Nvidia ha vuelto a demostrar que la inteligencia artificial todavía tiene capacidad para mover al mercado. Los resultados, y sobre todo las previsiones, del fabricante de chips han disparado más de un 7% las acciones en la apertura de la sesión y devuelto a los inversores el apetito por el riesgo en Wall Street. Las Bolsas europeas retroceden ante el temor a que una inflación más resistente obligue a mantener los tipos altos durante más tiempo.
El Ibex 35 pierde los 20.000 puntos mientras el mercado aguarda a la intervención de Kevin Warsh en Jackson Hole
Nvidia ha vuelto a demostrar que la inteligencia artificial todavía tiene capacidad para mover al mercado. Los resultados, y sobre todo las previsiones, del fabricante de chips han disparado más de un 7% las acciones en la apertura de la sesión y devuelto a los inversores el apetito por el riesgo en Wall Street. Las Bolsas europeas retroceden ante el temor a que una inflación más resistente obligue a mantener los tipos altos durante más tiempo.
La tecnología vuelve a protagonizar la sesión bursátil de este jueves. A pocos minutos de la sesión, el Nasdaq sube más de 1% y el S&P 500 un 0,5% después de que los resultados de Nvidia hayan reforzado las expectativas de crecimiento y de que la demanda de inteligencia artificial aumentará durante los próximos años. Intel sube un 5% y Microsoft un 2%.
“Seguimos favoreciendo la capa habilitadora de la cadena de valor de la IA, incluidos los semiconductores y la computación en la nube”, señala Mark Haefele, director de Inversiones de UBS Global Wealth Management. “Los fundamentales del ecosistema de IA siguen siendo sólidos, pero el impulso del mercado se está ampliando ahora hacia otros segmentos”, apunta, por su parte, Raphaël Thuin, director de estrategias de mercados de capitales de Tikehau Capital.
En Europa, el tirón de la tecnología no es suficiente para revitalizar los índices y las principales plazas registran caídas por los temores a la inflación. El Ibex 35 cae un 0,8% alejándose de los 20.000 puntos. En una sesión con tan solo siete valores cotizando en verde, Solaria lidera las ganancias (+3,7%), seguida de Amadeus (+1,3%) e Indra (+1%). En el lado de las caídas, Merlin cae un 2,7%, Aena un 2,5% y Repsol un 2%. En el resto de grandes índices, el Dax alemán sube un 0,12% pero el Mib italiano retrocede un 0,9% y el Cac francés otro 1,6%. En Francia, a la debilidad general se suma la inquietud por el frente político y presupuestario.
En Asia, las Bolsas se beneficiaron en mayor medida del efecto Nvidia. El Kospi surcoreano, muy expuesto al ciclo de semiconductores y a las inversiones en inteligencia artificial, avanzó con fuerza pese a que el Banco de Corea elevó los tipos de interés al 3%, tal y como esperaba el mercado.
La cautela persiste en los mercados de renta fija, ya que los operadores refuerzan sus apuestas por subidas de tipos de la Reserva Federal este año después de que un indicador clave de la inflación en EE UU (el índice PCE) se mantuviera por encima del objetivo del banco central. Los bonos del Tesoro bajan en toda la curva, y los rendimientos de los bonos a dos años, sensibles a los tipos, suben un punto básico hasta el 4,22%, mientras que los mercados monetarios descuentan ya plenamente una subida de tipos para diciembre.
La atención se desplaza ahora a Jackson Hole. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, intervendrá el viernes en el simposio económico en su primera gran comparecencia en este foro desde que asumió el cargo. El mercado buscará pistas sobre hasta qué punto está dispuesto a responder a la persistencia de las presiones inflacionistas. Richard Clarida, asesor económico global de Pimco, considera que Warsh tiene la oportunidad de ofrecer más claridad sobre su marco para devolver la inflación al objetivo y sobre cuestiones como el balance de la Fed y su comunicación.
Las materias primas añaden otro elemento de incertidumbre. El petróleo vive una sesión volátil mientras los inversores calibran las señales diplomáticas en torno a Irán y las conversaciones sobre el estrecho de Ormuz. Las expectativas de una eventual mejora del tráfico marítimo han reducido parte de la prima de riesgo, aunque las negociaciones siguen abiertas y el suministro de Oriente Próximo continúa siendo un foco de tensión. Antes del cierre de los mercados europeos, el barril de brent sube un 1,25% sobre los 89 dólares.
El oro se mantiene cerca de los 4.600 dólares por onza, en un mercado atento tanto a los tipos reales como a las dudas sobre la deuda estadounidense y el dólar. Julius Baer apunta que cualquier iniciativa del Tesoro de EE UU para revalorizar contablemente sus reservas de oro podría reforzar el temor a una depreciación de la divisa.
Bolsas – Divisas – Deuda – Tipos de interés – Materias primas
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