Los perfiles técnicos son el “petróleo” del talento y las compañías del Ibex lo saben. No es nada sencillo captar talento para cubrir las vacantes indispensables para la transformación de sus negocios. Pero el desarrollo de la Formación Profesional Dual ha abierto una puerta para que las grandes compañías accedan a jóvenes formados casi “a medida” y a una bolsa de perfiles cualificados. Tras algunos años de prueba, ahora hay más cotizadas que están evolucionando sus programas de FP Dual y amplían acuerdos a grados superiores para obtener el máximo rendimiento de esta modalidad.
Un futuro con mayor colaboración
Visto lo visto, la formación dual goza de buena salud. ¿Y el futuro? Los programas tienen que ser estables a largo plazo, basados en la colaboración con las administraciones públicas y con cofinanciación para multiplicar su impacto para tener este efecto positivo. El factor “dual” es irrenunciable y la clave de su éxito, donde lo que se aprende en un centro de estudios esté estrechamente relacionado con el tejido productivo, señalan fuentes de Acciona.
También se debe reconocer el papel del tutor empresarial. En Repsol apuntan como oportunidad de evolución la incorporación de competencias como la digitalización, la sostenibilidad, la seguridad, la innovación tecnológica y la automatización. Así como reforzar una visión de aprendizaje a lo largo de la vida profesional, para actualizar conocimientos y habilidades durante toda la carrera.
Para Veolia, el futuro estará marcado por una mayor integración empresa-centro educativo, donde el profesorado tenga conocimiento directo de las prácticas y con participación de expertos del negocio como docentes en los centros.
Las empresas cotizadas cubren posiciones difíciles ampliando sus acuerdos de Formación Profesional Dual, que se extienden a los grados
Los perfiles técnicos son el “petróleo” del talento y las compañías del Ibex lo saben. No es nada sencillo captar talento para cubrir las vacantes indispensables para la transformación de sus negocios. Pero el desarrollo de la Formación Profesional Dual ha abierto una puerta para que las grandes compañías accedan a jóvenes formados casi “a medida” y a una bolsa de perfiles cualificados. Tras algunos años de prueba, ahora hay más cotizadas que están evolucionando sus programas de FP Dual y amplían acuerdos a grados superiores para obtener el máximo rendimiento de esta modalidad.
El interés de las grandes ha hecho que la imagen de la FP haya evolucionado positivamente. Según el Barómetro de la Formación Profesional de la Fundación Caixabank Dualiza, casi siete de cada diez personas la ven con buenos ojos, sobre todo quienes la han cursado y quienes tienen a alguien cercano realizando estos estudios. ¿Qué valoran? La rápida inserción laboral (76%), el desarrollo profesional a largo plazo (76%) y su conexión con las necesidades empresariales (72%). Las personas que tienen peor opinión no han tenido contacto directo con la FP y suelen disponer de mayor nivel educativo y rentas elevadas.
Pero las empresas la valoran y mucho. La transformación de los negocios, la incorporación de tecnologías y de nuevos modelos productivos les obliga a contar con profesionales muy concretos. “Nos permite cubrir posiciones específicas de difícil cobertura, donde el perfil más cualificado y óptimo tiene estos estudios”, explica Pablo Enciso, responsable de la Oficina de Formación Profesional de Acciona, de reciente creación. Hace solo unos días el grupo empresarial lanzaba un nuevo ciclo adaptado del grado superior de FP de Administración y Finanzas junto al Instituto Tomás y Valiente, en Madrid, que se desarrollará en dos cursos. Durante el primero, habrá formación teórica con contenidos desarrollados por la propia empresa y 130 horas de prácticas. Y en el segundo, los alumnos tendrán una beca de más de 900 horas en la compañía. Las clases empezarán el próximo septiembre.
