La protesta del campo prevista para este miércoles en Madrid ha quedado desconvocada al conocerse el trágico accidente ferroviario en Toledo. Eso no ha impedido que centenares de agricultores que ya se habían puesto en marcha a primera hora hayan llegado a la capital, junto a unos 500 tractores, para exigir al Gobierno un “plan de choque” que garantice la rentabilidad y el futuro del campo. Finalmente, tras un breve discurso de los organizadores con las principales proclamas en la céntrica plaza de Colón, la movilización se ha suspendido sin llegar a su destino final: el Ministerio de Agricultura, situado justo enfrente de la estación de Atocha.
El sector agrario había organizado una tractorada que se ha desconvocado tras un breve acto reivindicativo en Madrid
La protesta del campo prevista para este miércoles en Madrid ha quedado desconvocada al conocerse el trágico accidente ferroviario en Toledo. Eso no ha impedido que centenares de agricultores que ya se habían puesto en marcha a primera hora hayan llegado a la capital, junto a unos 500 tractores, para exigir al Gobierno un “plan de choque” que garantice la rentabilidad y el futuro del campo. Finalmente, tras un breve discurso de los organizadores con las principales proclamas en la céntrica plaza de Colón, la movilización se ha suspendido sin llegar a su destino final: el Ministerio de Agricultura, situado justo enfrente de la estación de Atocha.
“Evidentemente, es un día desgarrador. España está de luto y los agricultores somos España (…). Pero los problemas continúan”, ha afirmado Luis Góngora, secretario general de Coag, una de las organizaciones que ha convocado la movilización, junto a Asaja y Unión de Uniones. Upa ha sido la única gran asociación agraria que no se ha sumado a la protesta, alegando que ha decidido posponer las movilizaciones debido al adelanto electoral.
Sobre las 10.00, la plaza de Colón ya estaba repleta de banderas verdes y amarillas de las asociaciones agrarias de un lado, y de chalecos amarillos del otro, junto con numerosas banderas de España. A las 11 en punto, los tractores empezaron a entrar a la explanada, acompañados por los ruidos de las vuvuzelas y el silbido de los petardos de humo lanzados al aire por varios asistentes.
Los manifestantes, convocados bajo el lema Dar de comer tiene que dar para vivir, tenían previsto desfilar hasta el ministerio con un crisol de reivindicaciones en la mano: precios justos, medidas más contundentes para frenar el encarecimiento de los costes de producción, menos burocracia y una Política Agraria Común fuerte. La PAC es un tema de gran actualidad, pues es el principal respaldo para el campo y se está trabajando en su reforma de cara a los presupuestos europeos del periodo 2028-2034. El lunes, el Consejo de la UE llegó a un acuerdo parcial, que se tiene que negociar ahora en la Eurocámara, que ha sido celebrado por el Gobierno y rechazado por el sector.
“Hay problemas con los precios, los costes, la burocracia, la PAC…”, ha enumerado Góngora, que también ha criticado los acuerdos comerciales sellados en seno comunitario. “Europa nos lleva a la ruina. Nos quiere entregar a terceros países. Estamos en contra de todos y cada uno de los acuerdos con terceros países, porque la moneda de cambio siempre somos nosotros”. En la misma línea se ha pronunciado su homólogo de Asaja, Pedro Barato, quien ha pedido que el Gobierno que salga de las elecciones no siga haciendo “dejación de funciones en el campo”.
Luis Cortés, secretario general de Unión de Uniones, ha cerrado la breve intervención asegurando que “hoy es un día desgraciado” por la tragedia ferroviaria, pero recordando que el campo seguirá con sus movilizaciones. “No podemos pagar estos costes de producción”, ha asegurado. “Nos van a subir el salario mínimo interprofesional, aprobar decretos de vivienda… Hay decretos para todos menos que para los agricultores”.
El precio del gasóleo ha sido uno de los protagonistas de las quejas de los asistentes. Tanto agricultores como ganaderos identifican las subidas del precio de la energía como su principal problema. Baldomero Bellido, presidente de Asaja Málaga, ha contado que “los costes de producción para sembrar cereales son de mínimo 700 euros por hectárea, mientras que el precio del kilo está en torno a 25 céntimos”. Los márgenes también se han reducido en la ganadería, aseguran los manifestantes. Carmelo Ramírez, presidente de los ganaderos en Madrid, ha agregado que en su sector el coste del gasóleo impacta en todo el proceso. Ha explicado que el año pasado compraba el litro a 1,20 euros y este año lo consigue a 1,70 euros, lo que ha significado pérdidas.
Otro problema que ha llevado a cientos de personas a movilizarse es la burocracia de cumplir con las regulaciones. Ramírez ha estimado que puede tardar hasta dos días en rellenar los papeles para una subvención de 1.000 euros. “Tengo tres hijos y ninguno quiere dedicarse al campo”, ha compartido como una prueba de que las condiciones desmotivan a los jóvenes a dedicarse a la agricultura y ganadería.
Esta tractorada ya es la tercera convocada este año en Madrid. Los agricultores se manifestaron en febrero en contra de los recortes propuestos por la Comisión Europea a la futura PAC. Un mes antes, las movilizaciones alcanzaron hasta 30 puntos de España sumando a esta revindicación el acuerdo de la UE con el Mercosur. Ahora, a la PAC se suman más demandas que el sector pide satisfacer para dejar de estar asfixiado.
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