Meta quiere que Mark Zuckerberg siga viviendo en California. La junta del grupo tecnológico ha alcanzado un acuerdo con el fundador de la compañía para que renuncie a trasladarse a otro estado, como había manifestado, ante el incremento de la factura tributaria que le supondría el nuevo impuesto sobre la riqueza que ultiman las autoridades demócratas del Estado del Sol.
El grupo tecnológico entregará nuevas acciones sin derecho a voto y le permitirán venderlas paulatinamente para pagar el nuevo tributo sobre el patrimonio
Meta quiere que Mark Zuckerberg siga viviendo en California. La junta del grupo tecnológico ha alcanzado un acuerdo con el fundador de la compañía para que renuncie a trasladarse a otro estado, como había manifestado, ante el incremento de la factura tributaria que le supondría el nuevo impuesto sobre la riqueza que ultiman las autoridades demócratas en el Estado Dorado.
Con el acuerdo, Meta le adjudicará nuevas acciones sin derecho a voto a Zuckerberg para que pueda venderlas sin perder el control de la empresa, a cambio del compromiso de permanecer en California aunque se apruebe el impuesto sobre el patrimonio, que aún está en fase de tramitación.
Zuckerberg, el quinto hombre más rico del mundo con una fortuna estimada de 250.000 millones de dólares, según el índice de millonarios de Bloomberg, había amenazado con trasladarse a otro Estado con los impuestos más bajos, como Texas o Florida, por la amenaza para su patrimonio y el control de Meta del nuevo impuesto que prevé gravar la riqueza de los multimillonarios.
El nuevo impuesto único, conocido como Proposición 40, está aún en tramitación. Consiste en un gravamen del 5% sobre las personas con un patrimonio superior a mil millones que residan en el Estado de California. Afectaría a unos 250 empresarios que actualmente poseen una fortuna estimada en 2,3 billones de dólares. Los legisladores calculan que permitiría recaudar cerca de 100.000 millones de dólares, que se destinarían mayoritariamente a sanidad.
Los abogados de Zuckerberg defendieron que si tuviera que pagar el 5% sobre su patrimonio, le llevaría a tener que endeudarse por miles de millones para liquidar el impuesto, e incluso a tener que vender varias acciones con derecho a voto de Meta, algo que despertó el temor de la junta directiva.
Un comité especial creado por la junta de Meta ha sido el encargado de negociar los términos del acuerdo, plasmados en un documento registrado este miércoles ante el supervisor bursátil (SEC). Las negociaciones no han sido fáciles. El documento recoge que fueron “tensas”, “prolongadas y, en algunos momentos, polémicas”.
Finalmente, Meta acordó la creación de una nueva clase de acciones sin derecho a voto destinadas a financiar el desarrollo de sus modelos de IA. Estos nuevos títulos se entregarán a los accionistas actuales como dividendo. Las nuevas acciones que reciba Zuckerberg estarán vinculadas a las originales, pero podrá venderlas gradualmente durante los próximos ocho años.
Zuckerberg podrá deshacerse de hasta el 20% de sus nuevas acciones de Clase C, que representan el 10% de su participación financiera en Meta, “por cualquier motivo, incluso para pagar su posible obligación tributaria conforme a la Proposición 40 de California, si se aprueba”. A cambio, aceptó mantener su residencia principal en el mismo estado donde se encuentra la sede de la empresa durante los próximos ocho años, salvo “circunstancias imprevistas importantes”, recoge el documento registrado por Meta.
La empresa afirmó que el liderazgo y la presencia de Zuckerberg en su sede de California “son cruciales en este momento crucial para la compañía y el sector tecnológico”. Meta indicó que busca evitar los desafíos que enfrentó durante la pandemia, cuando Zuckerberg no trabajaba en la misma ubicación que el equipo directivo.
La decisión de Meta es llamativa porque ofrece a Zuckerberg un incentivo financiero para permanecer donde la compañía tiene la sede y supone un nuevo enfoque sobre cómo las compañías tratan de retener a sus líderes. El comité especial encargado de negociar el acuerdo afirmó que era “de vital importancia” que Zuckerberg trabajara desde Menlo Park (California) para supervisar la carrera por la inteligencia artificial. El órgano creado expresamente por la junta directiva de Meta para negociar este acuerdo recordó las dificultades a las que se enfrentó la compañía durante la pandemia de la covid, cuando todos los miembros del equipo directivo estaban separados por las órdenes de reclusión.
Zuckerberg no es el único empresario que amenazó con abandonar California por el nuevo impuesto. Otros multimillonarios como Sergey Brin, uno de los fundadores de Google, y David Sacks, fundador de un fondo de inversión en proyectos tecnológicos, han anunciado que se marcharán de California si el impuesto único del 5% sobre el patrimonio de estos multimillonarios entra en vigor.
Está previsto que la nueva figura tributaria se someta a votación el mismo día de las elecciones de medio mandato, que se celebrarán el próximo 3 de noviembre. Si se aprueba, el nuevo impuesto obligaría a los millonarios que residan en California desde el 1 de enero de 2026 a liquidar el impuesto. La oposición al impuesto es feroz. Un grupo de multimillonarios ha invertido 300 millones de dólares para hacer campaña contra la propuesta. No obstante, California es el lugar de residencia de algunos de los personajes más ricos del mundo. Muchos millonarios, vinculados al mundo de la tecnología o el espectáculo, residen en California, cerca de la bahía de San Francisco, cerca de Silicon Valley.
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