Climatizar una vivienda puede requerir el uso de varios equipos diferentes. Muchos hogares emplean una caldera para la calefacción, un sistema independiente para el aire acondicionado y otro para producir agua caliente sanitaria. Pero todas esas funciones pueden reunirse en un único sistema, la aerotermia, que se encarga de la calefacción durante el invierno, la refrigeración en verano y la producción de agua caliente sanitaria.
Este sistema de climatización emplea un único equipo para la calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. Al integrar varias funciones, simplifica la instalación, aumenta el confort y reduce el consumo energético. Además, su coste de funcionamiento es hasta un 50% inferior al de las calderas de gasóleo, según la empresa Ecoforest
Climatizar una vivienda puede requerir el uso de varios equipos diferentes. Muchos hogares emplean una caldera para la calefacción, un sistema independiente para el aire acondicionado y otro para producir agua caliente sanitaria. Pero todas esas funciones pueden reunirse en un único sistema, la aerotermia, que se encarga de la calefacción durante el invierno, la refrigeración en verano y la producción de agua caliente sanitaria.
La búsqueda de viviendas más eficientes, el incremento del precio de la electricidad y la necesidad de reducir las emisiones han impulsado este tipo de tecnologías. La aerotermia aprovecha la energía contenida de forma natural en el aire exterior para climatizar la vivienda mediante una bomba de calor de alta eficiencia. En lugar de producir calor quemando un combustible, capta la energía ambiental y la transforma en calefacción, refrigeración o agua caliente sanitaria según las necesidades de cada momento.
Este sistema reúne tres ventajas clave: facilidad de instalación, optimización del espacio y reducción de los costes energéticos. Ocupa menos que otros dispositivos y puede integrarse con diferentes sistemas de emisión, como suelo radiante o radiadores de baja temperatura. Se adapta tanto a viviendas de nueva construcción como a numerosos proyectos de rehabilitación. Y permite reducir gastos porque emplea una cantidad mucho menor de electricidad que los sistemas convencionales. Según la empresa dedicada a estos sistemas, Ecoforest, el coste de funcionamiento de la aerotermia es un 25% inferior al de una caldera de gas y un 50% inferior al del gasóleo.
El principal valor de la aerotermia reside en la forma en la que obtiene la energía. Sus equipos aprovechan la energía renovable presente en el aire para generar varias veces más energía térmica de la que consumen en electricidad. Esa elevada eficiencia permite reducir de forma significativa el gasto energético, especialmente cuando la aerotermia sustituye a sistemas tradicionales alimentados por gasóleo, propano o gas. A esta ventaja se suma la posibilidad de combinar la aerotermia con instalaciones fotovoltaicas, una solución que permite optimizar todavía más el consumo eléctrico de la vivienda y avanzar hacia modelos de autoconsumo cada vez más eficientes.
El potencial de la aerotermia para renovar los inmuebles y asegurar el confort de los de obra nueva es inmenso
Iago Bastos, director de desarrollo de negocio de Ecoforest
No solo facilita el ahorro, señala el director de desarrollo de negocio de Ecoforest, Iago Bastos, sino también “la comodidad de olvidarse de rellenar el depósito o vigilar la factura de calefacción, aire acondicionado y agua caliente por separado”. Como explica Bastos, ya trabajan en la tercera generación de equipos de aerotermia diseñados y fabricados en España. “El potencial de la aerotermia para renovar los inmuebles y asegurar el confort de los de obra nueva es inmenso”, destaca.
Respuestas convincentes
Climatización eficiente y silenciosa. La evolución tecnológica ha dado lugar a equipos cada vez más eficientes, silenciosos e inteligentes. La incorporación de tecnologías Inverter, refrigerantes naturales como el R290 y sistemas de control remoto facilita una gestión más precisa del consumo y mejora la experiencia del usuario.
Sin necesidad de grandes reformas.Gracias a estas mejoras, cada vez son más los propietarios que sustituyen antiguas calderas por bombas de calor para aerotermia, y aprovechan parte de la instalación existente cuando las condiciones lo permiten, como señalan desde la compañía. Subrayan que la intervención resulta mucho menos compleja de lo que se imagina y permite modernizar el sistema de climatización sin realizar grandes obras.
Apoyos económicos institucionales. La inversión inicial también puede reducirse gracias a los programas de ayudas y financiación disponibles. El programa CAE permite financiar directamente, sin concurso de solicitudes, el cambio de caldera por equipos de aerotermia o geotermia. Los instaladores de Ecoforest gestionan completamente el trámite a través de la web. Además, tanto el Gobierno como las comunidades autónomas convocan periódicamente programas de ayudas para fomentar la rehabilitación energética y, en este caso, también las instalaciones nuevas de aerotermia. La disponibilidad y cuantía dependen de cada convocatoria.
La inversión inicial puede reducirse gracias a los programas de ayudas y al sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE)
El precio medio. El coste varía en función del tamaño de la vivienda, la potencia del equipo y el tipo de instalación existente. Por ello, recomiendan contactar con un instalador y que evalúe las necesidades concretas de cada caso. Como referencia, una instalación completa suele situarse entre 8.000 y 15.000 euros, aunque esta cifra puede reducirse gracias a las ayudas disponibles y al programa CAE, en el caso de sustitución de calderas.
La rentabilidad de la inversión. Respecto al plazo de amortización, aunque depende del consumo de la vivienda y del sistema al que sustituya, la inversión suele rentabilizarse en un plazo aproximado de menos de cinco años gracias al ahorro energético, especialmente cuando reemplaza instalaciones de gasóleo, propano o electricidad convencional.
Adaptarse a las viviendas
Como ocurre con cualquier instalación energética, el rendimiento depende tanto de la tecnología como del diseño del proyecto. El tamaño de la vivienda, el nivel de aislamiento, la zona climática o el sistema de distribución del calor son factores que deben analizarse antes de seleccionar el equipo. Por eso, desde la empresa recomiendan confiar en fabricantes con experiencia en el desarrollo de bombas de calor y en instaladores especializados que puedan dimensionar correctamente la instalación y garantizar su funcionamiento a largo plazo.
En este contexto, Ecoforest se considera pionera en el desarrollo de soluciones de climatización renovable. La empresa sostiene que ha contribuido a acercar la aerotermia a miles de viviendas en España y en Europa mediante equipos diseñados para ofrecer un elevado rendimiento, un consumo optimizado y una integración sencilla en diferentes tipologías de vivienda. Con sede en Nigrán (Pontevedra), comenzó a fabricar estufas de pellets en 1994. Desde 2012 también desarrolla y fabrica bombas de calor aerotérmicas y geotérmicas, un ámbito en el que destaca por su apuesta por equipos tecnológicamente diferenciados. La compañía emplea a más de 200 personas, cuenta con un departamento propio de I+D y fabrica sus equipos en sus instalaciones.
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