
En este primer año de la etapa que se abre con nuevos accionistas, Ayesa Digital espera superar los 600 millones en ventas. En 2025 cerró con unos ingresos de 580 millones, un 9% por encima de los contabilizados en 2024. Seguirá dedicando a investigación en torno al 5% o el 6% de la facturación. El grupo cuenta con una cartera de pedidos valorada en unos 1.000 millones que cubre la carga de trabajo para el próximo año y medio.
El grupo, con una cartera de proyectos valorada en 1.000 millones, seguirá con la compra de empresas digitales
En este primer año de la etapa que se abre con nuevos accionistas, Ayesa Digital espera superar los 600 millones en ventas. En 2025 cerró con unos ingresos de 580 millones, un 9% por encima de los contabilizados en 2024. Seguirá dedicando a investigación en torno al 5% o el 6% de la facturación. El grupo cuenta con una cartera de pedidos valorada en unos 1.000 millones que cubre la carga de trabajo para el próximo año y medio.
La corporación de servicios tecnológicos mantendrá su estrategia de compra de empresas del sector digital que aporten capacidades y refuercen su presencia en nichos concretos de mercado. La última operación, hasta el momento, ha sido la adquisición de Kuik, especializada en software e IA aplicada. Con sede en Renteria (Gipuzkoa) factura 4,5 millones con 70 profesionales.
Manuel Baraza, CEO de Ayesa Digital, ha explicado este martes en San Sebastián que el perfil de compañías que interesan actualmente al grupo operan en los ámbitos de la IA, la gestión de datos y la ciberseguridad.
Baraza y su equipo gestionan con la premisa de que el volumen de captación de proyectos tiene que estar 1,1% por encima del nivel de ventas. Así, en 2025 consiguió pedidos por valor de 626 millones y este año han logrado 690 millones en nuevos encargos, un 10% más.
Desde el 1 de enero, el accionariado de Ayesa Digital está controlado por Kutxabank, BBK y el Gobierno vasco, con Vital y Teknei como socios minoritarios. Salió la familia Manzanares. El presidente de Ayesa Digital, Iñigo Ucín, no se ha pronunciado sobre la posibilidad de que entre en el capital la Fundación Kutxa de Gipuzkoa, donde el grupo tiene su nueva sede.
Ayesa Digital cuenta con 11.000 trabajadores repartidos por sus centros del País Vasco, Madrid y Sevilla. El nivel de rotación es del 10,8%, lo que implica que cada año salen de su estructura un millar de personas. En este sector es habitual el cambio de trabajo a otra organización por el déficit de profesionales.
El CEO del grupo no cuantificó el número de nuevos empleados que pueden entrar en la empresa en 2027, porque antes la plantilla crecía al ritmo del negocio y ahora hay una divergencia, puesto que con tecnologías como la IA afrontas proyectos que antes requerían de más profesionales. “Ahora hay que calcular el alcance de esa divergencia”, concluyó.
Sobre la internacionalización del negocio, Baraza concretó que Ayesa Digital operará desde sus sedes en España y atenderá a los clientes a los mercados a los que desplacen sus negocios, como hasta ahora.
La salida del fondo Capital Europe del accionariado permitirá a Ayesa Digital acceder a nuevos proyectos. Antes no podía concurrir a licitaciones del Banco Central Europeo (BCE) porque ese inversor tenía su sede en Londres, fuera del ámbito comunitario, puso como ejemplo Baraza.
En la etapa actual, Ayesa Digital, que está entre las cinco mayores empresas de su sector en España, cuenta con “inversores pacientes”, con planteamientos a largo plazo, según su CEO. La salida a Bolsa ni se plantea. A finales de este año completará el diseño de la estrategia a 2030.
Baraza identificó la energía y los servicios relacionados con la electricidad, el agua, el gas y las telecos (conocidos como utilities), como los negocios estrella del grupo. El sector público representa el 40% de las ventas y las licitaciones en este ámbito se han reducido un 7% en 2025 y hasta un 15% este año. Por el final de la aportación de los fondos comunitarios Next Generation y por la no renovación de los presupuestos del Gobierno central, que siguen prorrogados. En Madrid no renovó dos contratos “relevantes” porque no aportaban el suficiente margen de rentabilidad. Los 300 trabajadores relacionados con estos proyectos han sido recolocados en otras divisiones del grupo.
Ayesa Dital y Ayesa Ingeniería comparten marca y la primera analiza si es necesario cambiar su identidad corporativa. Tras la escisión, no hay interacción entre ambas, según Baraza, quien asegura que Ayesa Ingeniería sigue siendo “un buen cliente”.
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