CIE Automotive mantiene la estrategia de crecimiento por la vía inorgánica que ha sido una constante en sus tres décadas de trayectoria industrial. El fabricante de componentes de automoción recibe todos los años ofertas por la compra de empresas del sector y a partir de este verano comenzará a tomar decisiones que se materializarán en inversiones concretas a partir de 2027.
El grupo crecerá en India con la apertura de fábricas propias
CIE Automotive mantiene la estrategia de crecimiento por la vía inorgánica que ha sido una constante en sus tres décadas de trayectoria industrial. El fabricante de componentes de automoción recibe todos los años ofertas por la compra de empresas del sector y a partir de este verano comenzará a tomar decisiones que se materializarán en inversiones concretas a partir de 2027.
Desde el centro de dirección del grupo en Bilbao han activado desde el mes pasado varias due diligence que siguen en proceso este agosto para examinar los balances de candidatas a integrarse en CIE. En septiembre se sumarán a este análisis los informes de más compañías, con el citado objetivo de cerrar una serie de inversiones concretas a partir del próximo ejercicio. Para integrar productores de piezas instalados en mercados en crecimiento, como Brasil y México, o con proyectos globales en marcha con las multinacionales de automoción.
En la corporación vasca consideran que es un buen momento para estas operaciones. El frenazo que vive la industria de las cuatro ruedas, sobre todo en Europa y Norteamérica, está poniendo contra las cuerdas a las marcas y a parte de sus proveedores. Los constructores de vehículos quieren suministradores con una fortaleza financiera que les evite una quiebra que colapsaría las cadenas logísticas. En este escenario, CIE presume de balance.
La corporación vasca batió un nuevo récord en sus resultados trimestrales de abril a junio, lo que le llevó a unos beneficios netos de 191 millones en el primer semestre, un 2,9% más.
El equipo que lidera el consejero delegado Jesús María Herrera pone en valor la capacidad de generación de caja, de 275,1 millones al pasado 30 de junio, lo que supone la conversión en liquidez de más de la mitad del beneficio bruto de explotación (ebitda). Además, la deuda financiera neta fue de 962,4 millones, tras crecer un 5,43%. Equivale a 1,19 veces el ebitda. Un bajo nivel de apalancamiento para la industria. Los analistas estiman como óptima la referencia en el entorno de las 2 veces.
Con estos datos, CIE acelerará en sus operaciones inorgánicas. La última, hasta el momento, data de finales de 2025, cuando adquirió por 200 millones la compañía Aludec del segmento de piezas decorativas. Una inversión que pagó en efectivo y con recursos propios.
Para el crecimiento orgánico, Herrera y su equipo han puesto el foco en India. Cuenta con 23 fábricas en un mercado que en la primera parte de este ejercicio aumentó un 14% la producción de vehículos por una inflación contenida, el lanzamiento de nuevos modelos y la capacidad de exportación del país. CIE consigue en India el 16,8% de sus ventas y el 18% del ebitda.
Para India no vale la opción inorgánica, puesto que desde la multinacional vasca consideran que los accionistas de las empresas del sector en ese país piden un precio que está por encima de las valoraciones de mercado. Así que recurrirán a la implantación de fábricas propias.
Además de India, Brasil es otro de los mercados prioritarios para CIE. Allí tiene 16 fábricas. La industria carioca de las cuatro ruedas aumentó más de un 10% la producción de vehículos en el primer semestre.
Con una baja tasa de motorización, por debajo del 30%, es un mercado emergente y favorecido por una reciente rebaja de impuestos a la compra de coches. En contra tiene que más de la mitad de los conductores financian la compra de un automóvil y el tipo de interés del país carioca es del 14%. Brasil supone el 12% de las ventas consolidadas del grupo vasco y aporta el 13% del ebitda.
En América, CIE está reforzando su capacidad industrial en México. Tiene una docena de plantas en el país azteca. En dos años ha inaugurado una y ha iniciado la construcción de otra. Cada una ha supuesto una inversión de unos 100 millones de dólares, unos 86 millones de euros. La nueva se ubicará cerca de la frontera con Estados Unidos, para facilitar los suministros a los clientes implantados en el país que preside Donald Trump.
Los analistas estiman que la multinacional con sede en Bilbao puede alcanzar este año unas ventas por encima de los 4.000 millones y un ebitda de más de 780 millones.
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