
La retirada en la madrugada del viernes al sábado de lo que quedaba de la máquina del tren AVE de Renfe incendiada el 12 de octubre, en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, ha permitido al gestor de la infraestructura ferroviaria Adif poner a prueba el tramo afectado tras llevar a cabo distintas reparaciones. La compañía dependiente del Ministerio de Transportes prevé que a lo largo de este lunes se pueda circular entre las localidades zaragozanas de Ricla y Plasencia de Jalón de nuevo por ambas vías.

El tramo en la localidad zaragozana de Ricla ha precisado la sustitución de 1,2 kilómetros de hilo de contacto en la catenaria y revisiones para garantizar el estado de los raíles y sus soldaduras
La retirada en la madrugada del viernes al sábado de lo que quedaba de la máquina del tren AVE de Renfe incendiada el 12 de octubre, en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, ha permitido al gestor de la infraestructura ferroviaria Adif poner a prueba el tramo afectado tras llevar a cabo distintas reparaciones. La compañía dependiente del Ministerio de Transportes prevé que a lo largo de este lunes se pueda circular entre las localidades zaragozanas de Ricla y Plasencia de Jalón de nuevo por ambas vías.
La puesta a punto de la catenaria en el punto del siniestro, en el kilómetro 256,2 en dirección Barcelona, ha precisado la actuación de 24 operarios de Adif y tareas de pendolado, ajuste y comprobación geométrica de un tendido eléctrico que resultó afectado por las llamas. Los trabajos de retirada del convoy de Renfe y de arreglo de la infraestructura se han llevado a cabo en horario nocturno, aprovechándose la franja de mantenimiento.

Adif se ha centrado en la reposición y acondicionamiento de la vía, del sistema de electrificación y de las instalaciones de seguridad. En total se han repuesto 1,2 kilómetros de hilo de contacto de la catenaria. También se han llevado a cabo tareas de reposición y acondicionamiento de la vía, con la limpieza y retirada de residuos de la plataforma, la revisión de las soldaduras, la inspección del carril o el acondicionamiento de las canaletas. El incendio ha motivado que tengan que sustituirse soportes dañados o la reinstalación de una baliza previamente retirada para facilitar los trabajos. Una vez a punto, Adif dice haber realizado auscultaciones para la revisión y comprobación del estado de la vía y de los diferentes subsistemas.
Con estas labores ya finalizadas, las operadoras Renfe, Iryo y Ouigo podrán retomar las frecuencias habituales y unos tiempos normales para cubrir el segmento de 25 kilómetro, en el tramo Calatayud-Zaragoza, en que se ha estado circulando por vía única a 80 kilómetros por hora. Los viajeros deben esperar ahora que sean las citadas compañías quienes indiquen novedades en sus horarios. Iryo, por ejemplo, tiene suprimidos dos servicios entre Madrid y Barcelona hasta el próximo jueves, situación que podría revertirse antes de esa jornada. Renfe, por su parte, reunificó frecuencias usando trenes en doble composición para reducir la presión sobre una infraestructura con un embudo durante toda la semana pasada justo a mitad de camino entre Madrid y Barcelona.
El incendio de la máquina trasera del tren de alta velocidad de la serie 100 de Renfe se produjo a las 16.05 del pasado lunes, cuando esta circulaba sin tracción. Tuvieron que ser evacuadas 283 personas, sin que hubiera que lamentar heridos, y el tráfico fue interrumpido durante cuatro horas por el necesario corte eléctrico en la línea, lo que motivó enormes retrasos a más de 20.000 viajeros y la suspensión de servicios en un día que resulta crítico para el transporte.

Con la apertura en vía única ese mismo lunes entre Ricla y Plasencia de Jalón, Renfe pudo retirar la parte del convoy que no se vio alcanzada por el fuego, depositándolo en Zaragoza, y ha tenido que utilizar una gran cizalla industrial para sacar por piezas la máquina calcinada.
Adif ha aportado para esta última operación locomotoras diésel, una plataforma para trasladar los fragmentos del tren hasta el punto de retirada, sopletes y elementos de corte, una excavadora y sistemas de iluminación, así como personal de electrificación y de mantenimiento de vía. Ya en las labores de inspección, ha utilizado una plataforma ferroviaria, maquinaria para comprobaciones geométricas de vía, equipos de inspección por ultrasonidos, herramientas de vía y medios de limpieza, dos dresinas y un portabobinas.
Renfe tiene que determinar ahora las causas del siniestro en un tren fabricada por Alstom y bajo revisión y mantenimiento de Irvia, firma participada por el fabricante y la propia operadora. Estas unidades de la serie 100 ruedan en España desde 1992, siendo las más antiguas en propiedad de Renfe para la alta velocidad.
En las próximas semanas debería adjudicarse un paquete de 30 nuevas unidades por el que compiten Hitachi y Siemens. El objetivo es retirar convoyes que rozan la obsolescencia y ampliar la flota. La dirección de Renfe asegura que el AVE incendiado en Ricla tenía todas sus revisiones pasadas, la última en profundidad en el mes de mayo.
El siniestro tuvo lugar en la línea de altas prestaciones más utilizada del país, un trazado que será sometido a una próxima remodelación integral con el objetivo de que los trenes puedan rodar a 350 kilómetros por hora. En la actualidad, esa infraestructura está afectada por limitaciones de velocidad que alargan el tiempo de viaje y penalizan el confort. Desde Transportes se ha insistido en que la circulación entre Madrid y Barcelona es segura.
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