Perú ha registrado este lunes su candidatura para liderar la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la agencia de Naciones Unidas dedicada a las relaciones laborales. El exministro Javier González-Olaechea se ha postulado en el último día hábil para presentarse. Su nombre se suma así a los dos que ya habían trascendido: el del actual director general del organismo y aspirante a la reelección, el togolés Gilbert F. Houngbo, y el de la vicepresidenta segunda de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La contienda se resolverá el 16 de noviembre, en una votación en el seno del organismo.
El Gobierno de Fujimori postula a Javier González-Olaechea en el último día hábil para presentar candidatos a la votación del 16 de noviembre
Perú ha registrado este lunes su candidatura para liderar la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la agencia de Naciones Unidas dedicada a las relaciones laborales. El exministro Javier González-Olaechea se ha postulado en el último día hábil para presentarse. Su nombre se suma así a los dos que ya habían trascendido: el del actual director general del organismo y aspirante a la reelección, el togolés Gilbert F. Houngbo, y el de la vicepresidenta segunda de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. La contienda se resolverá el 16 de noviembre, en una votación en el seno del organismo.
En una carta firmada por el actual ministro de Exteriores de Perú, Carlos Espá, el Gobierno derechista de Keiko Fukimori presenta la candidatura de González-Olaechea. Este ostentó el mismo cargo que ahora tiene Espá entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, durante el mandato presidencial de Dina Boluarte. Sy currículo destaca que también fue asesor y portavoz de Javier Pérez de Cuéllar, cuando este era secretario general de las Naciones Unidas; asesor principal del Ministerio de Trabajo de Perú; miembro del Comité de Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en representación de América Latina; y negociador de la deuda externa de Perú.
El Gobierno de Fujimori defiende que “el señor González-Olaechea ha representado al Perú en numerosos organismos, llevando a cabo con éxito negociaciones y logrando la firma de numerosos instrumentos internacionales e interinstitucionales con Estados y organizaciones internacionales”. Añade que su candidato “desempeñó funciones como alto funcionario de la Organización Internacional del Trabajo durante dos décadas, entre otros cargos de alta responsabilidad y gran relevancia en la coordinación de esfuerzos en el Perú y en otros países”.
El propio González-Olaechea dice en la documentación que acompaña a su candidatura : “Ofrezco una visión integral del presente y una comprensión de los desafíos a los que nos enfrentamos, así como conocimiento de la organización, experiencia de gobierno, entendimiento del mundo del trabajo y capacidades de negociación para acercar la OIT a sus partes interesadas”. Añade que su propuesta puede resumirse con el siguiente eslogan: “Una vida digna en la era de la disrupción”.
En sus redes sociales, el candidato ha manifestado su simpatía por el dueño de X, Tesla y SpaceX, Elon Musk, en un mensaje en el que contestó al excolaborador de Donald Trump. En él, Musk ridiculizaba las políticas LGTBI+ y la cooperación internacional. Entonces González-Olaechea era candidato a las primarias presidenciales del Partido Popular Cristiano (PPC).
Rival de Díaz
Díaz aspira a un alto cargo internacional tras anunciar en febrero que no repetiría como candidata de las fuerzas de izquierdas. De imponerse al actual director general de la OIT y al candidato peruano, el equipo de Díaz ha precisado que mantendrá sus cargos en el Ejecutivo español, dado que el mandato del organismo con sede en Ginebra no empezaría hasta noviembre de 2027.
La decisión depende de 56 votos, repartidos en la única agencia tripartita de la ONU entre 28 miembros de los gobiernos de países que integran la organización (que en total cuenta con 187 Estados), además de 14 representantes sindicales y otros 14 empresariales. Todos ellos componen el Consejo de Administración de la OIT y son las personas que elegirán entre Houngbo, González-Olaechea y Díaz.
Fuentes al tanto de las posiciones de estos representantes creen que la parte empresarial (14 de 56 votos) no respaldará a Díaz, dados sus postulados intervencionistas en el mercado laboral, y que sí puede lograr un amplio apoyo entre los sindicatos (otros 14 votos). Por eso, estas fuentes consideran que la decisión dependerá de los 28 gobiernos con mando en la OIT. Son los de Alemania, Bangladés, Barbados, Brasil, Brunéi, Canadá, China, España, Estados Unidos, Rusia, Francia, Gabón, India, Italia, Japón, Libia, Lituania, Malawi, Níger, Omán, Perú, Polonia, Corea del Sur, República Dominicana, Reino Unido, Sudán y Uruguay.
Sin fondos de EE UU
Díaz aspira a liderar un organismo asfixiado por el corte de fondos de Estados Unidos, que adeuda unos 280 millones de euros a la OIT en impago de cuotas. Pese a que al país presidido por Donald Trump le corresponde abonar el 22% del presupuesto de la entidad, en conjunto debe un 70% de todas las tasas pendientes. Para mitigar el impacto de estos y otros impagos en las cuentas, Houngbo ha propuesto recortar 120 puestos de trabajo en la OIT, que actualmente emplea a 1.670 personas.
En busca de reconducir la relación con EE UU, en 2025 Houngbo estuvo a punto de nombrar al estadounidense Nels Nordquist, asesor económico de Trump, en un puesto de nueva creación en el que depositaría la dirección política de la organización, el de director general adjunto. El movimiento no se llegó a consumar por los recelos que despertó en buena parte de la organización que alguien tan cercano a Trump, con la deuda con el organismo impagada, lograse un puesto de tal responsabilidad. En abril de 2026 se anunció la elección de otro candidato estadounidense, Sheng Li, pero el nombramiento tampoco llegó a fructificar por el impago estadounidense.
El acercamiento de Houngbo a EE UU persiste, según se desprende de un informe diplomático al que tuvo acceso EL PAÍS y que detalla el contenido de una reunión el 11 de agosto en Ginebra. En ese encuentro se informó de que el actual director de la OIT mantiene su intención de colocar a un candidato estadounidense en el puesto, aún vacante, de director general adjunto.
La candidatura de Díaz es la segunda en marcha de un miembro del Gobierno para dirigir un organismo de la ONU, después de que en marzo trascendiese la del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, como próximo director general de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
Feed MRSS-S Noticias
