Terremoto en Amazon. La compañía ha presentado las cuentas del tercer trimestre, en el que ha incumplido previsiones, además de registrar un flujo de caja libre negativo histórico de 42.400 millones de dólares (unos 37.900 millones de euros), como consecuencia de las fuertes inversiones en inteligencia artificial (IA). Al igual que sucedió con Alphabet horas antes, las acciones de Amazon se han desplomado, llegando a caer, por momentos, más de un 10% en los mercados fuera de hora, tras haberse dejando un 4% en la sesión regular del jueves.
La compañía se desploma en Bolsa tras incumplir previsiones y registrar un flujo de caja libre negativo de 42.400 millones de dólares por la inversión en IA
Terremoto en Amazon. La compañía ha presentado las cuentas del tercer trimestre, en el que ha incumplido previsiones, además de registrar un flujo de caja libre negativo histórico de 42.400 millones de dólares (unos 37.900 millones de euros), como consecuencia de las fuertes inversiones en inteligencia artificial (IA). Al igual que sucedió con Alphabet horas antes, las acciones de Amazon se han desplomado, llegando a caer, por momentos, más de un 10% en los mercados fuera de hora, tras haberse dejando un 4% en la sesión regular del jueves.
La empresa, en cualquier caso, ha lanzado algunas previsiones de calado sobre su futuro, además de explicar cómo están cambiando las formas de trabajo. En la conferencia con inversores y analistas que ha tenido lugar tras la presentación de las cuentas, el consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, ha señalado que la compañía cuenta con más de un millón de robots en su red de distribución. Un factor que, según el directivo, ha tenido ya un impacto en los costos, la productividad y la seguridad.
“Hemos logrado un gran progreso en los últimos cuatro o cinco años, y la robótica ha sido una parte importante de ello. Sin embargo, diría que todavía estamos en una etapa muy temprana con respecto a lo que hemos construido e implementado y en lo que estamos trabajando. Y creo que siempre tendremos muchos empleados en nuestros centros de distribución, pero creo que muchos de los trabajos más repetitivos que realizan los humanos serán realizados por robots”, ha dijo Jassy, quien ha añadido que la empresa está invirtiendo en todo tipo de robótica adicional de diferentes formatos.
Con respecto a la implantación de la IA, el CEO de Amazon ha pronosticado que habrá entre seis y ocho modelos con un rendimiento similar, o al menos, lo suficientemente buenos para más del 95% de las cargas de trabajo. “La mayoría de los clientes utilizarán varios modelos, y muchos los usarán en la misma aplicación de IA generativa. Lo que los clientes realmente buscan, y lo vemos confirmado una y otra vez al hablar con ellos, es un servicio con una amplia selección de estos modelos de vanguardia, con una excelente relación calidad-precio, seguridad robusta y control de acceso. Quieren un servicio que les permita decidir qué combinación de modelos utilizar”, ha explicado.
Jassy ha señalado que más de 400 millones de clientes de Amazon han utilizado Alexa para comprar en los últimos 12 meses, y ha añadido que las interacciones con los clientes aumentaron un “impresionante” 570% interanual. “Los clientes estadounidenses que usan Alexa para comprar gastan un 50% más por pedido que quienes no la usan”, ha asegurado.
Con respecto a las cuentas, Amazon registró unos ingresos en el tercer trimestre de 201.900 millones de dólares, un 12% más que el año anterior, frente a unas previsiones de 202.250 millones, según las estimaciones del consenso de analistas de Bloomberg, con un beneficio por acción de 1,89 dólares, también por debajo de la previsión del mercado de 1,97 dólares. Jassy, no obstante, ha defendido que ha sido un trimestre “sólido”, con un crecimiento del beneficio operativo del 61%, hasta 28.100 millones.
En términos netos, el beneficio bajó un 2,4%, hasta 20.700 millones de dólares. En este caso, la empresa ha indicado que esta disminución se debe principalmente a las ganancias antes de impuestos de 9.500 millones en el tercer trimestre de 2025, incluidas en los ingresos no operativos de sus inversiones en Anthropic.
Amazon se ha visto penalizada tras comunicar el citado flujo de caja libre negativo de 42.400 millones de dólares en los últimos doce meses, debido principalmente a un aumento interanual de 94.800 millones en la compra de propiedades y equipos, netos de los ingresos por ventas e incentivos, derivado de las inversiones en inteligencia artificial. En el mismo periodo del pasado ejercicio, el flujo de caja libre fue positivo en 14.800 millones.
La empresa ha defendido la fortaleza de su división Amazon Web Service (AWS), muy vigilada por los analistas por su vinculación a los negocios relacionados con la IA. Los ingresos de este negocio se situaron en 45.900 millones de dólares, frente a las expectativas de 45.680 millones. Jassy afirmó que Amazon está añadiendo “bastante” capacidad a AWS. “Si analizamos cuánto hemos añadido este año y lo que tenemos planeado para los próximos ocho trimestres, aproximadamente, que es el plazo máximo que podemos cubrir, entre ocho y diez trimestres, también tenemos mucha capacidad adicional en camino”, ha explicado el ejecutivo. “Es importante recordar que la gran mayoría del gasto global en TI, alrededor del 85%, todavía se realiza en las instalaciones de la empresa, y estamos en un ciclo de 10 años en el que esa situación cambiará hacia la nube”, dijo.
En este sentido, recordó que, con anterioridad se creía que las cargas de trabajo clave, como los mainframes o las redes de almacenamiento, nunca se trasladarían a la nube, pero estas cargas de trabajo ya se están moviendo gracias a que AWS ha desarrollado alternativas únicas a la nube y capacidades de migración basadas en IA para facilitar enormemente esta transición. “Además, las empresas se benefician de una menor inversión de capital, menores costos operativos, una innovación más rápida, una mayor productividad de los desarrolladores y un acceso más sencillo a los datos para aprovechar la IA”, explicó.
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