El consorcio de bancos europeos Qivalis, que incluye a 37 entidades financieras de la UE radicadas en 15 países distintos, ha anunciado este miércoles que el Banco Central de los Países Bajos —De Nederlandsche Bank— le ha concedido la autorización como entidad de dinero electrónico (EMI, por sus siglas en inglés). Con esta licencia, el consorcio está habilitado para emitir su stablecoin en euro. Fuentes de Qivalis detallan a este periódico que prevén lanzar este activo en noviembre en la red Ethereum, aunque su objetivo es que circule en el futuro en múltiples redes.
La entidad, que incluye a 37 entidades financieras de 15 países, prevé lanzar su moneda estable en noviembre
El consorcio de bancos europeos Qivalis, que incluye a 37 entidades financieras de la UE radicadas en 15 países distintos, ha anunciado este miércoles que el Banco Central de los Países Bajos —De Nederlandsche Bank— le ha concedido la autorización como entidad de dinero electrónico (EMI, por sus siglas en inglés). Con esta licencia, el consorcio está habilitado para emitir su stablecoin en euro. Fuentes de Qivalis detallan a este periódico que prevén lanzar este activo en noviembre en la red Ethereum, aunque su objetivo es que circule en el futuro en múltiples redes.
“A medida que la actividad financiera se traslada a entornos on-chain, las normas y la supervisión que rigen esa infraestructura se convierten en una cuestión de autonomía europea”, ha afirmado Jan-Oliver Sell, consejero delegado de Qivalis, en un comunicado. “Creemos que Europa debe contar con un activo de liquidación on-chain denominado en euros, emitido conforme a la legislación europea y sujeto a los estándares regulatorios europeos”, ha insistido.
La empresa ha detallado que colaborará con varios socios para ofrecer su moneda estable al cliente final. Entre estos figuran bancos, plataformas de negociación de criptoactivos y operadores de infraestructuras de mercado. España, con siete bancos en la lista, es el país con más representación en el consorcio: en él participan el BBVA, CaixaBank, Abanca, el Banco Sabadell, Bankinter, Cecabank y Kutxabank.
Desde su fundación en septiembre de 2025 en Ámsterdam, Qivalis ha insistido en la importancia de una adopción generalizada de la stablecoin. Por ello, ha buscado ampliar horizontes y unir fuerzas entre las entidades financieras del Viejo Continente, para aprovechar su red de clientes.
La decisión de lanzar una moneda estable ligada al euro no es casual. Tan solo el 0,2% de las stablecoins en circulación están denominadas en la moneda comunitaria, en un mercado dominado principalmente por EE UU y por activos en dólares que representan más del 98% del mercado. Y en un contexto geopolítico de fuertes tensiones, Europa busca limitar lo más posible, especialmente en materia de pagos, su dependencia de otros países.
Mientras el Banco Central Europeo trabaja para lanzar el euro digital para los pagos cotidianos e impulsa el uso del euro tokenizado en los pagos interbancarios en la blockchain, en los últimos años, varias entidades europeas han estudiado la posibilidad de emitir una moneda estable ligada al euro. Société Générale Forge fue la primera en dar el paso en este mercado con la emisión en abril de 2023 de EUR CoinVertible (EURCV), vinculada al euro. El grupo financiero francés Oddo siguió su ejemplo y anunció en octubre del año pasado el lanzamiento, en solitario, de EUROD, ligada al euro.
El BBVA también anunció en 2025 que estaba trabajando para lanzar un activo ligado al euro, pero abandonó sus planes para sumarse al consorcio europeo y aprovechar un proyecto más escalable e interoperable. Sin embargo, el consorcio de Qivalis no es el único de este tipo en el Viejo Continente. Bancomat, la red interbancaria italiana, está trabajando en otra solución: EUR.BANK, que involucra a nueve entidades financieras italianas, y que busca emitir una moneda estable en euros y construir un ecosistema interoperable, institucional e integrado con el sistema bancario. Algunos bancos trabajan incluso a doble velocidad, en más de un proyecto a la vez. Entidades como Intesa, Banca Sella, BPER y Unicredit participan tanto en el consorcio de Qivalis como en el desarrollo de la stablecoin made in Italy impulsada por Bancomat.
Con el lanzamiento de estas monedas estables, los bancos europeos buscan cambiar de rumbo. Qivalis ha repetido en varias ocasiones que pretende dotar al Viejo Continente de una solución eficiente, rápida y de bajo coste para pagos transfronterizos y un activo de liquidación made in Europe, especialmente ante la tendencia creciente de incorporar la tecnología blockchain en el mundo de las finanzas. Este activo, por ejemplo, se podrá utilizar en las tesorerías corporativas, que podrán gestionar la liquidez las 24 horas del día; asimismo, activos tokenizados como bonos podrán liquidarse de forma simultánea, limitando los riesgos de contraparte. Con los contratos inteligentes, además, se podrán habilitar pagos programables, evitando procesos manuales.
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