La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia y advirtió que el balance de víctimas es todavía provisional. Equipos de rescate, bomberos, fuerzas de seguridad y personal sanitario trabajan en zonas de Caracas, La Guaira, Miranda, Carabobo y otros estados afectados, mientras se multiplican los reportes de edificios colapsados, daños estructurales y personas atrapadas bajo los escombros. Los sismos ocurrieron con menos de un minuto de diferencia. El primero tuvo una magnitud de 7,2 y fue seguido 39 segundos después por un movimiento mayor, de magnitud 7,5, con epicentro en la zona de Morón, en la costa caribeña venezolana, al oeste de Caracas. El Servicio Geológico de Estados Unidos calificó el evento como un doblete sísmico de alto impacto y advirtió sobre la probabilidad de daños extensos. La Guaira aparece como una de las regiones más golpeadas. Rodríguez la declaró “zona de desastre” por la magnitud de los derrumbes y el impacto sobre viviendas, servicios básicos e infraestructura crítica. En esa zona, cercana a Caracas y al principal aeropuerto del país, se reportaron severos daños en edificios residenciales y cortes de comunicación. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía debió cerrar tras sufrir daños, mientras las autoridades suspendieron clases, actividades no esenciales y servicios de transporte como medida preventiva. También se detuvieron temporalmente operaciones del metro y del sistema ferroviario para evaluar condiciones de seguridad. El gobierno anunció además la creación de un fondo inicial de reconstrucción de US$ 200 millones, destinado a reparar infraestructura, hospitales y viviendas afectadas por los terremotos. Según explicó Rodríguez en televisión estatal, esos recursos provendrán de fondos disponibles en el Fondo Monetario Internacional y serán utilizados para atender la primera etapa de la emergencia. “Queremos anunciar la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares”, señaló la mandataria encargada, al detallar que el dinero será orientado a reconstrucción de infraestructura, centros de salud y soluciones habitacionales para las familias que perdieron sus casas. La decisión busca dar una primera respuesta financiera a una emergencia que todavía está en desarrollo. Las autoridades venezolanas reconocen que el impacto total no ha sido medido y que muchas zonas siguen parcialmente incomunicadas o con acceso limitado. La situación hospitalaria también es crítica. Centros de salud de Caracas y La Guaira recibieron durante la noche a cientos de heridos, algunos atendidos en áreas externas por temor a réplicas o por daños en edificios sanitarios. El gobierno pidió al personal médico que se incorpore de inmediato a los centros asistenciales. El desastre generó una rápida reacción internacional. Estados Unidos, España, Francia y otros países expresaron disposición a enviar equipos de rescate, asistencia médic
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia y advirtió que el balance de víctimas es todavía provisional. Equipos de rescate, bomberos, fuerzas de seguridad y personal sanitario trabajan en zonas de Caracas, La Guaira, Miranda, Carabobo y otros estados afectados, mientras se multiplican los reportes de edificios colapsados, daños estructurales y personas atrapadas bajo los escombros. Los sismos ocurrieron con menos de un minuto de diferencia. El primero tuvo una magnitud de 7,2 y fue seguido 39 segundos después por un movimiento mayor, de magnitud 7,5, con epicentro en la zona de Morón, en la costa caribeña venezolana, al oeste de Caracas. El Servicio Geológico de Estados Unidos calificó el evento como un doblete sísmico de alto impacto y advirtió sobre la probabilidad de daños extensos. La Guaira aparece como una de las regiones más golpeadas. Rodríguez la declaró “zona de desastre” por la magnitud de los derrumbes y el impacto sobre viviendas, servicios básicos e infraestructura crítica. En esa zona, cercana a Caracas y al principal aeropuerto del país, se reportaron severos daños en edificios residenciales y cortes de comunicación. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía debió cerrar tras sufrir daños, mientras las autoridades suspendieron clases, actividades no esenciales y servicios de transporte como medida preventiva. También se detuvieron temporalmente operaciones del metro y del sistema ferroviario para evaluar condiciones de seguridad. El gobierno anunció además la creación de un fondo inicial de reconstrucción de US$ 200 millones, destinado a reparar infraestructura, hospitales y viviendas afectadas por los terremotos. Según explicó Rodríguez en televisión estatal, esos recursos provendrán de fondos disponibles en el Fondo Monetario Internacional y serán utilizados para atender la primera etapa de la emergencia. “Queremos anunciar la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares”, señaló la mandataria encargada, al detallar que el dinero será orientado a reconstrucción de infraestructura, centros de salud y soluciones habitacionales para las familias que perdieron sus casas. La decisión busca dar una primera respuesta financiera a una emergencia que todavía está en desarrollo. Las autoridades venezolanas reconocen que el impacto total no ha sido medido y que muchas zonas siguen parcialmente incomunicadas o con acceso limitado. La situación hospitalaria también es crítica. Centros de salud de Caracas y La Guaira recibieron durante la noche a cientos de heridos, algunos atendidos en áreas externas por temor a réplicas o por daños en edificios sanitarios. El gobierno pidió al personal médico que se incorpore de inmediato a los centros asistenciales. El desastre generó una rápida reacción internacional. Estados Unidos, España, Francia y otros países expresaron disposición a enviar equipos de rescate, asistencia médic
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