A Carrefour le gusta España. El gigante galo de la distribución ha colocado al país como uno de sus mercados clave, junto a Francia y Brasil, y en los últimos meses acelera el ritmo de aperturas de nuevas tiendas, sobre todo en el formato de proximidad a través de su enseña Carrefour Express.
Portobello y el equipo directivo, dueños de la cadena catalana, refinanciaron la deuda este verano para repartirse un dividendo de unos 100 millones y reforzarse en la negociación con el grupo francés
A Carrefour le gusta España. El gigante galo de la distribución ha colocado al país como uno de sus mercados clave, junto a Francia y Brasil, y en los últimos meses acelera el ritmo de aperturas de nuevas tiendas, sobre todo en el formato de proximidad a través de su enseña Carrefour Express.
Una estrategia en la que también tienen cabida las compras. Ya lo avisó el propio consejero delegado global de Carrefour, Alexandre Bompard, hace unos meses en la presentación del nuevo plan estratégico: “En España reforzaremos nuestra cuota de mercado a través de adquisiciones”.
En ese contexto, la compañía gala ha puesto el foco en ampliar su presencia en Cataluña, y estudia crecer allí a golpe de talonario con la compra de Condis, según indican fuentes financieras. Portobello, que tenía el 54% del capital, ha rebajado este verano su peso por debajo del 50% al vender acciones a los directivos. La valoración de la cadena de supermercados se sitúa en el entorno de los 400 millones, deuda incluida. Carrefour ha declinado hacer comentarios sobre esta información.
La compañía ha estado interesada desde hace tiempo en la adquisición de Condis, aunque las conversaciones no han fructificado en una compra, debido a cuestiones relacionadas con el precio, de acuerdo con las fuentes de banca de inversión consultadas. Los accionistas de la cadena catalana exploraron la venta como alternativa a la refinanciación, finalmente ejecutada el pasado agosto y con un endeudamiento adicional para repartir un dividendo (dividend recap, en el argot) de unos 100 millones de euros. La gestora británica de crédito privado Hayfin fue la encargada de inyectar la financiación, por un total de 305 millones, que ha permitido al equipo directivo y a la gestora sacudirse las prisas por obtener liquidez; así están en disposición de obtener una valoración más atractiva y tener una posición de fuerza en la negociación, según las fuentes consultadas.
Portobello adquirió la empresa junto a cuatro de los directivos de la cadena a finales de 2021 con una valoración de unos 280 millones de euros. El año pasado, la cadena de supermercados obtuvo un beneficio de explotación de 33,5 millones de euros con un crecimiento del 6% frente a 2024, unas ventas que se mantuvieron estables en el entorno de los 810 millones de euros y con un resultado neto de 24,4 millones, de acuerdo con las últimas cuentas de Trosidio, la sociedad a través de la que Portobello y los directivos controlan Condis, depositadas en el Registro Mercantil.
Fundados en 1961 por la familia Condal, los supermercados abandonaron Madrid hace cinco años para centrar sus esfuerzos en Cataluña, donde se ubica la mayoría de sus alrededor de 740 establecimientos. De todos ellos, un 75% están en manos de franquiciados.
La mayoría de las tiendas de Condis responde al formato por el que Carrefour apuesta para su crecimiento en España: la proximidad y la conveniencia. En la actualidad, el grupo francés cuenta con 212 establecimientos en Cataluña, entre todos sus conceptos comerciales, una cifra inferior a la que tiene en la Comunidad de Madrid o en Andalucía. Solo en Barcelona capital, Condis cuenta con 248 puntos de venta. Si se le suma el área metropolitana, la cifra supera los 400. Su cuota de mercado en la provincia de Barcelona, en los formatos de proximidad y pequeño supermercado, llega al 25%, según sus propias cifras. La cuota en superficie en toda Cataluña llega al 10%. La compañía, con una plantilla total de unas 3.500 personas, cuenta además con una quincena de tiendas en Andorra.
El grupo francés gira su interés hacia Condis después de no concretar, hace dos años, la adquisición de Uvesco, la compañía dueña de BM Supermercados, con la que quería reforzar su posición en el norte de España. Esta, finalmente, fue adquirida por un consorcio formado por su equipo directivo, Stellum Capital, Inveready e Indar Kartera, vehículo vinculado a Kutxabank.
La última gran operación de Carrefour fue la adquisición de 40 supermercados Supercor a El Corte Inglés por unos 40 millones de euros a finales de 2023. Este pasado septiembre anunció una operación de menor enjundia: la compra de tres tiendas en Extremadura al operador regional Provecaex.
Tras la llegada de Portobello, la compañía invirtió unos cuatro millones en la ampliación de una plataforma en Mercabarna –en total, tiene cinco almacenes en Cataluña con una superficie superior a los 43.000 metros cuadrados– y aceleró sus esfuerzos de digitalización con entregas en menos de una hora para no quedarse atrás frente a gigantes como Mercadona o Carrefour. La compañía fue además la primera cadena española de supermercados en lanzar una web de compra, allá por el año 2000. En junio de 2024 adquirió además una participación en Roges Supermercats, que contaba con 24 establecimientos entonces, situados en la zona de Cataluña central y un espacio de venta de 7.500 metros cuadrados.
La inversión de Portobello se ejecutó a través de Portobello Structured Partnerships Fund I, un vehículo con la filosofía de impulsar el crecimiento de empresas. Precisamente, la primera inversión de este vehículo se produjo en AGQ Labs, donde en julio de 2020 adquirió un 35% de la firma de laboratorios que proporciona servicios de análisis certificados, ensayos avanzados y servicios especializados. Portobello salió de la compañía con la venta de su participación a Fremman Capital.
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