La Seguridad Social sigue sumando cotizantes de entre los inmigrantes que solicitaron su regularización entre el 16 de abril y el 30 de junio pasados. Según el último balance oficial hecho por el Gobierno, en ese plazo se registraron un total de 1.174.968 solicitudes y en julio (últimos datos disponibles) se habían admitido a trámite 608.000, el 52% del total. Esta admisión concede a los solicitantes el permiso de residencia y trabajo provisional. Según esto, la Seguridad Social ha informado este viernes de que ya hay 421.306 trabajadores afiliados y cotizando al sistema provenientes de este proceso de regularización. Además, ha indicado que siete de cada diez de ellos (el 71%) proceden de países latinoamericanos.
Trabajo admite que hay 56.000 personas provenientes del proceso regularizador inscritas en el SEPE, pero precisa que más de la mitad no tarda ni un mes en encontrar empleo
La Seguridad Social sigue sumando cotizantes de entre los inmigrantes que solicitaron su regularización entre el 16 de abril y el 30 de junio pasados. Según el último balance oficial hecho por el Gobierno, en ese plazo se registraron un total de 1.174.968 solicitudes y en julio (últimos datos disponibles) se habían admitido a trámite 608.000, el 52% del total. Esta admisión concede a los solicitantes el permiso de residencia y trabajo provisional. Según esto, la Seguridad Social ha informado este viernes de que ya hay 421.306 trabajadores afiliados y cotizando al sistema provenientes de este proceso de regularización. Además, ha indicado que siete de cada diez de ellos (el 71%) proceden de países latinoamericanos.
Así, a falta de conocer datos más actualizados sobre las solicitudes admitidas, uno de cada tres solicitantes de esta regularización ya está dado de alta en la Seguridad Social. La mayoría de estos trabajadores proviene de Colombia (118.485), que concentra al 28,1% del total, y Venezuela (71.999) que representan el 17,1%. Y completan la preeminencia de Latinoamérica en este registro los provenientes de Perú (31.805), que suponen el 7,5% de todos los regularizados que ya cotizan; de Paraguay (16.025), el 3,8%; Honduras (15.922), el 3,8%; Argentina (9.318), un 2,2%; y Nicaragua (8.180), el 1,9%.
De fuera de Latinoamérica, los regularizados en alta provenientes de Marruecos son los más voluminosos (47.862), el 11,4% del total. Y le siguen los de origen senegalés (14.286), el 3,4%; y pakistaní (11.735), el 2,8%.
El secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez, ha informado también este viernes, durante la presentación de las cifras de afiliación de septiembre, de que la mayoría de estos trabajadores extranjeros residen y trabajan en tres comunidades autónomas: Cataluña, que aglutina a 83.049 cotizantes regularizados, el 20% del total; Madrid, con otro 19% (80.530) y Andalucía (50.578), el 12%. Si bien este reparto es similar al peso de todos los trabajadores en general en estas comunidades, según el registro de afiliados a la Seguridad Social. Para Suárez, los trabajadores regularizados “se están incorporando de manera muy ágil a la ocupación (el 91% de todos los nuevos cotizantes de septiembre fueron extranjeros) y eso muestra una extraordinaria capacidad del mercado de trabajo para absorber toda esta mano de obra”. “Esto sigue sorprendiendo en el entorno europeo”, ha añadido.
No obstante, este dinamismo en la integración de la fuerza laboral regularizada lleva aparejados ciertos efectos menos positivos. A ellos se ha referido también este viernes el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, quien ha admitido que los incrementos del paro registrado durante los tres últimos meses consecutivos son también una consecuencia directa del proceso regularizador. Aunque ha restado importancia a este efecto al considerar que el registro de muchos trabajadores participantes en esta regularización “es un paso meramente burocrático, previo a la contratación”. Según ha explicado, en muchos casos es para que sus empleadores puedan disfrutar de bonificaciones o ayudas al empleo por contratar a parados registrados. De hecho, Pérez Rey ha facilitado datos de los Servicios Públicos de Empleo (SEPE) que indican que, frente a los más de 420.000 trabajadores en alta en la Seguridad Social procedentes del proceso de regularización, hay 56.000 desempleados registrados también derivados de dicho proceso. “Por cada uno de estos inmigrantes que se inscribe en el paro hay siete que se dan de alta en el sistema”, ha insistido el secretario de Estado.
Y, como prueba de que su paso por las oficinas de empleo es efímero, ha indicado que de los 56.000 inscritos el 29% lleva apuntado menos de dos semanas; más de la mitad lleva registrado menos de un mes y el 80% menos de dos meses.
Pese a este optimismo gubernamental, desde Asempleo, la patronal de las empresas de trabajo temporal, cuya actividad supone un indicador adelantado de la evolución del mercado de trabajo, presentan como uno de los retos para los próximos meses abordar la incorporación del colectivo de trabajadores regularizados. “Deberá garantizarse una integración efectiva y de calidad, con especial atención a quienes llegan sin experiencia previa, y poner especial atención al repunte del desempleo entre los más jóvenes de este colectivo”, han indicado este viernes los responsables de Asempleo en un comunicado.
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