
La industria hotelera esta en el punto de mira de los inversores. Tanto la tarifa media diaria que cobran a sus clientes como los ingresos por habitación disponible (revpar por sus siglas en inglés) que obtienen las empresas, los dos principales indicadores que miden la salud financiera de la actividad, han ido superando máximos históricos año tras año tras la salida de la pandemia hasta cerrar el primer semestre de 2026 con una tarifa media de 163,4 euros, la más alta de la historia para ese período, y con un revpar de 121,2 euros, también máximo histórico, según el último barómetro de la consultora Cushman & Wakefield. Unas cifras mucho más abultadas para los destinos más visitados como Barcelona o Madrid, con tarifas medias de 195,5 y 181,4 euros por habitación y noche.
Las últimas inversiones siguen la estela de las acometidas por Grifols, Gallardo, Cosentino, Fuertes o El Corte Inglés
La industria hotelera esta en el punto de mira de los inversores. Tanto la tarifa media diaria que cobran a sus clientes como los ingresos por habitación disponible (revpar por sus siglas en inglés) que obtienen las empresas, los dos principales indicadores que miden la salud financiera de la actividad, han ido superando máximos históricos año tras año tras la salida de la pandemia hasta cerrar el primer semestre de 2026 con una tarifa media de 163,4 euros, la más alta de la historia para ese período, y con un revpar de 121,2 euros, también máximo histórico, según el último barómetro de la consultora Cushman & Wakefield. Unas cifras mucho más abultadas para los destinos más visitados como Barcelona o Madrid, con tarifas medias de 195,5 y 181,4 euros por habitación y noche.
Una rentabilidad al alza que ha reactivado el ya creciente apetito de la industria por entrar en el negocio hotelero. Las dos últimas operaciones las han cerrado el gigante castellanomanchego de los quesos García Baquero, que hizo su primera incursión en el sector con la adquisición la pasada primavera del hotel Tivoli La Caleta en Tenerife, con una categoría de cinco estrellas y 284 habitaciones, y el gigante de la ingeniería y la construcción Técnicas Reunidas, propietario del inmueble que ocupaba hasta hace poco la Agencia de Protección de Datos en la calle Jorge Juan, 6 en Madrid y que ahora está siendo sometido a una reforma en profundidad para convertirla en un hotel de lujo. El hotel de Tenerife está gestionado por Minor, el actual propietario de la marca NH, con la marca Tivoli (el único que tiene en España), mientras que el de Madrid aún no ha sido adjudicado a un gestor.
Estas dos últimas operaciones son solo una muestra de la ofensiva que inició la industria en España por diversificar sus ingresos y sus riesgos ante las numerosas disrupciones que ha sufrido desde la pandemia, sumando la guerra en Ucrania, la guerra comercial lanzada por EE UU, la invasión de Irán o el incremento del precio del petróleo, con la consiguiente ralentización económica global. Todos esos episodios apenas han impactado en el turismo nacional, que se encamina a superar este año por primera vez los 100 millones de turistas extranjeros, y en el turismo mundial, que tocó techo el pasado ejercicio con 1.500 millones de viajeros.
Y esa apuesta por la industria hotelera se ha materializado con distintas opciones, desde la creación de una cadena hotelera, la compra oportunista de activos o alianzas con grupos hoteleros para crecer de la mano. La familia Gallardo, propietaria de los laboratorios farmacéuticos Almirall o del grupo hospitalario Vithas, fue pionera al adquirir en plena pandemia el 53% de la cadena Sercotel que no controlaba y hacerse con la totalidad del capital. En 2025, la compañía cerró con una cartera de 96 activos y unos ingresos de 170 millones de euros, mientras que el plan estratégico para los siguientes cuatro años prevé que en 2029 habrá duplicado sus ingresos hasta los 360 millones y habrá elevado un 67% su planta hotelera, pasando de 96 a 160 activos en cartera.
Solo un año después de la compra del 100% de Sercotel, otro grupo farmacéutico (Grifols) hizo su primera y hasta ahora única incursión en el negocio hotelero, con la compra del Hesperia Presidente en Barcelona, con 156 habitaciones, por un importe cercano a los 150 millones de euros. Hesperia sigue gestionando el inmueble.
Algunos grupos empresariales han ido más allá en su apuesta por crecer en el sector hotelero asumiendo un nivel más elevado de riesgo. Es el caso del grupo alimentario Fuertes, cuya principal marca es El Pozo, que se alió a finales de 2023 con la empresa Magic Costa Blanca para la adquisición de 2023 del complejo Marina D`or, situado en Oropesa del Mar (Castellón) por 70 millones de euros. Un complejo que quebró en 2014 como consecuencia de su elevada exposición al ladrillo, con más de 12.000 viviendas promovidas entre 2000 y 2007, y que quedó en manos del fondo oportunista estadounidense Farallon en 2017.
También ha asumido riesgo Cosentino, el fabricante almeriense de materiales de cocina y hogar, que dio el salto a finales de 2022 al inmobiliario con la recuperación y desarrollo del complejo Macenas, un resort a medio construir abandonado desde 2008 en Mojacar (Almería) y que formaba parte de la cartera de la Sareb. Con una inversión de 200 millones de euros a través del family office de la compañía, el complejo incluye un hotel, un balneario, un club social, un campo de golf y promociones de viviendas. Del proyecto, que ha sufrido distintos retrasos por motivos urbanísticos, tan solo se han entregado algunas viviendas, mientras que todavía no se ha iniciado la construcción del hotel.
En este viraje hacia la inversión en hoteles, hay compañías, como El Corte Inglés, que tras una fallida experiencia con la hotelera Palladium, de la familia Matutes, para gestionar hoteles de la marca Ayre (vendidos posteriormente al fondo francés Eurazeo) y de la marca Only You (adquiridos al 100% por Palladium), ha retomado recientemente su apuesta, aunque con muchas menos pretensiones. El gigante de la distribución ha firmado con IHG, la cuarta hotelera del mundo por tamaño, para abrir un hotel de cinco estrellas de la marca Kimpton en el centro de Madrid.
Feed MRSS-S Noticias
