
Los accionistas de Deoleo, el fabricante de aceite de oliva dueño de marcas como Carbonell o Bertolli, llegan a la fase clave del proceso de venta que iniciaron en junio. Los fondos Alchemy y CVC, dueños de la mayoría accionarial del grupo, agotan el plazo para elegir la mejor de las propuestas recibidas e iniciar una negociación en exclusiva con el oferente.
Los dueños de la aceitera agotan el plazo para elegir la oferta con la que iniciar negociaciones en exclusiva, con el grupo italiano Coricelli en cabeza
Los accionistas de Deoleo, el fabricante de aceite de oliva dueño de marcas como Carbonell o Bertolli, llegan a la fase clave del proceso de venta que iniciaron en junio. Los fondos Alchemy y CVC, dueños de la mayoría accionarial del grupo, agotan el plazo para elegir la mejor de las propuestas recibidas e iniciar una negociación en exclusiva con el oferente.
La de este lunes es una fecha clave, en tanto que es la fijada por los vendedores como límite para recabar las últimas ofertas y dar un acelerón en el proceso. Algo que pasará por iniciar conversaciones en exclusiva y, si todo avanza según lo previsto, firmar un acuerdo vinculante a finales de septiembre, como publicó este diario hace una semana. En la cabeza de la puja se sitúa el grupo italiano Coricelli, el primero que notificó su interés formal por Deoleo. Este, que tiene su holding radicado en España aunque sus accionistas últimos, la familia Coricelli, son italianos, otorga un valor empresarial de 500 millones de euros a Deoleo UK, sociedad sobre la que se negocia la adquisición, cifra que incluye los pasivos y en la que también entra en juego el valor bursátil de la cotizada Deoleo SA.
¿Por qué es importante Deoleo?
Deoleo no es el mayor fabricante de aceite de oliva de España. Ni siquiera el segundo, al menos por cifras de negocio. Esas posiciones corresponden a dos de los interesados por hacerse con ella, Dcoop y Acesur, dueña de Coosur. Ambas facturan más, pero carecen de algo que convierte a Deoleo en un apetitoso objetivo: la fuerza de sus marcas.
Esta compañía, antiguamente integrada en la extinta SOS Cuétara, es dueña de las principales enseñas de aceite de oliva a nivel mundial: comercializa Bertolli, la más vendida; Carbonell, la número uno en España; y cuenta con otras de prestigio como Carapelli u Hojiblanca. En sus últimas cuentas anuales, correspondientes al ejercicio 2025, Deoleo las otorgaba un valor razonable, es decir, lo que pagaría el mercado por ellas en ese momento, de 504 millones de euros. Carbonell, Carapelli, Hojiblanca, Sasso y Koipe son las más relevantes bajo su propiedad. Con Bertolli tiene un contrato de licencia de uso perpetua y exclusiva con su titular actual, el grupo japonés Mizkan. Solo esta marca está valorada en 239 millones.

Deoleo, a diferencia de Dcoop y Acesur, no fabrica marcas blancas. Estas copan en torno al 60% del mercado del aceite de oliva en España. Eso significa, en principio, menos volúmenes de venta, pero mayores rentabilidades en un entorno normal de cosecha: su resultado de explotación en 2025 representó el 7,1% de las ventas; el de Dcoop, el 0,3%. Ese ha sido su gran valor, incluso en sus peores años: entre 2014 y 2019 acumuló más de 600 millones en pérdidas netas.
¿Quién es Coricelli?
El gran favorito para hacerse con Deoleo es el grupo italiano Coricelli. Aunque, en realidad, este no existe con dicha denominación. Sus accionistas, los hermanos Lorenzo, Pietro, Chiara y Marco Coricelli, poseen el grupo aceitero Farmers Elite Global, fundado en 2015 y radicado primero en Córdoba y, después, en Sevilla. En esa misma ciudad, esos cuatro hermanos tienen radicadas sus respectivas sociedades con las que participan en el holding, siendo Lorenzo Coricelli, consejero delegado, el máximo accionista con el 61% de las participaciones.
Este grupo facturó 568 millones de euros en 2025 y registró un beneficio neto de 8,5 millones, según sus últimas cuentas. La mayor parte de la facturación la generaron fuera de España, donde poseen Aceites Abasa. Fuera de Farmers Elite, pero con el mismo reparto accionarial, también poseen Aceites GAC, con el mismo reparto accionarial y radicada igualmente en Sevilla. Este recoge el negocio italiano del grupo, con una facturación en 2025 de 400 millones. Entre ambos holdings, los Coricelli facturan. 968 millones.
La propuesta de estos, además de ser la que más valoración da a Deoleo, juega la baza de contar con menores obstáculos para sortear el escrutinio de las autoridades de competencia de España, Italia y, sobre todo, de Estados Unidos, donde no tiene apenas presencia, a diferencia de su otro gran rival en el proceso, la cooperativa andaluza Dcoop.
Dcoop, Acesur y la españolidad
Dcoop y Acesur son los dos grandes rivales de Coricelli en el proceso. Sobre todo Dcoop, el mayor envasador mundial de aceite de oliva, con una facturación en 2025 de 1.400 millones de euros. Esta cooperativa dedica a exportación en torno a la mitad de sus ventas, con fuerte presencia en Estados Unidos, Italia, Francia o Alemania. En el mercado estadounidense cuenta con el 50% de Pompeian, que se define como la marca número uno en ese mercado, donde Bertolli también tiene gran fuerza. Algo que podría obligarle, en caso de ser la oferta elegida, a desprenderse de alguno de estos activos para pasar el examen de las autoridades de competencia estadounidenses.
Acesur, por su parte, es la dueña de marcas como Coosur o aceitunas La Española, pero tiene un fuerte peso en el mercado de las marcas blancas. Su facturación también supera los 1.000 millones, y su cuota de mercado en el aceite de oliva virgen extra en España se acerca al 20%. Además, es accionista minoritario de la cotizada Deoleo SA, con un 5%.
Ambas serían la alternativa española a la compra de Deoleo, una idea en la que viene insistiendo, sobre todo, Dcoop, con llamamientos al Gobierno para una posible intervención. El Ministerio de Agricultura ya ha deslizado que preferiría un comprador español, aunque la legislación no da apenas margen a una actuación del Ejecutivo en las circunstancias en las que se plantea la operación.
Los vendedores: Alchemy y CVC
Esa idea de españolidad choca con el hecho de que, desde hace más de 10 años, la propiedad de Deoleo es extranjera. El fondo CVC se hizo con la empresa en 2014. Entre ese año y 2019, la aceitera nunca dio beneficios, algo que no levantó ninguna alarma gubernamental, y encadenó hasta cuatro consejeros delegados distintos.
Bajo el mandato del último de ellos, Ignacio Silva, actual presidente no ejecutivo de Deoleo, acometió la reestructuración financiera del grupo ante su alto endeudamiento. La operación permitió limpiar el balance, y también resultó en la entrada del principal accionista actual del grupo, el fondo británico Alchemy, con más de un 40%.
Alchemy y CVC van de la mano en un proceso que entra en su fase final.
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