Un traspié de Novartis en el ensayo de un fármaco, el tercer revés en pocos días, ha puesto contra las cuerdas a la farmacéutica en Bolsa. Las acciones de la empresa suiza pierden más de un 10% este martes tras anunciar que su medicamento experimental para un raro trastorno muscular ha fracasado en un estudio de fase avanzada. La decepción del medicamento se produce en una semana de otros sobresaltos, como los malos resultados del tratamiento para el corazón pelacarsen y la suspensión por fallos graves de seguridad del ensayo sobre una terapia de una enfermedad autoinmune. Varios tropiezos que han levantado las dudas acerca de la capacidad de crecimiento futuro de la farmacéutica.
La acción de la empresa suiza pierde más de un 10% este martes
Un nuevo traspié de Novartis en el ensayo clínico de un fármaco, el tercer revés en pocos días, ha puesto contra las cuerdas a la farmacéutica en Bolsa. Las acciones de la empresa suiza pierden más de un 9% este martes tras anunciar que su medicamento experimental para un raro trastorno de desgaste muscular ha fracasado en un estudio de fase avanzada. La decepción para las perspectivas del futuro medicamento de la compañía se produce en una semana de otros sobresaltos, como los resultados decepcionantes del tratamiento para el corazón pelacarsen y la suspensión por fallos graves de seguridad del ensayo sobre una terapia de una enfermedad autoinmune.
La compañía suiza se enfrenta a la mayor expiración de patentes de su historia a principios de 2030, por lo que le urge encontrar nuevos medicamentos como fuente de crecimiento. Los inversores contaban con el fármaco muscular, llamado del-desiran, con el medicamento cardíaco denominado pelacarsen y el antiinflamatorio remibrutinib para impulsar el crecimiento, y compensar así la caída de las ventas de su fármaco más antiguo, Entresto, para la insuficiencia cardíaca.
El medicamento del-desiran despertó gran expectación tras la adquisición de Avidity Biosciences por 12.000 millones de dólares en octubre de 2025: era el fármaco en desarrollo con mayor proyección y suponía la base de un potencial éxito de ventas. Pero otra realidad se ha impuesto a las expectativas: los pacientes con distrofia miotónica tipo 1, un trastorno genético que causa debilidad y rigidez muscular progresivas, no mostraron en los ensayos una mejora significativa en comparación con los que tomaron placebo. En concreto, el estudio de fase III HARBOR, que probaba del-desiran en afectados, “no demostró una mejora estadísticamente significativa” en las mediciones del tiempo de apertura de la mano, según informó la farmacéutica.
El resultado del estudio supone un golpe para las previsiones de la empresa. El consejero delegado de la firma suiza, Vas Narasimhan, había estimado en julio que el medicamento tenía un potencial de ventas de más de 5.000 millones de dólares, y que se convertiría en el primer fármaco en demostrar eficacia en la distrofia miotónica tipo 1, según recogió Bloomberg.
El último tropiezo culmina una semana turbulenta para Novartis. El fármaco cardíaco pelacarsen fracasó en un estudio también en fase avanzada y, pocos días antes, la compañía suspendió los ensayos de una terapia celular experimental rap-cel, para enfermedades autoinmunes tras la muerte de tres pacientes. Otro tratamiento experimental para la esclerosis múltiple, remibrutinib, sí arrojó resultados positivos.
La acumulación de suspensos recientes ha empañado la evolución de la farmacéutica en Bolsa, que llegó a subir un 20% este año. Pero tras la caída registrada desde el viernes -cercana al 13%- la acción ha reducido la ganancia anual al 4%.
Según Michael Leuchten, analista de Jefferies, los anuncios de los últimos días han hecho resurgir las preocupaciones sobre el potencial de crecimiento de la farmacéutica a partir de 2030. Novartis afirmó que analizará todos los datos del ensayo y consultará con los organismos reguladores antes de decidir si continúa el desarrollo de del-desiran y cómo hacerlo, ya que, asegura, ha mostrado “cierta evidencia” de actividad clínica.
El ensayo de del-desiran “no ha contribuido a nuestra confianza”, según el analista Stefan Schneider, de Vontobel. Schneider había previsto unas ventas máximas para este fármaco de aproximadamente 3.000 millones de dólares, un dato que se ha eliminado del modelo de proyección del analista, lo que ha motivado la rebaja del precio objetivo, según recoge Bloomberg.
Los recientes ensayos clínicos “aumentan la presión sobre el CEO de Novartis, Vas Narasimhan, para que aclare las expectativas de crecimiento futuro en el evento anual de la compañía, que se celebrará el 19 de noviembre”, añaden los expertos de Bloomberg.
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