TSK ha dado el campanazo bursátil en España de los últimos años. La compañía de ingeniería firmó el mejor estreno en cinco años, y continúa exhibiendo un comportamiento fuera de lo común, con una revalorización del 23% desde el precio del debut de mediados de mayo. Esta vez, el libro de órdenes no ha defraudado. Y los bancos que ayudaron a la compañía a salir al mercado no solo consideran que fue una buena idea acudir a la Oferta Pública de Suscripción (OPS), sino que continúa siéndolo. Los precios objetivos de los departamentos de análisis del Santander, de CaixaBank, de Alantra y de JB Capital le conceden un potencial del 30% al 65%.
El Santander es la entidad más optimista y señala que debería valer más de 1.200 millones de euros. CaixaBank, Alantra y JB Capital, que también participaron en la operación, recomiendan comprar
TSK ha dado el campanazo bursátil en España de los últimos años. La compañía de ingeniería firmó el mejor estreno en cinco años, y continúa exhibiendo un comportamiento fuera de lo común, con una revalorización del 23% desde el precio del debut de mediados de mayo. Esta vez, el libro de órdenes no ha defraudado. Y los bancos que ayudaron a la compañía a salir al mercado no solo consideran que fue una buena idea acudir a la Oferta Pública de Suscripción (OPS), sino que continúa siéndolo. Los precios objetivos de los departamentos de análisis del Santander, de CaixaBank, de Alantra y de JB Capital le conceden un potencial del 30% al 65%.
La empresa asturiana controlada por Sabino García Vallina, que tiene un 60% del capital y la preside, se ha convertido en una estrella. La compañía intentó sacar a Bolsa su filial de renovables, Esersa, pero descartó la transacción a inicios de 2020. Después, vendió la mayor parte de estos activos a diferentes inversores y finalmente apretó el botón de su propio estreno a finales del pasado mes de abril. Y con éxito absoluto, respaldada por inversores ancla de primer nivel, como Amundi, Janus Henderson y varios family offices españoles, y con la participación de la gestora del Santander, que controla el 3,4% del capital. El fondo soberano de Noruega ha entrado en el capital de la firma con más de un 1%.
El buen comportamiento del sector permitió que TSK, a diferencia de Digi, se lanzara al mercado a pesar de la inestabilidad geopolítica. “Desde el principio, comprobamos que el interés era máximo y la solidez del libro de órdenes, que suponía cuatro veces el importe de la oferta”, señalan en un banco de inversión que participó en la OPS, que permitió a la empresa captar 172,5 millones de capital. La compañía aumentó así su flexibilidad financiera, con el objetivo de mejorar sus indicadores de endeudamiento, lo que favorece una mayor conversión del resultado de explotación (ebit) en beneficio neto. Los informes elaborados por la banca de inversión que participó en la OPS, a los que ha tenido acceso CincoDías, coinciden en que el futuro de la empresa será positivo.

La entidad que preside Ana Botín, que fue coordinadora del estreno junto con CaixaBank, tasa TSK en 1.230 millones de euros, a razón de 10,28 euros por título. Resalta que ofrece una combinación de negocios atractiva de empresas fuertes con otras más diversificadas, apoyada por 3.700 millones de euros en acuerdos de exclusividad y 10.000 millones de euros en cartera. El departamento de análisis del Santander destaca su potencial, debido a la exposición a segmentos de alto crecimiento, como los centros de datos, así como las plantas de energía flexible y para la estabilización de la red. En su mejor escenario, fija un precio para TSK de 14,59 euros por acción.
Los primeros resultados como cotizada de TSK están programados para el próximo 11 de septiembre. Pero Alantra ya anticipa que serán buenos a largo plazo, con un crecimiento anualizado del 15% en beneficio bruto de explotación (ebitda) hasta 2028, gracias a sus menores necesidades de provisiones. “Una mayor generación de caja (…) y 84 millones de euros en cobros deberían mover a TSK de 145 millones de euros de deuda neta el año pasado a 147 millones de euros de caja neta en 2026 y 306 millones de euros para 2028″. El banco de inversión que preside Santiago Satrústegui fija el precio objetivo de TSK en 8,6 euros por acción.
CaixaBank establece una valoración de 9,3 euros por cada título de TSK y asegura que está bien posicionada para capturar el crecimiento estructural a través de la electrificación y descarbonización, respaldada por una fuerte cartera de pedidos, acuerdos de exclusividad y cartera potencial. Los catalizadores clave para la empresa que detectan en la entidad están en las adjudicaciones de nuevos contratos, el momento de la entrada de caja en Panamá y los resultados del primer semestre.
JB Capital, por su parte, considera que la ratio a la que cotiza, de 6,1 veces el valor de empresa (que incluye la deuda neta), respecto a su ebitda previsto para este ejercicio, supone un descuento del 24% frente a sus comparables europeos. “Una brecha que vemos como injustificada dado el crecimiento 1,7 veces mayor de TSK”, asegura. La entidad financiera que preside Javier Botín prevé además un fuerte crecimiento de los beneficios de la compañía en los próximos cinco años y destaca lo disciplinada que es en la ejecución de proyectos y alaba su modelo de activos ligeros y escalable.
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