El presidente del BBVA, Carlos Torres, ha sido el primer gran banquero español en pronunciarse sobre la investigación que abrió la semana pasada la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre los precios de la hipotecas a tipo fijo. Torres ha negado la mayor y ha rechazado la base de estas pesquisas, que los bancos han podido encarecer su política hipotecaria en función de lo que decían sus altos cargos en ruedas de prensa y comparecencias públicas. “No hemos cambiado nuestra política comercial en función de lo que oímos en las ruedas de prensa”, ha sentenciado.
El presidente del BBVA destaca que el mercado hipotecario español es muy competitivo tras la investigación abierta por la CNMC
El presidente del BBVA, Carlos Torres, ha sido el primer gran banquero español en pronunciarse sobre la investigación que abrió la semana pasada la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sobre los precios de la hipotecas a tipo fijo. Torres ha negado la mayor y ha rechazado la base de estas pesquisas, que los bancos han podido encarecer su política hipotecaria en función de lo que decían sus altos cargos en ruedas de prensa y comparecencias públicas. “No hemos cambiado nuestra política comercial en función de lo que oímos en las ruedas de prensa”, ha sentenciado.
La guerra hipotecaria, alentada por las bajadas de tipos del año pasado, ha centrado la actividad de los bancos en los últimos meses, marcados por nuevos récords de beneficio. Varios banqueros han denunciado la existencia de un mercado excesivamente competido, que les forzaba a conceder préstamos inmobiliarios por debajo del precio del dinero, lo que podría dañar la rentabilidad de las entidades y provocar problemas en el futuro.
Esto despertó las alarmas de la CNMC. La institución que pilota Cani Fernández, si bien el Gobierno ultima su relevo por cumplirse el periodo de su mandato, ha abierto un expediente a los seis principales bancos españoles: el Santander, el BBVA, CaixaBank, el Sabadell, Bankinter y Unicaja. El regulador es especialmente vigilante con que los distintos agentes de mercado (los bancos, en este caso) puedan ponerse de acuerdo de manera explícita o tácita, dando pistas a los otros sobre los precios que van a fijar en el futuro. Este es el corazón de sus pesquisas sobre la banca.
Torres ha afirmado que el expediente se encuentra aún en una fase inicial, si bien ha asegurado que el banco ha actuado correctamente en todo momento. Ha negado que la fijación de su política comercial dependa de las declaraciones de sus competidores, sino que cuentan con una oferta adaptada a cada cliente, ajustada al riesgo y que buscan estrechar la relación con él a través de la venta cruzada con otros productos, que justifique fijar un precio de las hipotecas demasiado bajo.
“Tenemos un firme compromiso con el cumplimiento de normas y en todo momento hemos actuado correctamente y así se verá cuando se sustancie este proceso”, ha afirmado.
También ha hecho una reflexión, muy repetida en los últimos meses, sobre lo competitivo del mercado hipotecario español, del que ha recordado que es el tercero de la Unión Europea con un precio de las hipotecas más bajo. Por debajo, por ejemplo, de Alemania, pese a que el coste de financiación de este país es menor al español. “En España tenemos un mercado hipotecario tremendamente competitivo que goza de condiciones extraordinarias con otros países europeos y con importantes diferencias de costes“, ha sostenido.
Torres se ha pronunciado sobre este asunto en la inauguración del curso de verano organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Menéndez Pelayo y que patrocina el propio BBVA. En la edición anterior, la opa lanzada por su entidad sobre el Banco Sabadell fue el asunto estrella de la cita, pues coincidió con la decisión del Consejo de Ministros al respecto. En esta, es un sueño del pasado.
No ocurre así en el mercado italiano, donde el fracaso en esa época de Unicredit de hacerse con BPM no ha frenado a que sea ahora Intesa la que intente hacerse con Monte dei Paschi o que BPM negocia fusionarse con esta. Preguntado sobre ello, Torres ha rechazado establecer comparaciones entre el mercado español y el italiano. “Cada mercado es distinto. No hay diferencias estructurales para hacer más opas”, ha sostenido.
Por lo tanto, más que las opas en el sector bancario, este año el centro de su discurso ha sido la eclosión de la inteligencia artificial y su efecto sobre las entidades financieras. Torres se ha mostrado optimista y ha puesto el foco sobre las posibilidades de adaptar los servicios a los clientes, con una marca más proactiva y entidades más eficientes. También se ha referido, no obstante, a los retos que plantea esta tecnología, como la amenaza a la resistencia de las entidades, cuestionada por la aparición del nuevo modelo de Anthropic, Mythos. Ha subrayado que utilizan estas herramientas para adelantarse y que puede suponer que deban modificar algunos procesos internos para enmendar su software.
En cuanto al BBVA, el plan que ha desgranado es trabajar para incorporar esta nueva tecnología en toda la organización, más allá de los ocho pilares que fijó el año pasado, con la producción industrial de agentes IA. Así, Torres ha dejado la puerta abierta a que esto le permita elevar las previsiones financieras contenidas en el plan estratégico divulgado el año pasado, que ha afirmado que solo reflejaban parcialmente las mejoras en eficiencia por esta tecnología.
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