivo de posicionar a Australia como “líder de un hub IA para el sudeste asiático”.
Desde Cimic consideran que el acuerdo consolida la posición de UGL en su relación con grandes propietarios y operadores de infraestructuras del país. Y confían en que este acuerdo sea la puerta de entrada para poder optar a otros contratos a medida que las fases de la plataforma vayan extendiéndose por todo el país.
El contrato se suma a otras adjudicaciones recientes de la filial de ACS como el desarrollo del parque eólico de Narrogin (179 megavatios) en Australia occidental o la modernización de la red eléctrica de Nueva Gales del Sur.
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