El Gobierno ha publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el segundo real decreto ley de respuesta a la crisis en Oriente Próximo, que entrará en vigor este miércoles 1 de julio y tendrá una vigencia de tres meses. La norma, tras el acuerdo de paz firmado hace dos semanas por Estados Unidos e Irán, busca adaptar el apoyo público a la paulatina normalización de los mercados energéticos mediante una retirada gradual de las ayudas. Sin embargo, consciente de la fragilidad de la desescalada bélica y de los vaivenes en las cotizaciones de los principales productos energéticos, el Ejecutivo ha incluido en el plan una cláusula para reactivar los abaratamientos.
Los carburantes volverán al descuento de 20 céntimos en agosto o septiembre si el INE confirma un encarecimiento interanual superior al 15%. También hay una cláusula de reactivación para luz y gas
El Gobierno ha publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el segundo real decreto ley de respuesta a la crisis en Oriente Próximo, que entrará en vigor este miércoles 1 de julio y tendrá una vigencia de tres meses. La norma, tras el acuerdo de paz firmado hace dos semanas por Estados Unidos e Irán, busca adaptar el apoyo público a la paulatina normalización de los mercados energéticos mediante una retirada gradual de las ayudas. Sin embargo, consciente de la fragilidad de la desescalada bélica y de los vaivenes en las cotizaciones de los principales productos energéticos, el Ejecutivo ha incluido en el plan una cláusula para reactivar los abaratamientos.
El vicepresidente primero y titular de Economía, Carlos Cuerpo, explicó el funcionamiento de este mecanismo ayer, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Este martes, la letra pequeña del decreto desarrolla que, aunque se inicia la desaparición progresiva de los descuentos en carburantes y se parte de una situación sin rebajas en la luz y el gas debido a su favorable evolución reciente, el Gobierno ha diseñado un mecanismo de salvaguarda para reaccionar automáticamente ante posibles repuntes de volatilidad.
En el caso de los carburantes, que desde finales de marzo hasta este martes ―cuando termina el primer decreto― disfrutaban de rebajas fiscales en el IVA y los impuestos especiales, el Ejecutivo ha diseñado un mecanismo de rebajas gradual que actúa únicamente a través del impuesto especial sobre hidrocarburos. El descuento equivaldrá a 15 céntimos por litro durante el mes de julio, a 10 céntimos en agosto y a cinco en septiembre, para terminar desapareciendo a partir de octubre. Sin embargo, esta senda está blindada por un mecanismo de salvaguarda que se activará automáticamente si la inflación de los carburantes repunta.
En concreto, si el IPC de la gasolina o el gasóleo de junio supera en más de un 15% al del año anterior, la trayectoria de encarecimientos ideada por el Gobierno se parará de golpe y el descuento volverá en agosto a su potencial completo de 20 céntimos por litro, dejando 15 céntimos para septiembre. Si ese repunte del 15% ocurriera en el dato de julio, sería el descuento de septiembre el que se elevaría de inmediato a los 20 céntimos. Siempre hay un mes de decalaje entre el dato de inflación y la activación de la cláusula porque es el tiempo que el Instituto Nacional de Estadística (INE) necesita para publicar los datos definitivos de inflación.
Este mismo umbral de alerta rige para la factura eléctrica y el gas natural, sectores donde se parte de una situación sin descuentos vigentes por la buena evolución de los precios, pero donde el Ejecutivo permite recuperar de forma extraordinaria el IVA al 10% y el impuesto especial sobre la electricidad al 0,5% durante agosto y septiembre si los precios oficiales se disparan por encima de ese 15% interanual.
En el caso de la luz, la rebaja se aplicaría específicamente a los titulares de contratos de suministro cuya potencia contratada sea inferior o igual a 10 kW, con independencia del nivel de tensión o la modalidad de contratación, así como a los beneficiarios del bono social. Respecto al impuesto especial sobre la electricidad, el decreto puntualiza que, si se reactiva el tipo del 0,5%, este nunca podrá ser inferior a los mínimos de la normativa europea: 0,5 euros por megavatio-hora (MWh) para usos industriales, transporte por ferrocarril o embarcaciones atracadas, y 1 euro por MWh para el resto de los usos.
Entre otras medidas que incluye el decreto, y con el objetivo de que las rebajas de la gasolina y el gasóleo lleguen al consumidor, el Gobierno ha establecido que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) identificará establecimientos con “posible comportamiento anómalo” si su margen bruto supera el promedio de 2025 más un factor de costes normativos. Estos establecimientos se incluirán en un listado público, de cara a desincentivar este tipo de comportamientos.
Feed MRSS-S Noticias
