El precio de los carburantes se acerca a su máximo desde el inicio de la guerra en Irán. El coste del litro de gasolina ha superado los 1,70 euros (1,702), una barrera que no sobrepasaba desde el inicio del conflicto de EE UU e Israel frente a la República Islámica, según el último boletín petrolero de la Unión Europea, publicado este miércoles. Este carburante encadena seis semanas consecutivas de subidas y el dato de esta semana supone el tercer precio más elevado en lo que va de año. Además, el coste por litro del diésel también aumenta, al situarse por encima de los 1,80 euros. Estas alzas coinciden con uno de los picos de desplazamientos de este verano, ya que muchos españoles comienzan sus vacaciones o vuelven a sus casas a mediados de agosto. Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), se prevén 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido por carretera en agosto.
El precio por litro de este carburante supera los 1,70 euros, una barrera que no se sobrepasaba desde el inicio de la guerra en Irán
El precio de los carburantes se acerca a su máximo desde el inicio de la guerra en Irán. El coste del litro de gasolina ha superado los 1,70 euros (1,702), una barrera que no sobrepasaba desde el inicio del conflicto de EE UU e Israel frente a la República Islámica, según el último boletín petrolero de la Unión Europea, publicado este miércoles. Este carburante encadena seis semanas consecutivas de subidas y el dato de esta semana supone el tercer precio más elevado en lo que va de año. Además, el coste por litro del diésel también aumenta, al situarse por encima de los 1,80 euros. Estas alzas coinciden con uno de los picos de desplazamientos de este verano, ya que muchos españoles comienzan sus vacaciones o vuelven a sus casas a mediados de agosto. Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), se prevén 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido por carretera en agosto.
El precio del barril de brent, la referencia para el crudo en Europa, ha subido en los últimos días por encima de los 80 dólares en un contexto de creciente distanciamiento entre EE UU e Irán por la exigencia mutua de reparaciones económicas. Y mientras, la gasolina se encuentra en España cerca de su máximo anual, que se registró en la semana del 16 al 23 de marzo, cuando el importe medio se situó en 1,73 euros por litro. En aquel momento, el Gobierno decidió aprobar un real decreto para mitigar este incremento. Para ello, entre otras medidas, redujo el IVA de la gasolina y el diésel al 10%. Sin embargo, en julio, el Ejecutivo modificó estas ayudas y volvió a situar este impuesto en el 21%, pero introdujo una rebaja directa del impuesto especial a los hidrocarburos, que estableció una ayuda directa de 15 céntimos por litro en julio, 10 céntimos en agosto y cinco céntimos en septiembre.
Estos cambios tributarios son “uno de los dos principales factores que explican la subida de los precios de los carburantes en las últimas semanas”, asegura Inés Cardenal, portavoz de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE), la patronal del sector. El segundo elemento es “la subida de las cotizaciones internacionales del crudo y de los productos refinados”, que según la experta se explica “debido al fracaso de las negociaciones entre EE UU e Irán”.
Las asociaciones de consumidores reconocen que la guerra en Oriente Próximo y la fiscalidad tienen un impacto importante en los precios de los combustibles. Pero creen que detrás hay más factores. Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), asegura que “la inestabilidad geopolítica genera enormes fluctuaciones en los costes del petróleo”, pero recuerda que “cuando suben los precios del petróleo los de los carburantes también lo hacen, pero cuando es a la baja sucede más despacio”. El secretario general de Facua, Rubén Sánchez, es más contundente y afirma que “se está aprovechando el incremento de la demanda de combustibles en plena operación salida para mejorar los márgenes de beneficio de las empresas del sector”.
El comportamiento de los carburantes en España ha evolucionado esta semana de forma distinta al precio medio de la Unión Europea. El coste del litro de la gasolina entre los Veintisiete cae según el boletín petrolero cuatro céntimos respecto a la semana anterior y se sitúa en 1,91 euros por litro. Aún así, es un importe más elevado que el registrado en España. Esto mismo sucede respecto al diésel, que en la UE se ha abaratado hasta los 2,01 euros, pero sigue siendo casi 20 céntimos más caro que en España.
Por países, se repite el patrón de semanas anteriores. La gasolina más cara se paga en Dinamarca (2,46 euros), mientras que los consumidores de Países Bajos deben hacer frente al diésel más elevado (2,41). En el lado contrario se encuentra Malta, cuyo precio de la gasolina (1,34 euros) y del diésel (1,21 euros) se mantiene congelado desde junio de 2020 y es el más bajo de toda la UE.
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