Uber Technologies puede pasar de festín a hambruna en su régimen de fusiones y adquisiciones en la comida a domicilio. El jueves, Uber acordó pagar 15.000 millones de dólares (unos 13.000 millones de euros) para hacerse con Delivery Hero [dueño de Glovo], un acuerdo que puede generar rentabilidades decentes gracias a un importante ahorro de costes. Pero el grupo alemán era la última fruta fácil de alcanzar en un sector ferozmente competitivo. Uber y sus rivales DoorDash y Prosus tendrán ahora que pelear por objetivos regionales más pequeños, que difícilmente ofrecerán el mismo y jugoso resultado.
Los próximos objetivos regionales, como Grab, ofrecerán peores sinergias y valoraciones más caras
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos
Los próximos objetivos regionales, como Grab, ofrecerán peores sinergias y valoraciones más caras

Uber Technologies puede pasar de festín a hambruna en su régimen de fusiones y adquisiciones en la comida a domicilio. El jueves, Uber acordó pagar 15.000 millones de dólares (unos 13.000 millones de euros) para hacerse con Delivery Hero [dueño de Glovo], un acuerdo que puede generar rentabilidades decentes gracias a un importante ahorro de costes. Pero el grupo alemán era la última fruta fácil de alcanzar en un sector ferozmente competitivo. Uber y sus rivales DoorDash y Prosus tendrán ahora que pelear por objetivos regionales más pequeños, que difícilmente ofrecerán el mismo y jugoso resultado.
En los últimos dos años se ha desatado una carrera por comprar competidores del reparto en un intento desesperado de ganar escala. El año pasado, el inversor tecnológico neerlandés Prosus, valorado en 101.000 millones de dólares (88.000 millones de euros) y que también tiene un negocio de comida a domicilio en América Latina, compró Just Eat Takeaway.com por 4.100 millones de euros. Unos meses después, DoorDash, con un valor de 81.000 millones de dólares (71.000 millones de euros), gastó 3.900 millones (3.400 millones) en comprar Deliveroo, después de haber adquirido ya Wolt por 8.000 millones (7.600 millones) en 2022. Esta semana, Uber ha entrado en la partida, haciéndose con Delivery Hero después de que Prosus se viera obligada a reducir su participación por las preocupaciones de competencia en Europa.
El acuerdo resulta desde luego atractivo para Uber. La empresa de transporte compartido y reparto, valorada en 151.000 millones de dólares (132.000 millones de euros), calcula que puede extraer 1.200 millones (1.000 millones) en sinergias de la combinación, entre ellas reducir a la mitad lo que necesita gastar para captar nuevos clientes. Si se suma ese ahorro a los 860 millones de euros de beneficio operativo que los analistas consultados por LSEG esperan que Delivery Hero genere de aquí a 2030, Uber podría obtener una rentabilidad anual cercana al 10%, después de impuestos, sobre el desembolso de 15.000 millones de euros, incluida la deuda. Es bastante más que el coste de capital del 8% de Delivery Hero.
La escala importa en el reparto de comida. Cuantos más clientes gana una empresa, más fácil resulta venderles otros productos, como comestibles o viajes. Uber calcula que los usuarios que compran varios productos en su plataforma hacen tres veces más reservas que los que solo piden viajes. Pero DoorDash controla casi dos tercios del lucrativo mercado estadounidense, muy por delante del 26% de Uber y el 8% de Grubhub. Por eso Uber ha mirado al extranjero, persiguiendo una adquisición europea con presencia en los mercados asiáticos para recortar costes y recuperar ventaja competitiva.
La inevitable desaceleración de la hasta ahora rápida expansión del sector obligará también a los grupos de reparto a seguir concentrándose. Se espera que el crecimiento de ingresos de DoorDash se enfríe desde casi el 29% este año hasta apenas el 17% dentro de cinco años, según los analistas consultados por Visible Alpha. El negocio de reparto de Uber afronta una desaceleración similar, con un crecimiento que caería del 25% al 13% en el mismo periodo.
El problema es que muchos mercados occidentales ya están concentrados en dos o tres grandes actores. Incluso la adquisición de Delivery Hero por parte de Uber exigirá desinversiones sustanciales para obtener la aprobación de los reguladores de la UE. Los gigantes del reparto tendrán que cazar en el terreno de grupos regionales más pequeños, como Yassir en África, Rappi en América Latina, Swiggy en India y, potencialmente, Grab en el Sudeste Asiático, valorada en 15.000 millones de dólares (13.100 millones de euros). Pero estos objetivos ofrecen sinergias más escasas y, dado su rápido crecimiento, valoraciones más caras. A partir de ahora, las fusiones y adquisiciones en el reparto de comida no harán más que complicarse y encarecerse.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
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