
Bajar impuestos a los alimentos y suministros energéticos y aprobar Presupuestos. Esos son los deberes más urgentes que las compañías de gran consumo, desde fabricantes a distribuidores, ponen al Gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre. El motivo, una acumulación y repunte de la inflación que empieza a dejar “síntomas” de desaceleración en el consumo.
La patronal Aecoc reclama que el nuevo Ejecutivo apruebe Presupuestos cuanto antes
Bajar impuestos a los alimentos y suministros energéticos y aprobar Presupuestos. Esos son los deberes más urgentes que las compañías de gran consumo, desde fabricantes a distribuidores, ponen al Gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre. El motivo, una acumulación y repunte de la inflación que empieza a dejar “síntomas” de desaceleración en el consumo.
Así lo aseguró el presidente de la patronal Aecoc, Ignacio González, en la apertura del congreso anual que celebra la asociación, que aglutina a 35.000 empresas y está entre las de mayor dimensión del país. “Hay espacio para una bajada de impuestos. Visto el incremento de la recaudación, se puede hacer. La situación de los hogares es de presión fiscal, altos precios de la vivienda y también de inflación”, dijo González.
Este concretó dos principales propuestas de rebajas impositivas: la recuperación del IVA reducido o cero en alimentos básicos, medida que el Gobierno puso en marcha en 2022 y prorrogó de manera sucesiva hasta finales de 2024, con el objetivo de amortiguar el repunte inflacionario ligado a la guerra en Ucrania; y una reducción de los impuestos ligados a los suministros energéticos.
Según el último Índice de Precios al Consumo (IPC) relativo a septiembre, la tasa de inflación general mostraba un alza interanual del 4,9%, por el 2,7% del segmento de alimentación y bebidas no alcohólicas. Una prueba, según el presidente de Aecoc, de que las empresas están absorbiendo las subidas. En este sentido, el exvicepresidente del Banco Central Europeo hasta este año, Luis de Guindos, avisó de que si la presión sobre los costes energéticos perdura en el tiempo, “llegará un momento en que las empresas no podrán continuar aguantando los precios y reduciendo los márgenes . Eso afectaría al poder adquisitivo, y podría conllevar una subida de los tipos de interés”. Ese potencial incremento de precios de los alimentos aparece, para el ex vicepresidente económico del Gobierno entre 2011 y 2018, como “uno de los elementos determinantes para que la inflación se acelere”.
Efecto en el consumo
Las reclamaciones de bajada de impuestos aparecen en un momento en el que el incremento de la inflación está lejos del registrado en los meses finales de 2022, cuando se aprobó la reducción del IVA a alimentos básicos. En septiembre de ese año, el índice general mostraba un alza interanual del 8,9%, y el alimentario, un 14,4%. El sector defiende que la acumulación de inflación está empezando a afectar al consumo. “Vemos síntomas que nos preocupan”, dijo Ignacio González. Entre ellos, tres meses seguidos de caída en el índice de comercio al por menor del INE, o un menor crecimiento del consumo en septiembre, según un informe de la consultora Circana, que cifraba en un 3% el alza, porcentaje inferior al acumulado de los últimos nueve y 12 meses.
“La realidad actual de los hogares es de dificultad, les fríen a impuestos y la vivienda está imposible. Y la macro tiene síntomas preocupantes: demografía, absentismo, falta de productividad, inflación y los altos niveles de deuda”, resumió el presidente de Aecoc. Luis de Guindos, por su parte, apuntó a la presión fiscal que pesa sobre los salarios. “Ha aumentado por no deflactar la tarifa. Es una de las cuestiones que el nuvo gobierno tendrá que considerar, porque es uno de los factores de la moderación del consumo individual”.
Respecto a los precios de la energía, Ignacio González recordó que la composición de los mismos tiene un “fuerte componente de impuestos”, por lo que también reclamó su reducción. “Es un tema nacional, se puede hacer, no falta irse a Europa a reclamarlo”.
Más inversión en productividad
El representante de las empresas de gran consumo también remarcó la necesidad de que el futuro Ejecutivo apruebe unos nuevos presupuestos generales, dado que los últimos aprobados, y posteriormente prorrogados, son los de 2023, y que se acabe con el bloqueo parlamentario. Además, reclamó que los mismos incluyan una fuerte inversión en digitalización para las empresas. “Será la única manera de recuperar la brecha de productividad con los países que nos rodean”, dijo González. En este punto, la inversión en Inteligencia Artifical aparece como imprescindible: “Va a subir la productividad y a bajar coste. El 50% de las empresas europeas están ya poniendo en marcha programas de IA”, apuntó Guindos.
Rebajas de impuestos e inversión en productividad no son las únicas reclamaciones del sector del gran consumo para el futuro Gobierno. Este también pide medidas para atajar el absentismo, que según sus cálculos provoca 36.000 millones de euros en costes. En este punto, la asociación propone cinco medidas: una mejora de la atención sanitaria para reducir la duración de las bajas; mejorar la calidad de la información entre Seguridad Social, servicios autonómicos de salud y las empresas; ampliar “gradualmente” el rol de las mutuas; modernizar la regulación de la incapacidad, e intensificar el diálogo social.
Entre esas medidas no se incluye ninguna para el lado empresarial, aunque el presidente de Aecoc ha reconocido que el papel de las compañías también es clave para atajar esta cuestión. “Tienen que entender que hay una parte que tiene que ver con la motivación, la política salarial, el ambiente de trabajo… En absoluto nos quitamos de en medio la responsabilidad que nos toca. Sería un error”, dijo.
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