Alemania lleva años viendo cómo merman las inversiones privadas en el país, algo que no puede compensar de manera sostenible con un aumento de las inversiones públicas como está haciendo actualmente el Gobierno alemán. La inestabilidad económica y política de los últimos tiempos parece haber pasado factura a la imagen del país como centro económico y de inversión. Ahora, el canciller alemán, Friedrich Merz, quiere ponerle remedio y ha organizado, por primera vez, una cumbre de inversores de alto nivel con el objetivo de atraer más capital al país. Alemania necesita la inversión privada si quiere modernizarse, crear empleo y generar prosperidad.
Berlín celebra ‘Invest in Germany’, en la que han participado unos 200 directivos de empresas nacionales y extranjeras
Alemania lleva años viendo cómo merman las inversiones privadas en el país, algo que no puede compensar de manera sostenible con un aumento de las inversiones públicas como está haciendo actualmente el Gobierno alemán. La inestabilidad económica y política de los últimos tiempos parece haber pasado factura a la imagen del país como centro económico y de inversión. Ahora, el canciller alemán, Friedrich Merz, quiere ponerle remedio y ha organizado, por primera vez, una cumbre de inversores de alto nivel con el objetivo de atraer más capital al país. Alemania necesita la inversión privada si quiere modernizarse, crear empleo y generar prosperidad.
El objetivo del Gobierno de coalición entre conservadores y socialdemócratas es que Alemania sea un centro económico más competitivo, entre otras cosas, mediante la mejora de las condiciones de inversión, la reducción de los costes energéticos, la reducción de la burocracia e incentivos fiscales específicos para las inversiones. “Queremos escribir el próximo capítulo del éxito económico de Alemania con ustedes”, declaró Merz durante la recepción oficial organizada el lunes por la tarde en el que reconoció los grandes retos que existen en materias como la transformación económica y tecnológica, impulsada por la inteligencia artificial. “Al mismo tiempo, nos enfrentamos a los mayores obstáculos económicos y geopolíticos en generaciones”, recordó.
Mientras, este martes, en la inauguración de la cumbre en Berlín, insistió en que Alemania continuará con su rumbo de reformas, a pesar de las diferencias internas dentro del Ejecutivo surgidas tras los malos resultados electorales recogidos en los últimos comicios regionales de varios estados federados. “Se trata de los programas de reforma y modernización más ambiciosos de las últimas décadas”, resaltó y no dudó en recurrir a los tópicos para destacar los puntos fuertes de Alemania como destino de inversión. “Los alemanes son fiables, predecibles, precisos y no dan sorpresas”, apuntó. “En resumen: somos exactamente lo que más valoran los inversores”. Según sus datos, en comparación con 2024, en 2025 la inversión extranjera directa aumentó en torno al 50%, hasta alcanzar los 86.000 millones de euros.
La cumbre Invest in Germany ―en la que han participado unos 200 directivos de empresas nacionales y extranjeras― se ha creado a imagen y semejanza de la que lleva organizando el presidente francés, Emmanuel Macron, desde 2018, bajo el título Choose France. Otros países también cuentan con iniciativas institucionales para potenciar la inversión extranjera, como España, donde el ICEX organiza el Invest in Spain Summit, que en abril celebró su segunda edición.
Como en muchos otros ámbitos, Alemania también se había quedado atrás en eso. “Estamos decididos a dar un gran impulso a Alemania”, afirmó ahora el líder conservador. “En total, hasta la fecha, estos inversores con los que nos hemos reunido y hemos hablado han comprometido alrededor de 230.000 millones de euros en inversiones”. Por el momento, no se ha precisado en qué plazo ni en qué contexto se enmarcan exactamente dichos compromisos.
De momento, el lunes, ya se dio a conocer un acuerdo con el gigante de chips Nvidia para impulsar una iniciativa para el desarrollo de modelos de IA de última generación para la IA física, un campo en el que que como el director general de Nvidia, Jensen Huang, recordó, Alemania también se ha quedado atrás. “Francamente, nada me duele más que ver cómo uno de los países más avanzados tecnológicamente se ha quedado tan rezagado en materia de tecnología”, dijo Huang durante su gira europea. “Alemania cuenta con una cantidad increíble de talento”, explicó. “Simplemente, hay que ponerse manos a la obra”. Alemania, que cuenta con una sólida base industrial, debate mucho sobre la IA, pero solo el 26% de las empresas alemanas utilizó la IA el año pasado, según cifras de la Oficina Federal de Estadísticas alemana.
Además del acuerdo con Nvidia, Amazon anunció este martes que tiene previsto invertir alrededor de 16.000 millones de euros en Alemania el próximo año. El dinero se destinará, entre otras cosas, a la ampliación de centros de datos, a la infraestructura de inteligencia artificial y al internet por satélite en Alemania. Además, se pondrán en marcha “nuevos proyectos logísticos”, como informó la empresa a través de un comunicado. Merz también mencionó otros nombres como el grupo alemán Schwarz, el grupo energético alemán RWE, la sociedad de inversión estadounidense Blackstone, el grupo tecnológico estadounidense Microsoft y el grupo farmacéutico francés Sanofi.
“La lista es larga y amplia. Alemania es un buen lugar para invertir”, resumió el canciller, que al principio de la cumbre recordó los compromisos de inversión de empresas alemanas alcanzados dentro de la iniciativa empresarial Made for Germany, por un total de 800.000 millones de euros hasta 2028, que ya se había dado a conocer en septiembre. Made for Germany ―que se puso en marcha hace un año― ha calculado que Alemania necesitará entre 2,9 y 4,1 billones de euros de inversión hasta 2035. En su informe detallan que el potencial está en las áreas de la IA industrial ―que actúa como un motor transversal de la productividad―, la reinvención industrial, la transición energética, la modernización de las infraestructuras y el gasto en seguridad y defensa. Pero alertan de la necesidad de que se “apliquen reformas de forma coherente y las condiciones de inversión sigan siendo atractivas” y reclaman “marcos normativos fiables y estables”.
Junto con esta iniciativa empresarial, el Gobierno alemán cuenta con el Fondo de Alemania, que pretende ser un motor para la inversión privada en el país. El Gobierno aspira a alcanzar un volumen de inversión de más de 130.000 millones de euros, con una aportación de fondos públicos de unos 30.000 millones de euros. De este modo, se pretende movilizar capital privado con fondos públicos, mediante créditos, participaciones y garantías estatales contra el riesgo a través del banco público KfW. El dinero se destinará, entre otras cosas, a la inteligencia artificial, la biotecnología y la seguridad del suministro de materias primas.
Ahora queda por ver si esta cumbre y todas las medidas y reformas anunciadas o previstas dan los frutos esperados. De momento, el canciller alemán calificó la conferencia de inversores de “gran éxito” y aseguró en la clausura de la cumbre que van “a convertir un país de ahorradores en un país de inversores”. Mientras, el ministro de Finanzas y líder socialdemócrata, Lars Klingbeil, dijo que tras las numerosas conversaciones bilaterales mantenidas al margen del evento se ha dado cuenta de que “algo está pasando en Alemania”. “Yo diría incluso muy claramente: Alemania ha vuelto”.
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