“Este modelo es un importante caladero de talento”, destaca Luisa Roldán, responsable de Formación Profesional de Repsol, que cuenta con programas de este tipo desde 2012, antes de su implantación oficial. En su caso, buscan cubrir puestos de mantenimiento industrial, química industrial, mecatrónica, mantenimiento electrónico, automatización y robótica, pero también de administración y finanzas y laboratorio de análisis. Fue una de las primeras compañías en evolucionar sus programas de FP Dual, y hace poco más de un año impulsó el primer grado dual en Química, junto a la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Para CaixaBank, la FP Dual ha pasado de ser una iniciativa piloto a convertirse en una apuesta estratégica de gestión del talento joven. Dispone de itinerarios corporativos en los que los estudiantes desarrollan entre el 35% y el 50% de su formación en la entidad, que les paga una retribución mediante contrato de formación o beca (de en torno al 65% del salariomínimo por media jornada). Cada alumno cuenta con un tutor interno para facilitar su integración y el banco dispone de una cantera para futuras posiciones júnior.
Sobre todo, se centran en perfiles tecnológicos y de administración y finanzas, ventas, marketing y publicidad. “Cuando existen posiciones estructurales disponibles, se valora su incorporación en función del desempeño demostrado y del encaje con las necesidades del negocio”, explican desde el banco, que ahora tiene más interés en los grados superiores.
Hay más ventajas. La FP Dual permite a los alumnos entender el contexto en el que trabajan, su impacto y hacia dónde va cada sector. Desde Veolia ponen como ejemplo la transformación ecológica. “Necesitamos personas que no solo sepan adaptarse a ese cambio, sino que se sientan parte de él”, explican. Por ello, colaboran con centros de formación oficiales para desarrollar formaciones a medida. Otro beneficio es que facilita el relevo generacional despertando en los más jóvenes el interés por las profesiones vinculadas a la sostenibilidad.
Retorno e impacto
Invertir en estos programas es rentable para las empresas: acceden al capital humano necesario, mejoran los costes de reclutamiento y la productividad gracias a la incorporación de talento alineado con la cultura interna.
¿Y las cifras? Acciona ha incorporado 90 personas en los últimos cinco años. Unos 150 alumnos realizan prácticas cada año en Repsol (y más de 1.500 desde 2012). El 48% forma parte de la bolsa de empleo, porcentaje que escala al 70% en los complejos industriales, donde más de seis de cada diez trabajadores acceden a la compañía a través de la FP. El récord lo tiene el centro de A Coruña, con una inserción laboral mediante FP Dual que supera el 90%.
En Veolia destacan que en 2025 contaron con 368 becarios y 149 alumnos en FP Dual, con el foco puesto en tres áreas: agua, energía y gestión de residuos, donde la tecnificación avanza a mayor ritmo. “La transición verde y digital exige perfiles cada vez más especializados que el mercado formativo tradicional no siempre es capaz de proveer”, indican fuentes de la compañía, que centra sus programas en ciclos formativos de grado medio y grado superior, además de la formación técnica en plantas de reciclaje. Y han incorporado a la plantilla a 15 profesionales formados mediante un itinerario diseñado a medida del negocio.
Incluso cuando no hay incorporación directa, las prácticas de FP Dual en estas empresas suelen impactar positivamente en la empleabilidad de los jóvenes, que lo tienen más fácil para que les contraten en otras empresas del sector, proveedores o contratistas.
Un futuro con mayor colaboración
Visto lo visto, la formación dual goza de buena salud. ¿Y el futuro? Los programas tienen que ser estables a largo plazo, basados en la colaboración con las administraciones públicas y con cofinanciación para multiplicar su impacto para tener este efecto positivo. El factor “dual” es irrenunciable y la clave de su éxito, donde lo que se aprende en un centro de estudios esté estrechamente relacionado con el tejido productivo, señalan fuentes de Acciona.
También se debe reconocer el papel del tutor empresarial. En Repsol apuntan como oportunidad de evolución la incorporación de competencias como la digitalización, la sostenibilidad, la seguridad, la innovación tecnológica y la automatización. Así como reforzar una visión de aprendizaje a lo largo de la vida profesional, para actualizar conocimientos y habilidades durante toda la carrera.
Para Veolia, el futuro estará marcado por una mayor integración empresa-centro educativo, donde el profesorado tenga conocimiento directo de las prácticas y con participación de expertos del negocio como docentes en los centros.
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