Armamento en lugar de descapotables. La planta de Volkswagen en Osnabrück, en el oeste de Alemania, se enfrenta a un nuevo futuro alejado del montaje de automóviles. El gigante automotor alemán ha anunciado este lunes el acuerdo de los puntos clave de la venta de esta fábrica al inversor financiero Aurelius Capital y al estado federado de Baja Sajonia. Se convertirá así en la primera planta de automóviles de Alemania en reconvertirse por completo en un centro de producción de material de defensa.
La planta automovilística será la primera que realiza esa reconversión y pondrá en marcha su primer proyecto con el gigante militar israelí Rafael
Armamento en lugar de descapotables. La planta de Volkswagen en Osnabrück, en el oeste de Alemania, se enfrenta a un nuevo futuro alejado del montaje de automóviles. El gigante automotor alemán ha anunciado este lunes el acuerdo de los puntos clave de la venta de esta fábrica al inversor financiero Aurelius Capital y al estado federado de Baja Sajonia. Se convertirá así en la primera planta de automóviles de Alemania en reconvertirse por completo en un centro de producción de material de defensa.
“El objetivo de esta transacción es mantener la planta a largo plazo”, ha señalado la automotriz en el comunicado. El plan, anterior al proceso de reestructuración anunciado estos días por el gigante automovilístico, prevé que Aurelius -una sociedad de inversión internacional con sede en Israel-, adquiera Volkswagen Osnabrück GmbH como accionista mayoritario junto con Baja Sajonia, el estado federado donde se encuentra la fábrica de la compañía.
La planta de automóviles se transformará gradualmente en un centro de competencia en tecnología de seguridad y defensa. En 2024, Volkswagen decidió poner fin a la fabricación de vehículos en la planta de Osnabrück en el verano de 2027. “La empresa acompañará la transición hacia la nueva estructura societaria y aportará a este proceso su experiencia industrial, su competencia en desarrollo e industrialización, así como la infraestructura existente”, detalla el escrito. Estos planes se enmarcan dentro del drástico giro que está viviendo Europa en el ámbito de la seguridad que ha disparado la demanda de sistemas de defensa y el gasto en armamento.
Volkswagen se encuentra inmerso en un plan de reestructuración en el que el futuro de cuatro plantas alemanas -Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm- sigue siendo incierto de cara a la próxima década. Sin embargo, la decisión de dejar de fabricar automóviles en Osnabrück ya era conocida. Pero ahora se ha alcanzado un acuerdo al respecto. El presidente del Consejo de Administración del grupo, Oliver Blume, ha calificado esta decisión -de la que aún quedan por ultimar los detalles económicos- como “un paso importante para abrir un nuevo futuro industrial en esta planta”. Él lleva tiempo insistiendo en que existen “soluciones más inteligentes” que el cierre de una fábrica.
El acuerdo pone fin a una era en esta localidad de Baja Sajonia que lleva más de 125 años siendo un centro importante de fabricación de automóviles. Primero de la mano de la empresa Karmann, que fabricaba vehículos a pedido, sobre todo descapotables y coupés deportivos, para Volkswagen, Audi, BMW y Porsche. Tras su quiebre en 2009, Volkswagen se hizo cargo de la planta a instancias del entonces presidente del Estado de Baja Sajonia, Christian Wulff. Está previsto que en el verano de 2027 salga de la cadena de montaje el último T-Roc Cabrio.
A continuación, la automotriz alemana se retirará como propietaria, pero quiere acompañar la transición aportando sus conocimientos técnicos y la infraestructura existente. Además, durante un periodo de transición hasta 2029, Volkswagen seguirá asumiendo parte de los costes de personal, según han informado al periódico económico alemán Handelsblatt personas familiarizadas con los planes.
El acuerdo ofrece así una perspectiva de futuro a gran parte de la plantilla. En un primer momento, se prevé que se contrate a cerca de 1.400 trabajadores de los 1.800 actuales, según el comité de empresa. Posteriormente, tras la rotación de personal y las jubilaciones parciales, la nueva empresa reducirá su personal hasta unos 1.200 puestos de trabajo. Para todos ellos, se garantiza la continuidad del empleo hasta finales de 2029. Para el resto de trabajadores, especialmente los del departamento de desarrollo técnico, se siguen buscando soluciones.
Como primer proyecto emblemático de esta nueva alianza, la empresa ha informado de que está prevista una colaboración entre Aurelius y Baja Sajonia con el gigante de defensa israelí Rafael Advanced Defense Systems. El comunicado detalla: “Se trata de la posible fabricación de sistemas y componentes para sistemas de defensa aérea destinados a Alemania y Europa”, y añade que mientras que Rafael aportaría su competencia tecnológica y su experiencia en el ámbito de los sistemas modernos de defensa aérea, “la plantilla de Osnabrück desempeñaría un papel fundamental en la puesta en marcha de la producción y la industrialización”. Rafael es conocida por ser fabricante del Iron Dome, con el que Israel repele misiles, misiles de crucero y drones. La empresa tiene su origen en un centro de investigación del ejército israelí fundado en 1948.
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