Entre los detenidos se encuentra Matías Alvarez, un uruguayo que formaba parte del convoy que llevaba ayuda a gaza, y que fue detenido por el ejército de Libia. Y a pesar que se comunicó que iban a ser liberados, los voluntarios están presos y torturados en los llamados “pozos negros”.. Por otro lado, EL ECO se comunicó con el Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país sobre la detención de Matías Alvarez y la respuesta que nos dieron fue la siguiente: “la Cancillería está al tanto de la situaci´+on y se encuentra bien de salud. Se están haciendo intensas gestiones diplomáticas al respecto”.. El llamado urgente. Ante ello la Flotilla Global Sumud emite un llamamiento urgente, de vida o muerte, por los 11 voluntarios humanitarios detenidos arbitrariamente en Libia. Diez de los once detenidos cumplen ya su cuarto día consecutivo de una brutal huelga de hambre y sed, negándose tanto a ingerir alimentos como agua, en protesta por su encarcelamiento ilegal, la negación de acceso a asistencia jurídica, la prolongación de su detención y los malos tratos recibidos.. El comunicado expresa que “la salud de los voluntarios en huelga se está deteriorando rápidamente. Ayer se reportaron múltiples desmayos, afectando especialmente a las delegadas mujeres. A pesar de la gravedad de su estado físico, las autoridades libias les niegan el acceso a supervisión médica externa. Ningún equipo médico oficial ha sido autorizado a visitar a los detenidos. En su lugar, los propios médicos que formaban parte de la delegación del convoy y que también se encuentran detenidos se ven obligados a monitorear y examinar a sus compañeros que están sufriendo colapsos físicos, pese a encontrarse ellos mismos en un estado de agotamiento extremo”.. Encarcelados en “sitios negros” y sometidos a guerra psicológica. La información enviada a EL ECO afirma que los voluntarios se encuentran actualmente recluidos en un complejo penitenciario aislado y no civil, administrado por el Ministerio del Interior y conocido localmente como un “sitio negro”.. Privados de sus derechos humanos más básicos, los delegados están siendo sometidos a una campaña deliberada de acoso psicológico e intensos interrogatorios.. Según los informes procedentes del centro de detención:. ● Aislamiento total: Los detenidos permanecen completamente incomunicados del mundo exterior, de sus familias y de cualquier representación legal independiente.. ● La falsa esperanza como arma: Las autoridades están suministrando deliberadamente información contradictoria a los voluntarios, fabricando repetidamente promesas de liberación cada dos días con el objetivo de quebrar sistemáticamente su resistencia psicológica.. ● Manipulación judicial: Los captores han informado al grupo que será llevado ante un tribunal el próximo martes. Sin embargo, debido a un patrón constante de engaño administrativo, los voluntarios consideran que se trata de una táctica cruel destinada a jugar con sus emociones, desgastar su resistencia psicológica y prolongar su confinamiento ilegal.. Los diez ciudadanos detenidos que formaban parte del convoy humanitario. La crisis comenzó el 24 de mayo, cuando una delegación negociadora de 10 miembros se acercó a Sirte de buena fe para dialogar con las autoridades libias sobre el paso seguro de su convoy humanitario. Sin embargo, en lugar de ser recibidos para entablar conversaciones, fueron obligados a subir a vehículos sin identificación y desaparecieron.. A ellos se suma Mehdi Bouzguenda, un voluntario técnico tunecino de 24 años, detenido el 19 de mayo mientras regresaba a su hogar. El 2 de junio, su detención arbitraria fue prolongada por 10 días adicionales bajo el pretexto de supuestas infracciones migratorias, a pesar de que todos los voluntarios contaban con visados válidos y habían ingresado al país de manera legal. La Flotilla Global Sumud advierte a las autoridades libias y al Ministerio del Interior que son plenamente responsables, tanto legal como moralmente, de la vida y la integridad física de estos trabajadores humanitarios internacionales. Una huelga de hambre y sed puede resultar mortal en muy poco tiempo; sin una intervención inmediata, esta crisis humanitaria corre el riesgo de convertirse en una tragedia.. “Exigimos la entrada inmediata de observadores médicos independientes, el acceso de representantes consulares internacionales y la liberación inmediata e incondicional de los 11 voluntarios detenidos”, indica el comunicado.. La entrada No te olvides que hay un mundo de sufrimiento y de jugarse la vida por otros se publicó primero en El Eco Digital.
