Brindis de celebración en Codorníu. La longeva marca de cava, presume de 475 años de historia, ha cerrado el último ejercicio con el mejor beneficio de historia, 14 millones de euros, tras lograr un “récord histórico de ventas” por valor de 234 millones de euros. “En un contexto de mercado desafiante, hemos logrado incrementar nuestras ventas en niveles récord y aumentar nuevamente nuestra rentabilidad hasta alcanzar un nuevo máximo operativo”, ha destacado Sergio Fuster, CEO de Raventós Codorniu, este martes durante la presentación de resultados en Barcelona. Hace meses trascendió que el fondo de capital riesgo Carlyle, propietario de más del 60% de la bodega catalana, iniciaba una exploración de mercado para estudiar una posible venta de su participación. En una entrevista a EL PAÍS, el propio Fuster indicó que “no sería ninguna sorpresa que Codorníu se integrara en un grupo más grande”.
La histórica compañía surfea la zozobra que atosiga al sector del cava
La histórica compañía surfea la zozobra que atosiga al sector del cava
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Brindis de celebración en Codorníu. La longeva marca de cava, presume de 475 años de historia, ha cerrado el último ejercicio con el mejor beneficio de historia, 14 millones de euros, tras lograr un “récord histórico de ventas” por valor de 234 millones de euros. “En un contexto de mercado desafiante, hemos logrado incrementar nuestras ventas en niveles récord y aumentar nuevamente nuestra rentabilidad hasta alcanzar un nuevo máximo operativo”, ha destacado Sergio Fuster, CEO de Raventós Codorniu, este martes durante la presentación de resultados en Barcelona. Hace meses trascendió que el fondo de capital riesgo Carlyle, propietario de más del 60% de la bodega catalana, iniciaba una exploración de mercado para estudiar una posible venta de su participación. En una entrevista a EL PAÍS, el propio Fuster indicó que “no sería ninguna sorpresa que Codorníu se integrara en un grupo más grande”.
El sector del cava trata de buscar remedio para los dolores de cabeza que sufre por culpa de una caída de las ventas, un 13% menos de botellas y un pinchazo del 10% de la facturación el último año, y por la profunda división interna que ha propiciado la fuga de bodegas históricas, la última Juvé&Camps, hacia el sello alternativo Corpinnat.
En ese contexto, Raventós Codorníu valora positivamente haber incrementado su rentabilidad “hasta alcanzar un resultado bruto de explotación (Ebitda) de 46 millones de euros, un 5% superior al del ejercicio anterior”. En palabras de los responsables de la empresa, “supone el mayor Ebitda de la historia de la compañía”. Carlyle entró en Codorníu en 2018 y durante la presentación de resultados se ha querido echar la vista atrás para medir la situación actual en comparación con los datos prepandémicos: “Las ventas aumentan más de un 20%, el Ebitda un 77% y el beneficio neto pasa de pérdidas de 11 millones a ganancias de 14 millones”.
La compañía destaca haber alcanzado “una presencia consolidada tanto en España como en los mercados internacionales”. Despacha más de 55 millones de botellas al año en unos sesenta países. Su porfolio está compuesto por un 59% de cava, un 39% de vino, y un pequeño porcentaje de gama no alcohólica o de baja graduación. El grupo comercializa, además de Codorníu, las marcas Viña Pomal, Raimat, Scala Dei, Parxet, Abadia de Poblet y Legaris. Desde el año 2022 es el mayor elaborador de cava ecológico del mundo con 16 millones de botellas de cava orgánico al año, lo que representa el 43% del mercado mundial.
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