La contundente victoria demócrata en las elecciones de Estados Unidos ha desatado una ola de ventas en Bolsa de los valores relacionados con la defensa. Tras años de tensiones políticas, conflictos militares y compromisos de gastos multimillonarios en defensa, los mercados empiezan a cuestionar hasta dónde podrá llegar el movimiento de rearme impulsado por la Administración Trump ante un Congreso renovado y dispuesto a poner límites a sus ambiciones de gasto. Las caídas de empresas militares son generalizadas en las plazas europeas y especialmente amplias en Wall Street.
Lockheed Martin cae un 6,6% mientras Indra encabeza las pérdidas de empresas europeas con un 6%
La contundente victoria demócrata en las elecciones de Estados Unidos ha desatado una ola de ventas en Bolsa de los valores relacionados con la defensa. Tras años de tensiones políticas, conflictos militares y compromisos de gastos multimillonarios en defensa, los mercados empiezan a cuestionar hasta dónde podrá llegar el movimiento de rearme impulsado por la Administración Trump ante un Congreso renovado y dispuesto a poner límites a sus ambiciones de gasto. Las caídas de empresas militares son generalizadas en las plazas europeas y especialmente amplias en Wall Street.
En Estados Unidos, las pérdidas se concentran entre las empresas cuyos contratos dependen en gran medida del Pentágono. Lockheed Martin, una de las mayores compañías de aeronáutica, defensa y seguridad global del mundo, cae un 6,8% en Bolsa. L3Harris Technologies y Northrop Grumman, especializadas en tecnología aeroespacial y de defensa, ceden un 6,5% y un 4,3%, respectivamente. RTX Corporation pierde un 3%, General Dynamics un 2% y Palantir, con una importante facturación gracias a contratos militares estadounidenses, otro 2%.
El giro político en Washington amenaza con truncar el gasto militar impulsado por Donald Trump. El presidente estadounidense había propuesto elevar el gasto en defensa hasta los 1,5 billones de dólares para 2027. Una propuesta que todavía necesita ser aprobada por el Parlamento. EL control por parte de los demócratas de las dos cámaras del Congreso ha abierto un entorno de incertidumbre sobre la aprobación de este gasto extraordinario y sobre las prioridades que figurarán en los próximos presupuestos.
“Una victoria demócrata contundente es, claramente, el escenario más difícil para el gasto en defensa, y su alcance podría ir mucho más allá del gasto, repercutiendo en la seguridad nacional y la política exterior, tanto en el presente como en el futuro”, valora Roman Schweizer, analista de políticas de TD Cowen en un informe.
Ken Herber, analista de RBC, considera que Estados Unidos seguirá acometiendo un gasto elevado en defensa. Pero advierte de que la nueva composición del Congreso dará lugar a más discrepancias presupuestarias. “Se prevé que los demócratas presionarán para obtener una mayor financiación para partidas no relacionadas con la defensa”, ha expresado, en declaraciones recogidas por Bloomberg.
Las amplias caídas en Bolsa de los valores de defensa vienen después de un periodo alcista para la industria armamentística, alimentada por la invasión a Ucrania, la escalada de los conflictos armados en Oriente Próximo y el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados tradicionales. Las tensiones han alcanzado incluso a Groenlandia, un territorio autónomo perteneciente a Dinamarca sobre el que Trump intensificó sus ambiciones de control. De hecho, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, Europa ha impulsado elevar sus capacidades militares y reducir la dependencia de terceros. También se ha visto presionada para elevar el gasto en defensa promovido por Trump al 5% del PIB, a todos los miembros de la OTAN para el año 2035.
Este nuevo orden mundial llevó a Europa a asumir mayores planes de gasto en defensa, lo que favoreció en Bolsa a los valores relacionados con la industria militar. Este miércoles, Indra lidera las caídas de las empresas europeas de defensa con un 5,8%. La británica BAE System, el segundo mayor contratista militar del mundo, cede el 3%. La francesa Thales, que desarrolla sistemas de información y servicios para la industria aeroespacial, de defensa y seguridad, pierde un 2%. Y la italiana Leonardo pierde un 1%.
Jens-Peter Rieck, analista de MWB Research considera que los resultados electorales eliminan una parte del “temor a que Estados Unidos abandone a Europa”, que era una de las razones por las que impulsó ese rearme europeo.
De todas formas, pese a las amplias caídas de este miércoles, algunos analistas advierten que el cambio de equilibrio político en Estados Unidos no implica necesariamente el final de un ciclo inversor militar. “La mayor parte del presupuesto de defensa está prácticamente fijada. Es poco probable que la reposición de misiles se vea obstaculizada por la ideología política”, ha valorado Mark Malek, director de inversiones de Siebert GFinancial, en declaraciones recogidas por Bloomberg.
Igualmente, señalan que las políticas de rearme en Europa van más allá de las ambiciones y presiones de Trump. En ese sentido, señalan que ya existía una carencia durante años de gasto en defensa y que la propia Comisión Europea ha situado entre sus prioridades estratégicas la industria de la defensa.
Feed MRSS-S Noticias