Entre los detenidos se encuentra Matías Alvarez, un uruguayo que formaba parte del convoy que llevaba ayuda a gaza, y que fue detenido por el ejército de Libia. Y a pesar que se comunicó que iban a ser liberados, los voluntarios están presos y torturados en los llamados “pozos negros”.. Por otro lado, EL ECO se comunicó con el Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país sobre la detención de Matías Alvarez y la respuesta que nos dieron fue la siguiente: “la Cancillería está al tanto de la situaci´+on y se encuentra bien de salud. Se están haciendo intensas gestiones diplomáticas al respecto”.. El llamado urgente. Ante ello la Flotilla Global Sumud emite un llamamiento urgente, de vida o muerte, por los 11 voluntarios humanitarios detenidos arbitrariamente en Libia. Diez de los once detenidos cumplen ya su cuarto día consecutivo de una brutal huelga de hambre y sed, negándose tanto a ingerir alimentos como agua, en protesta por su encarcelamiento ilegal, la negación de acceso a asistencia jurídica, la prolongación de su detención y los malos tratos recibidos.. El comunicado expresa que “la salud de los voluntarios en huelga se está deteriorando rápidamente. Ayer se reportaron múltiples desmayos, afectando especialmente a las delegadas mujeres. A pesar de la gravedad de su estado físico, las autoridades libias les niegan el acceso a supervisión médica externa. Ningún equipo médico oficial ha sido autorizado a visitar a los detenidos. En su lugar, los propios médicos que formaban parte de la delegación del convoy y que también se encuentran detenidos se ven obligados a monitorear y examinar a sus compañeros que están sufriendo colapsos físicos, pese a encontrarse ellos mismos en un estado de agotamiento extremo”.. Encarcelados en “sitios negros” y sometidos a guerra psicológica. La información enviada a EL ECO afirma que los voluntarios se encuentran actualmente recluidos en un complejo penitenciario aislado y no civil, administrado por el Ministerio del Interior y conocido localmente como un “sitio negro”.. Privados de sus derechos humanos más básicos, los delegados están siendo sometidos a una campaña deliberada de acoso psicológico e intensos interrogatorios.. Según los informes procedentes del centro de detención:. ● Aislamiento total: Los detenidos permanecen completamente incomunicados del mundo exterior, de sus familias y de cualquier representación legal independiente.. ● La falsa esperanza como arma: Las autoridades están suministrando deliberadamente información contradictoria a los voluntarios, fabricando repetidamente promesas de liberación cada dos días con el objetivo de quebrar sistemáticamente su resistencia psicológica.. ● Manipulación judicial: Los captores han informado al grupo que será llevado ante un tribunal el próximo martes. Sin embargo, debido a un patrón constante de engaño administrativo, los voluntarios consideran que se trata de una táctica cruel destinada a jugar con sus emociones, desgastar su resistencia psicológica y prolongar su confinamiento ilegal.. Los diez ciudadanos detenidos que formaban parte del convoy humanitario. La crisis comenzó el 24 de mayo, cuando una delegación negociadora de 10 miembros se acercó a Sirte de buena fe para dialogar con las autoridades libias sobre el paso seguro de su convoy humanitario. Sin embargo, en lugar de ser recibidos para entablar conversaciones, fueron obligados a subir a vehículos sin identificación y desaparecieron.. A ellos se suma Mehdi Bouzguenda, un voluntario técnico tunecino de 24 años, detenido el 19 de mayo mientras regresaba a su hogar. El 2 de junio, su detención arbitraria fue prolongada por 10 días adicionales bajo el pretexto de supuestas infracciones migratorias, a pesar de que todos los voluntarios contaban con visados válidos y habían ingresado al país de manera legal. La Flotilla Global Sumud advierte a las autoridades libias y al Ministerio del Interior que son plenamente responsables, tanto legal como moralmente, de la vida y la integridad física de estos trabajadores humanitarios internacionales. Una huelga de hambre y sed puede resultar mortal en muy poco tiempo; sin una intervención inmediata, esta crisis humanitaria corre el riesgo de convertirse en una tragedia.. “Exigimos la entrada inmediata de observadores médicos independientes, el acceso de representantes consulares internacionales y la liberación inmediata e incondicional de los 11 voluntarios detenidos”, indica el comunicado.. La entrada No te olvides que hay un mundo de sufrimiento y de jugarse la vida por otros se publicó primero en El Eco Digital.
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