La renovada tensión en Oriente Próximo, con nuevos ataques entre EE UU e Irán, tiñe de rojo las Bolsas e impulsa bruscamente los precios del petróleo. El brent sube un 3% hasta superar los 78 dólares el barril, aunque ha llegado a superar los 79 dólares, reavivando los temores a que el encarecimiento de los costes energéticos pueda alimentar la inflación y complicar las perspectivas de los tipos de interés a escala global. Así, los inversores tienen dudas y la semana ha arrancado en Europa con volatilidad.
El precio del barril de ‘brent’ avanza un 3% hasta superar los 78 dólares
El precio del barril de ‘brent’ aumenta un 4% hasta superar los 79 dólares


La renovada tensión en Oriente Próximo, con nuevos ataques entre EE UU e Irán, tiñe de rojo las Bolsas e impulsa bruscamente los precios del petróleo. El brent sube un 4% hasta superar los 79 dólares el barril, reavivando los temores a que el encarecimiento de los costes energéticos pueda alimentar la inflación y complicar las perspectivas de los tipos de interés a escala global. Así, los inversores huyen de los activos de riesgo, arrastrando a la baja a los valores tecnológicos.
Los mercados bursátiles asiáticos caen este lunes, con las acciones de Corea del Sur desplomándose un 7%. El índice activó brevemente un mecanismo de suspensión en medio de una fuerte caída de las grandes empresas de tecnología que se extendió por los mercados regionales ante la renovada preocupación por las valoraciones de la inteligencia artificial y los resultados del sector de los semiconductores. El Nikkei de Japón cede un 1,3%. Los futuros de la renta variable estadounidense apuntan a descensos, con el Nasdaq, de marcado perfil tecnológico, retrocediendo un 1,1%. El EuroStoxx 50 marca caídas de cerca del 1% en la preapertura.
La confianza de los inversores se deteriora tras el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas durante el fin de semana y las afirmaciones contradictorias sobre la situación del estrecho de Ormuz, que incrementan las especulaciones sobre posibles interrupciones en el suministro. Irán amplió el domingo sus ataques con misiles y drones a los estados del Golfo en represalia por los ataques militares de Estados Unidos, y declaró cerrado el estrecho de Ormuz. Sin embargo, Estados Unidos rechazó la afirmación de Irán, con el presidente Donald Trump asegurando que el tráfico comercial a través de la vía marítima permanecía abierto bajo protección estadounidense.
Los bonos del Tesoro caen en toda la curva y el rendimiento de los bonos a dos años, sensibles a los tipos de interés, sube hasta su nivel más alto desde febrero de 2025. El dólar, el valor refugio preferido durante el conflicto de Oriente Próximo, se fortalece frente a todas las divisas, ya que el aumento de los precios del petróleo refuerza las especulaciones de que la Fed subirá los tipos para frenar la presión inflacionista. Esto provoca que los metales preciosos, que no generan rendimiento, resulten menos atractivos. El oro cae un 1,4% hasta situarse en unos 4.060 dólares la onza, mientras que la plata baja casi un 3% hasta los 58,10 dólares la onza. A medida que el ánimo se debilitaba en los mercados, el bitcoin cede más del 2 % hasta situarse en torno a los 62.800 dólares, lo que provoca una ola de ventas generalizada en las criptomonedas.
Los inversores aguardan una semana cargada de datos económicos, entre ellos las cifras de inflación al consumo en Estados Unidos previstas para el martes, en busca de pistas sobre la senda de política monetaria de la Reserva Federal, tras las recientes señales de que los responsables de la política monetaria podrían tener que mantener los costes de financiación elevados si la inflación impulsada por la energía se acelera.
Los analistas señalan que la temporada de presentación de resultados del segundo trimestre, liderada por los grandes bancos estadounidenses y Taiwan Semiconductor Manufacturing a finales de esta semana, podría contribuir a determinar si la atención de los inversores vuelve a centrarse en los fundamentos empresariales y en las perspectivas de crecimiento vinculadas a la inteligencia artificial. “Esperamos que julio sea un mes volátil para la renta variable, sobre todo debido a la inflación y a las preocupaciones por la subida de los tipos de interés”, afirma a Bloomberg Julia Wang, directora de inversiones para el norte de Asia en Nomura International Wealth Management. “El estallido de los combates en Irán agravará el desafío”, añade.
Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
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