El euríbor ha escalado a los niveles más altos en casi dos años. El índice hipotecario cierra julio en el 2,855%, una cifra que no se veía desde septiembre de 2024. Esta subida supone una mala noticia para aquellos hogares que tienen contratada una hipoteca a tipo variable porque verán encarecerse la cuota que pagan cada mes.
Un préstamo tipo de 150.000 euros puede encarecerse hasta 62 euros al mes si revisa el tipo de interés anualmente
El euríbor ha escalado a los niveles más altos en casi dos años. El índice hipotecario cierra julio en el 2,855%, una cifra que no se veía desde septiembre de 2024. Esta subida supone una mala noticia para aquellos hogares que tienen contratada una hipoteca a tipo variable porque verán encarecerse la cuota que pagan cada mes.
Habitualmente, las hipotecas variables actualizan el tipo de interés que paga el cliente cada seis meses o cada año. Si el euríbor sube, los hipotecados pagan más en las siguientes seis o 12 cuotas, y si el euríbor baja, pagan menos. Hace seis meses, este indicador estaba en el 2,245% (0,61 puntos porcentuales más bajo) y hace un año en el 2,079% (0,78 puntos porcentuales menos). Para una hipoteca tipo de 150.000 euros, a 25 años y un diferencial de un punto sobre el euríbor, eso supone que los hogares ahora pagarán unos 49 euros más de cuota al mes, en caso de que la revisión sea cada seis meses, y 62 euros en el caso de que la actualización se haga anualmente. De todas formas, son cálculos orientativos y el efecto real dependerá del capital pendiente, el diferencial firmado y los años que queden pendientes de préstamo.
La escalada del euríbor también supone una dificultad añadida para quienes estén pensando en adquirir una vivienda en los próximos meses. Habitualmente, los bancos adaptan sus ofertas comerciales a los movimientos del euríbor. Un ajuste al alza en los préstamos provocaría unas condiciones de acceso al crédito más exigentes y unos tipos de interés más altos para los clientes. Los últimos datos disponibles ya muestran un endurecimiento. El tipo de interés medio de las hipotecas firmadas en mayo fue del 2,98%, según los datos del INE. El Banco de España ya señaló recientemente que durante el segundo trimestre las entidades endurecieron los criterios y las condiciones aplicadas a las hipotecas y que prevían un nuevo endurecimiento durante el verano.
“Las entidades financieras ya han ajustado buena parte de sus ofertas hipotecarias durante el primer semestre y, tradicionalmente, el verano suele ser un periodo de menos actividad comercial, por lo que las condiciones no variarán hasta después del verano, cuando el mercado vuelva a mirar de cerca el conflicto en Oriente Próximo y las consecuentes decisiones del Banco Central Europeo”, explican desde la plataforma de intermediación hipotecaria iAhorro.
El giro del euríbor comenzó en marzo, después del estallido de la guerra en Oriente Próximo y del fuerte encarecimiento de la energía. En enero, este índice cerró en el 2,245%. En marzo, cuando estalló la guerra, escaló hasta el 2,565% y en mayo hasta el 2,804%. La energía es uno de los elementos fundamentales de esta subida. Cuando el petróleo y el gas se encarecen, aumentan los costes de transporte y producción y existe el riesgo de que la subida termine trasladándose a otros productos. Ante ese escenario, los bancos centrales pueden mantener elevados los tipos de interés o incluso incrementarlos para evitar que la inflación se enquiste. De hecho, el BCE subió los tipos de interés en junio hasta el 2,25%. La escalada del euríbor también refleja esa incertidumbre que se mantiene en el mercado.
“Detrás de este nuevo acelerón al alza está la constatación de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán ya no está generando un impacto meramente temporal sobre los precios, sino que empieza a tener efectos más estructurales”, apuntan portavoces del comparador online Kelisto.
De todas formas, no todos los hipotecados están expuestos al euríbor de la misma forma. En mayo, el 60,9% de las hipotecas nuevas se firmaron a tipo fijo, frente al 39,1% a tipo variable. Quien firma una hipoteca fija mantiene el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo, sin importar las oscilaciones que se produzcan en el euríbor o en la política monetaria.
Entre quienes ya tienen un préstamo variable, el impacto tampoco es idéntico. Las hipotecas suelen seguir el sistema de amortización francés. Cada cuota incluye una parte de intereses y otra de capital, y los intereses se calculan sobre la deuda que queda pendiente. De esta forma, en los primeros años de la hipoteca se paga una mayor proporción de intereses que de capital, y en los últimos se devuelve más capital que intereses. Por eso, una misma subida del euríbor suele afectar menos a una hipoteca que está cerca de terminar que a otra con muchos años por delante.
De igual forma, las condiciones firmadas en una hipoteca no son inamovibles y se pueden cambiar. Un hogar que haya contratado una hipoteca variable puede cambiarla a una fija en su banco a través de una novación o en una nueva entidad que ofrezca mejores condiciones, a través de una subrogación. En muchos casos, esa operación es gratuita (aunque también se pueden aplicar comisiones) y el cliente solo tiene que abonar una nueva tasación de la vivienda, cuyo precio suele situarse en el entorno de los 300 y 400 euros. En cualquier caso, antes de cambiar, conviene comparar el ahorro con todos los gastos.
De cara a los próximos meses, desde el comparador hipotecario HelpMyCash, apuntan que la evolución del euríbor dependerá de los avances entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo de paz. En un escenario optimista, que lleve a una rápida entente, los expertos esperan que el euríbor se modere en torno al 2,6%. Si la tregua no llega hasta septiembre, contemplan que se mantenga en torno al 2,8%. Y si las conversaciones se estancan y ambos países no llegan a un acuerdo hasta finales de año, calculan que el euríbor escalará hasta el 3%.
“Para quien está pensando en contratar una hipoteca, el escenario sigue siendo mucho más favorable que hace uno o dos años. Lo que ocurre es que ya no esperamos un descenso tan acusado del euríbor como el que habíamos visto hasta ahora”, concluye Ricardo Gulias, consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria.
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